Una historia mal contada.

Así ocurre cuando el principio general de  la organización de actos -larga preparación, corta ejecución y yo añado “profesión”- no se lleva a término. Las historias se pueden contar pero, quienes no son profesionales o son mediocres, las cuentan mal. En esto de la organización de encuentros de alto nivel, ni el dinero para llevarlos a cabo, ni el deseo de que todo salga bien son suficientes para alcanzar el éxito. Hace falta profesión que comienza por la formación. Ejemplo de lo anterior ha sido esta semana el supuesto fallo de protocolo del que ha sido protagonista el presidente Macron a su llegada a Argentina para participar en el G-20. Que el Jefe de Estado francés no haya sido recibido en tiempo y forma por ningún responsable a su llegada al aeropuerto de Buenos Aires, no es solo culpa de quien debió esperar la llegada del mandatario francés. Desde luego quien […]

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Los gestos de Berlusconi.

En varias ocasiones he destacado aquí la importancia del gesto en la comunicación. La información que proporcionamos con nuestra forma personal de movernos es muy importante a la hora de socializar. El gesto es particularmente evocador cuando interaccionamos con personas de otras culturas y decisivo para los que desempeñan importantes cargos porque ellos están sometidos continuamente a los focos y objetivos de las cámaras. La moderación y el equilibrio son virtudes que la mayoría de los políticos internacionales practican en público salvo, claro está, Silvio Berlusconi. De nuevo, su espontaneidad mediterránea- mala compañera de políticos y personajes públicos-   le va a causar más de un dolor de cabeza por los comentarios negativos a que va a ser sometido. No parece que la premeditación esté presente en la gestualidad de Berlusconi pero se hace un flaco favor – de cara a la opinión pública mundial- con sus gestos de aprobación y […]

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