La nueva Lady Di.

Lo vi el otro día mucho más claro. Me recomendaron un documental en el que aparecía el  Príncipe Harry y su hoy esposa, Meghan Markle. Magnífico en su producción y realización. Ha sido cercano y muy emocional, como todo lo que se hace en el Reino Unido relacionado con la monarquía. No es que yo tenga una especial predilección por los británicos pero reconozco que los Windsor, desde los inicios del reinado de Isabel II, han sabido sembrar y recolectar una sustanciosa cosecha de aceptación social mundial. Los historiadores y estudiosos de la dinastía británica otorgan gran parte del mérito al Príncipe de Edimburgo de cuya mano se comenzaron a retransmitir en directo los actos de la monarquía, antes reservados a un exclusivo y reducido numero de privilegiados. Esa apertura y la visión de lo que acontecía a los reyes y sus familias, que abrió las puertas de los palacios […]

Seguir leyendo

Yo acuso.

Algunos políticos desprecian el protocolo por pura ignorancia, otros por sus terribles complejos y otros tantos -por imposición de los primeros- lo utilizan como otra de las armas para alcanzar el poder. No sé de dónde he sacado la frase que sentencia: “La cultura es algo más que erudición, es algo que se vincula con el civismo, con el comportamiento ordenado y responsable dentro de la comunidad” Así que una titulación académica puede proporcionarte conocimiento pero no te hace culto y esto es precisamente lo que le ocurre a algunos políticos. No tienen ni idea de lo que es “protocolo” Los incultos e indocumentados lo desprecian para desterrar lo antiguo y “azin zer maz modelnos y hartualez”; los que tienen complejos lo dejan de lado porque “entorpece su cercanía con la sociedad” y los más cobardes lo arrinconan, porque si no se doblegan a las órdenes de los ignorantes ya […]

Seguir leyendo

Cortesía institucional.

La cortesía institucional comienza a ser la gran ausente en las relaciones políticas y diplomáticas. Desde hace algunos meses los hechos no hacen más que reforzar la idea de que las relaciones entre altos dirigentes se han convertido en una continua manifestación de mala educación. Esta actitud pública no hace más que acentuar la soberbia de unos y la escasa responsabilidad de otros. Algunos dirigentes, con las más altas responsabilidades, han abandonado el gusto por intentar acercarse o distanciarse de sus rivales desde la cordura y con argumentos doctos. No se practican la sonrisa y las buenas maneras. Mucho menos la tolerancia y escasamente la inteligencia. Parece que actuar públicamente con formas descompuestas alecciona a los más exaltados,  a los menos moderados, a los más vocingleros….. Las discrepancias y desavenencias ya no se solucionan con la sutileza de antes y entre bambalinas. Muy al contrario, los enfrentamientos se llevan a la […]

Seguir leyendo