Protocolo «Win-Win»

Es lo que tiene hacer protocolo: procuras adaptarte al medio, intentas el acomodo de las personas, y esperas ajustar las actuaciones personales a la cultura con la que interactúas. A veces sale bien y otras no. Hacer protocolo significa, al menos, tener intención de crear situaciones agradables entre personas que, en principio, pueden ser muy diferentes en su cultura y su religión.

La principal función del protocolo social intercultural es provocar la relación eficaz entre culturas y crear un clima agradable en el que anfitrión e invitado se sientan satisfechos. Cierto es que las partes deben renunciar a una porción de sus deseos y comodidades. Es lo que en diplomacia se denomina reciprocidad.

Esculturas de desnudos tapadas en los Museos Capitolinos de Roma (Foto EFE para elmundo.es)
Esculturas de desnudos tapadas en los Museos Capitolinos de Roma (Foto EFE para elmundo.es)

Creo que no es necesario recordar que los aspectos culturales y religiosos afectan a los sentimientos y provocan emociones personales.  El protocolo, por lo tanto, es un instrumento de acercamiento entre personas. Por eso, el protocolo intenta que los sentimientos, las emociones y las creencias que pudieran, en un principio, crear barreras y distanciar personas no se conviertan en obstáculo para alcanzar el éxito en las relaciones diplomáticas, políticas o empresariales.  Es importante destacar que la ausencia de protocolo premeditada tiene también su función en la relación entre personas. En resumidas cuentas, por medio del protocolo, si estoy cómodo me quedo y si no lo estoy, me voy.

Y sí, si el objetivo es hacer negocios, alcanzar acuerdos políticos o buscar acercamientos diplomáticos, cuando ellos vienen debemos adaptarnos a sus modos y cuando nosotros vamos, también. Cabe esperar que ellos hagan los mismo. Es la única forma de tener éxito y hacerlo desde una posición cívica y eficaz.

Así se hace protocolo para el «Win-Win»*

Pues eso.

© Juan de Dios Orozco López

(*) «Win- Win»: En procesos de negociación: «Todos ganamos»

También te puede interesar.....

4 comentarios

  1. Gracias!! Juan de Dios Orozco López, estupendo como siempre.
    Desde Buenos Aires
    Un abrazo

  2. El problema surge cuando no hay esa pretendida reciprocidad …
    Cuando eres tu el visitante y no se te respeta igual que cuando recibes

  3. Estimado Alejandro no tengo más remedio que darte la razón. La reciprocidad es necesaria…pero para hacer negocios no queda más remedio que adaptarse. Ellos proporcionan beneficios económicos y el que quiere hacer negocios ofrece las comodidades necesarias para facilitarlos. Desgraciadamente, así funcionan las relaciones económicas.
    Gracias por tu comentario.
    Saludos cordiales.
    JDD Orozco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.