Diez años de soledad.

Los gestos……. ¡Qué importantes son los gestos! Tan importantes son que su acción, omisión o una mala ejecución tiene como consecuencia unos costos insalvables en el terreno diplomático. Esto es lo que ocurrió hace diez años cuando, el que más tarde fuera presidente del Gobierno de España, no se levantó ante el paso de la Bandera de los Estados Unidos de Norteamérica. Un gesto de una gran descortesía, por calificarlo de una manera sutil. Fue durante el desfile con motivo de la Fiesta Nacional de España al que se invitó expresamente a la participación de EEUU.

Creo recordar que como argumento para tamaño despropósito se afirmó que la intención del Sr. Zapatero era manifestar su malestar por la intervención en la guerra de Irak pero calculó – o se asesoró- mal al no medir las consecuencias para las relaciones futuras entre EE.UU y España. No es necesario recordar que las banderas representan a las naciones y no a quienes de manera efímera están al frente de ellas. El error de cálculo de Zapatero al no levantarse -torpe e infantil decisión- ha tenido como consecuencia que durante 10 años ningún presidente de EEUU visite España, en reciprocidad -término muy utilizado e imprescindible en diplomacia- al desplante del presidente Zapatero. El lenguaje y el discurso protocolario de Zapatero fue entendido como un agravio hacia el pueblo norteamericano que interpretó este desproporcionado y poco acertado gesto como el mayor de los desprecios. Cuando un dirigente ejecuta una acción pública debe tener la certeza que su interpretación debe ser la más acertada y sus consecuencias las deseadas.

¿Qué podemos esperar de una actitud tan desacertada, desproporcionada, descortés e infantil como la de la imagen?
Los gestos en diplomacia -dentro del discurso protocolario- tienen gran valor por cuanto con ellos se afirma lo que verbalmente sería extremadamente inapropiado.

Ahora, diez años después, el Presidente Obama visitará a España con otro gesto -esta vez de cercanía- hacia uno de sus más grandes aliados no solo en el plano militar sino en el económico.

A nadie se le escapa que las relaciones internacionales se ven reforzadas con gestos como el que Obama tiene ahora para con España y menoscabadas con el desacierto zapateril. A aquel nefasto gesto  se enfrenta el que ahora tiene Obama al venir a visitar a España. Su actitud – la de Obama- viene a manifestar que EEUU y España siguen siendo aliados y que se da por cerrado un periodo de diez años de soledad creado por un error imperdonable y básico de protocolo. Hay que valorar muy positivamente la actitud del mandatario norteamericano que, al final de sus días como presidente, solo visitará a quienes estratégicamente sean importantes para los EEUU.

Y es que a algunos les sobra y a otros les falta protocolo, mucho protocolo………. y maneras diplomáticas de hacer las cosas.

© Juan de Dios Orozco López

También te puede interesar.....

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.