Un cero pelotero y patatero.

Hoy no es día de manifestar otro sentimiento diferente al de pésame por los muchos fallecidos en el descarrilamiento del tren Alvia en Santiago de Compostela. Aun así, no me resigno a ser crítico no ya con la actitud de los políticos sino con sus asesores. Los políticos están demostrando su pesar públicamente además de cumplir con su obligación de hacer todo lo humanamente posible para minimizar daños y dolor. Puedo imaginar la cantidad de asuntos serios que han debido y deben atender desde el momento de la tragedia. Ellos no pueden estar en el control de todos los detalles. Para eso, están los asesores. Desgraciadamente, aun cuando la formalidad exigida por la importancia de lo acontecido debe ser tenida en cuenta en grado máximo, los asesores no han respondido a las expectativas y a la cualificación que cabría esperar de ellos. Digo lo anterior porque parecería que un asesor tiene la obligación […]

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