El protocolo de las flores.

Los hechos corroboran la importancia del protocolo. Y los profesionales en estas lides, con el control de los detalles, venimos a demostrar que sin protocolo no hay comunicación y no al revés. Pido perdón por la sencillez del siguiente argumento pero creo que si la comunicación política y la institucional consiste en trasladar unos hechos al observador en el modo que interesa a quien organiza una reunión o acto institucional, el protocolo se encarga de que nada ni nadie pueda interferir en esos intereses comunicacionales de la institución. Por lo tanto, al protocolo no se le puede considerar como un personaje secundario en la comunicación sino como uno de los protagonistas de una obra coral. Conviene recordar lo anterior para respaldar la idea de que el protocolo, por sí mismo, no necesita del auxilio de ninguna otra disciplina para ser reconocido y tomar, por derecho, su propio protagonismo. Normalmente quienes nos […]

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