Protocolo “Win-Win”

Es lo que tiene hacer protocolo: procuras adaptarte al medio, intentas el acomodo de las personas, y esperas ajustar las actuaciones personales a la cultura con la que interactúas. A veces sale bien y otras no. Hacer protocolo significa, al menos, tener intención de crear situaciones agradables entre personas que, en principio, pueden ser muy diferentes en su cultura y su religión. La principal función del protocolo social intercultural es provocar la relación eficaz entre culturas y crear un clima agradable en el que anfitrión e invitado se sientan satisfechos. Cierto es que las partes deben renunciar a una porción de sus deseos y comodidades. Es lo que en diplomacia se denomina reciprocidad. Creo que no es necesario recordar que los aspectos culturales y religiosos afectan a los sentimientos y provocan emociones personales.  El protocolo, por lo tanto, es un instrumento de acercamiento entre personas. Por eso, el protocolo intenta que los sentimientos, las emociones y las […]

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Bruce Lee y la interculturalidad.

Lo oí el miércoles por la radio y me sorprendió la actitud de la selección turca. Al parecer, al comienzo del partido del Mundial  baloncesto que se celebra en España, los jugadores neozelandeses interpretaron una danza maorí que se denomina Haka. Los turcos no respetaron adecuadamente el significado de la danza y ofendieron a los maorís. No ocurrió lo mismo, días después, con los EE.UU que sí observaron con respeto el Haka y, como el público, aplaudieron a los neozelandeses. He estado leyendo sobre el asunto y viendo algunos vídeos relacionados con esta ancestral danza y puedo afirmar que existe casi un Haka para cada asunto y momento. Hay Hakas de bienvenida, para intimidar, para honrar a los fallecidos y para otras tantas circunstancias. Es una forma popular de escenificar sentimientos. En el Haka se llevan a cabo movimientos bruscos y gestos muy exagerados que pueden ser interpretados como ofensivos por quienes no quieren […]

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Protocolo intercultural y negocios.

No hay ni una sola cultura que no exija, antes de hablar de negocios, un acercamiento social aunque este sea mínimo. Para un alemán o suizo bastará con un apretón de manos entre los que se preparan para hacer negocios – trátese de hombres o mujeres-,  una frase corta de cortesía y un leve contacto visual. Por el contrario, ese acercamiento personal será diferente en las formas con un oriental, o en el fondo con un árabe. Si además el árabe es musulmán el éxito en la relación y la necesidad de ofrecer una buena primera impresión complica la táctica de acercamiento que se debe seguir. Con independencia de los estudios para la relación eficaz entre personas de diferentes culturas que algunos prestigiosos profesores -entre los que me gusta destacar a Geert Hofstede- han publicado, hay otros parámetros que no por ser menos científicos dejan de ser absolutamente decisivos. Por […]

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