Protocolo, ética y estética.

Normalmente los límites impuestos por la ética están muy por encima de los que imponen la estética de los dirigentes. Una de las ramas de la ética – la ética normativa- se dedica a estudiar los estándares de la conducta humana que están relacionados, por cierto, con la actividad personal o profesional que se desarrolla. La ética a que se refiere a la actividad personal tiene unos límites que delimita el propio individuo. Así, uno puede tener unos principios personales flexibles -“Estos son mis principios. Si no le gustan, tengo otros.”- que diría Groucho Marx. Pero si nos referimos a la ética profesional que afecta a una actividad en la que se representa a un grupo, la cosa cambia. Los principios y valores éticamente premiables son los que convienen a la mayoría y los estándares de lo que está bien o mal los delimita y dicta el interés del grupo y […]

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Una protocolaria protesta.

No te preocupes. Yo no tengo ni idea de moda, así que no voy a escribir sobre la alfombra roja de los Premios Goya y lo ridículos que resultaron algunos supuestos expertos organizadores que, pretendiendo “chupar cámara” yendo de un lado a otro con los nervios descompuestos -My God!-,  deslucieron y menospreciaron con su grosera actitud de “acomodador distinguido” a la propia organización y desde luego a los verdaderos protagonistas: los actores. Ya sabes que este no es espacio para la política pero sí me interesan las formas con las que algunos la hacen. Si te dedicas al protocolo y la organización de actos, sabes que lo mío -creo que lo tuyo también- está más centrado en los modos de comunicar que en cualquier otro condicionante. De nada sirve el contenido si este no se hace comprensible a quien es objeto del mensaje. De eso se trata. Si un acto está bien organizado y […]

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