Ser elegante.

Lo he leído esta semana en un titular atribuido a Givenchy que afirmaba “Ya no hay elegancia……” Se refería a la elegancia exterior pero yo quiero referirme a la interior. La exterior, la que me hace girar la cabeza cuando observo a una señora caminar de manera natural, sin aditamentos ni especiales ropas o complementos, es el fruto de la distinción interior, de la sencillez de la conducta personal y del espíritu personal honesto. Y eso se nota. Siendo hombre, me permitirás que me refiera hoy a la mujer aunque esto de la elegancia no entiende de géneros. Quien pretende ser elegante por medio de la indumentaria, solo logra convertirse en servil fantoche de la moda pasajera. Lo decía Coco Chanel: “La moda pasa pero el estilo permanece” Por eso la elegancia es como un cóctel, resultado de la suma de ingredientes como la discreción, la naturalidad, el sentido de la estética, la moderación […]

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Deconstruyendo la imagen pública de Rafael Nadal.

Muchos son los llamados a la gloria y muy pocos los elegidos. Siempre he sostenido que los genios siempre tienen un punto de soberbia y altivez porque, siendo conscientes de su unicidad, no permiten que sus logros o afirmaciones sean puestos en entredicho por otros supuestamente menos capaces. Parecería lógico, entonces, que la altivez fuera una de las características diferenciadoras para poder presumir de genialidad. Dicho esto, es cierto que la opinión pública disculpa cualquier actitud de envanecimiento siempre que el éxito del que lo practica lo justifique. Un caso flagrante es el del que fuera entrenador del R. Madrid, cuyo bagaje profesional le permitía afirmar sobre su persona estupideces tales como “No soy el mejor del mundo, pero creo que no hay nadie mejor que yo” Hay otras formas más distinguidas de alcanzar la genialidad y de eso sabe mucho Rafael Nadal. Entre los componentes de la imagen pública de un genio podríamos incluir […]

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El Papa Francisco no necesita asesor de imagen.

Reconozco que del nuevo Papa me gusta hasta su nombre: Francisco. Un nombre de santo modesto que hace honor a su ya conocida sencillez y austeridad. En esta elección, como en cualquier otra que se hubiese producido, el cónclave ha acertado ante la opinión pública y los políticos. Lo digo porque para el caso de la elección papal no recuerdo a dirigente político de enjundia que se haya atrevido jamás a criticar -al menos abiertamente- la elección de un Papa. Tal es el poder de convocatoria de la iglesia católica que si se movilizaran sus creyentes contra algunos gobiernos, probablemente los haría caer. A todos conviene mantener buenas relaciones con el Obispo de Roma. De hecho, baste señalar que Nicolás Maduro ya se ha apuntado un tanto a su campaña afirmando que algo ha tenido que ver San Chávez en la elección del Papa Francisco. La Presidenta Argentina se ha […]

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