Renovarse o morir.

No he podido asistir, pero en el congreso de protocolo que ha organizado la UCJC y el isPE se habló de ello. Leí un tweet que decía “El público no es el protagonista de los mitines políticos”, pero yo añado que es parte del aderezo que lleva la ensalada propagandística que hacen los partidos políticos.

Por eso colocamos a público escogido como trasera de los oradores. Suelen ser jóvenes que asienten repetidamente con la cabeza a las afirmaciones de los “lideresos” y “lideresas” Son un clap preparado para que cada premeditado silencio del orador sea llenado con estudiada y desproporcionada ovación de palmeros.

Por eso se planean y ejecutan, también, entradas triunfales en estadios y polideportivos de manera que los líderes besen y abracen a amas de casa y jubilados, que han sido llevados al acto con la promesa del bocadillo, la paella y la visión divina del político de la tele. Por eso, desde luego, se hace entrega de la bandera del partido político y de las pancartas con los lemas y se da entrada a miles de watios de potencia en sonido en el momento justo de la despedida del líder. Todo eso se lleva a cabo para que los medios de comunicación tengan suficientes recursos gráficos que expliciten el éxito de la convocatoria. El público no es protagonista pero sin el, la TV no tiene qué ofrecer. Así que hay que cuidar al público y manejarlo con tanta cautela como cariño. Porque aunque la televisión va perdiendo fuerza frente a las redes sociales, todavía es la herramienta de propaganda más potente.

Pero volviendo al protagonismo del público y a la organización de encuentros con finalidad política, yo creo que hay solo dos tipos de actos políticos:

  • Los denominados intimistas y que buscan la cercanía con el asistente. Este tipo de actos políticos se llevan a cabo, curiosamente, solo cuando no se tiene público. Je,je,…..intimistas…sí….ya. En ellos están presentes solo los miembros del partido que asisten embelesados a la retahila de maravillosas palabras que les ofrece su líder. Las claves son: discurso en teleprompter y preguntas pactadas…sí,sí, intimista…..ya.
  • Los actos multitudinarios que son los más costosos, deseados y efectivos en campaña no ya por el público que asiste sino por la imagen de respaldo popular que se obtiene de los medios de comunicación……si se llena el local. Cuando se trata de lider entre líderes, no se corren riesgos y el bocadillo se sustituye de manera inteligente -¡ay madre!- por almuerzo en mesa con mantel de papel que se adereza de “espich” y revelación política. Si el partido está en el poder la revelación política es que en la próxima legislatura se bajan los impuestos y se suben los sueldos. Si no se está en el poder, el argumento es el mismo pero si se es partido de nuevo corte lo mejor es decir que los demás son (todos) unos ladrones y que ellos vienen a limpiar con zotal y salfumán toda la suciedad. Ellos son los Mister Proper de la Política….pero con el pelo largo.

A lo anterior se suma, durante un mes antes de la campaña, un bombardeo sin piedad a los posibles votantes con supuestas innovadoras ideas que son desmenuzadas, alabadas y criticadas por avezados consultores políticos que estudian la formas y el fondo del mensaje; la indumentaria de los “lideresos” y las “lideresas”; el color de las traseras, los movimientos de manos, las puesta en escena, la redacción de discursos y su ejecución; la sonrisa y la presencia o ausencia de patas de gallo en ellas y canas en ellos y, por supuesto, los sondeos que nunca aciertan. Fachada, pura fachada.

Lo más importante para ellos -todos ellos- es crear un discurso integral, global, creíble y “ad hoc” es decir adaptado a las circunstancias del momento pero, sobre todo, que sea muy visual. Unos construyen el fondo con la generación de ideas y otros hacen visualmente atractivo el discurso con la puesta en escena.

En eso de la generación de ideas, tengo un amigo que es un experto en campañas electorales y marketing político que habla de “un martillo para tres clavos” Esta frase vendría a resumir la idea de que un discurso se construye sobre tres ideas básicas y que la operativa para alcanzar el éxito consiste en golpear reiteradamente sobre ellas. Eso es lo que hizo el PSOE  en la campaña de Rubalcaba con su cartel en el que se podía leer “escuchar, hacer, explicar”, sus tres ideas básicas.

Escuchar, HACER, explicar
Escuchar, HACER, explicar

Es también lo que en forma y fondo, ha copiado el PP en estas elecciones, cuyo lema es “Trabajar, Hacer, Crecer” La misma forma y casi el mismo fondo. Hacer ocupa hasta el mismo lugar del lema en el cartel del PSOE que en el del PP. Con grandes profesionales y consultores como estos, los partidos no necesitan buscar enemigos porque ya los tiene en casa y muy bien pagados.

Trabajar Hacer Crecer
Trabajar, HACER, Crecer

En fin, que me parece que la distancia entre percepción y realidad comienza a ser tan grande que las formas y el fondo de las campañas casi insultan al votante. Equivocada estrategia la que pretende en nuestros días presentar una imagen pública radicalmente opuesta a la realidad, creo yo. Las arrugas se pueden disfrazar con maquillaje pero las grandes cicatrices necesitan de cirugía y tiempo para ser difuminadas.

Pero yo quería hablar del encuentro de la UNED, del Congreso de la UCJC y de la Asamblea General de la Asociación Española de Protocolo……. y me ha salido esto. En fin, termino como comencé. Renovarse o morir……Yo sigo,  entre otros proyectos, con International Butler School.

©Juan de Dios Orozco López

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