Diez preguntas insolentes y una respuesta protocolaria.

DIEZ PREGUNTAS

1.-¿Por qué tengo que recibir a quien me desprecia y pretende humillarme?

2.-¿Por qué tengo que agradecer un servicio cuando no solo no se me ha prestado sino que se me ha perjudicado?

3.-¿Por qué tengo yo que estar siempre sometido a la norma mientras que otros la desprecian?

4.-¿Por qué debo callarme cuando otros vociferan?

5-¿Por qué tengo que respetar a quien no me respeta?

6.-¿Por qué debo poner al mal tiempo buena cara?

7.-¿Por que tengo que ceder cuando ellos pretenden preceder?

8.-¿Por qué debo saber ser y aprender a estar estar mientras ellos solo quieren parecer y aparentar?

9.-¿Por qué estoy obligado a medir mis palabras cuando ellos vociferan e increpan?

10.-¿Por qué tengo que admitir, cien mil veces 100, pulpo como animal de compañía?

UNA SOLA RESPUESTA

Porque eso te hace diferente a ellos.

© Juan de Dios Orozco López

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11 comentarios

  1. De acuerdo, no es fácil pero de seguro nos hará sentir mejor y a otros muy mal.

  2. Busquemos el equilibrio entre lo que nos gusta a nosotros y lo que desean los demás. Creemos situaciones cómodas con la aportación de todos.Es lo mejor.
    Gracias por tu comentario.
    Saludos cordiales.
    JDD Orozco.

  3. Mas conciso y mas claro imposible.Por eso con educación y respeto se perdura en el tiempo,con las malas formas no.
    Un fuerte abrazo

  4. Como siempre Juan de Dios has acertado en todo,me da fuerzas saber que soy diferente,pero las situaciones incómodas no te las quita nadie, me gustaría saber donde venden corazas invisibles.Gracias.
    Saludos cordiales.

  5. Sin duda, esa última frase será un recurso al que acudiré, porque me parece una respuesta extraordinaria que, además, te hace sentir bien. Gracias, Juan.

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