Razón, corazón e imagen pública.

Sentimientos y sentido de la vista. A través de ellos se llega a influenciar. La capacidad de razonar y los demás sentidos tienen poco peso a la hora de tomar una decisión. Es más importante lo nos agrada y nos hace sentir bien que lo que, analizado fríamente y desde la razón, nos conviene. Así tomamos las decisiones que afectan de manera importante a nuestras vidas. Cualquier pequeño detalle afecta a la percepción de manera que si la suma de esos pequeños inputs nos resulta atractiva, reaccionamos de forma positiva al estímulo. Si, por el contrario, lo observado nos resulta desagradable lo rechazamos. En resumidas cuentas, lo que nos mueve en uno u otro sentido, a la hora de tomar decisiones, es el corazón y las emociones y no la razón. Que no seamos conscientes de todo lo que influye en nuestra mente no quiere decir que no se esté […]

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