Sharapova: «Mea culpa» y puesta en escena.

Lo decía Mehrabian. Casi el 60% del valor de un mensaje está en la carga no verbal del emisor. Y es verdad, los seres humanos no dejamos de ser animales. Animales racionales pero, al fin y al cabo, animales. Y los animales no hablan. Su comunicación se basa en gestos y ruidos que son las componentes principales de la Comunicación No Verbal. No hace falta hablar para que otros entiendan.  Quede claro que el proceso de observación no es voluntario en sociedades avanzadas sino inducido. Vemos incluso lo que no queremos; vemos lo que no nos interesa e incluso vemos lo que despreciamos. Vemos, observamos y tomamos decisiones. Esto es un hecho. Quien entiende lo anterior y es capaz de utilizarlo en su vida pública, se convierte en un gran comunicador que puede influir en los que lo observan. Algunos políticos y sus asesores saben mucho de lo anterior.

Hay mensajes que no son audibles e incluso que son invisibles en primera instancia para el hombre pero que influyen decisivamente en la maquinaria que afecta a la toma de decisiones humanas. Es propio de nuestra condición, de la condición humana,  que ante un determinado hecho no posicionemos a su favor o en contra. A veces lo hacemos, creo yo, de forma consciente pero en otras ocasiones los mensajes son tan sutiles que somos incapaces de interponer nuestras armas cognitivas e intelectivas para establecer juicios de valor. Nos dan el problema y la solución o, lo que es peor, la solución a un problema que no existe.

La manipulación, que es de lo que estamos hablando, es un hecho despreciable por su carga de significado negativo. No se utiliza -la palabra- pero sí las técnicas que hacen que se juzgue con ligereza, compasión,  clemencia, perdón y altruismo hechos que, en sí mismos, analizados con tranquilidad y frialdad, son absolutamente censurables y punibles. Pretenden convencernos, con gestos e imágenes muy medidas, de que los errores y faltas no son tales. Y utilizan una fórmula muy básica que ofrece importantes resultados:

Disminución del reproche= Mea culpa +  puesta en escena.   

Las técnicas de más arriba son las que los asesores de María Sharapova han utilizado para hacerla parecer menos culpable por haberse dopado con una sustancia prohibida. Así, para hacer comprensible todo lo anterior, te dejo dos grupos de fotografías extraídas de internet. En el primer grupo se vende a una Sharapova de negro integral -como muestra de pesar por el fallo cometido- y artificialmente despeinada, falta de maquillaje y con grandes ojeras. La mano en el pecho en señal de sinceridad y otros gestos delatan una minuciosa y detallada puesta en escena que se ve respaldada por un frío atril y una simple cortina. Un excelente trabajo de sus asesores de imagen.

Ahora observa cómo es Sharapova cuando se trata de vender productos para generar grandes sumas de dinero.

 Mis alumnos saben de qué estoy hablando. A ellos, en especial a los que en la Guardia Real de S.M. El Rey Felipe VI me honraron con su presencia en mi conferencia sobre «Retórica y discurso protocolario», les dedico este artículo.

© Juan de Dios Orozco López

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2 comentarios

  1. Gracias Juan de Dios. Estuve presente en la charla que menciona y llevo diez días sin parar de leer los comentarios del blogs. Estoy encantado de haber asistido y conocer a gente como usted con alta cualificación que hace que cada vez me sienta más orgulloso de nuestras fas. A mi sólo me queda un año para acabar en cc. Políticas y me encuentro ilusionado en continuar posteriormente en alguna especialización de protocolo (master, experto,…) asi que estaremos en contacto.

  2. Estimado César gracias por la consideración. No dudes en consultarme y seguir la información de este blog. Muy pronto lanzaremos un programa Master que quizá te interese.
    Saludos cordiales.
    JDD Orozco.

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