Códigos de indumentaria

Lo hemos vuelto a ver hace unos días en la visita que Angelina Jolie ha hecho a S.S El Papa Francisco. De negro riguroso, porque no es reina y creo que tampoco es católica. Le faltó, creo yo, cubrir su cabeza pero, dadas las circunstancias, acertó y aceptó los códigos de indumentaria que la tradición sugiere adoptar.

Los códigos de indumentaria tienen, al menos una doble función. Por un lado determinan las normas de vestimenta que se deben cumplir en determinadas ocasiones y, por otro, tienen una función comunicativa que puede ser empleada en favor del que utiliza un determinado atuendo y en contra del que lo observa, entre otros.

No solo en el Vaticano son recomendables determinados códigos de indumentaria sino en muchos otros lugares y momentos en los que la presencia de personalidades, la ejecución de determinadas responsabilidades -sociales, profesionales, políticas o diplomáticas-  recomiendan, cuando no exigen, cumplir con determinadas reglas.

Conocer los códigos de indumentaria es algo similar a hablar un idioma en el que, como traductores, ejercemos los profesionales del mundo del protocolo y la imagen pública. Si no conoces la gramática y la fonética difícilmente podrás expresarte correctamente y, lo que es peor, será imposible que los demás te entiendan o quizá deduzcan algo diferente a lo que tu quieres decir. La función comunicativa de la indumentaria se ve reflejada en numerosos casos en los que el incumplimiento de los códigos se lleva a cabo bien por desconocimiento de los mismos o bien para manifestar implícitamente el rechazo a algo. Tan importante es cumplir con los códigos de indumentaria que, por ejemplo, se establecen patrones para el ejercicio de determinadas funciones. Este ha sido el caso de Obama vistiendo con un traje claro cuando lo esperado, correcto, coherente y creíble para el ejercicio de altas responsabilidades, indica que la indumentaria para el hombre debe ser oscura.

Obama no acertó en la elección de su traje claro
Obama no acertó en la elección de su traje claro

En la época de George Bush Jr, se prohibió también, vestir chanclas -flip flop- cuando se visitara la Casa Blanca y al Presidente.

Esta fotografía provocó que George Bush prohibiera visitar la Casa Blanca con chanclas.
Esta fotografía provocó que George Bush prohibiera visitar la Casa Blanca con chanclas.

Otras han acertado cumpliendo con los códigos establecidos.

Dolores Cospedal y la Vicepresidenta Santamaría asistieron correctísimas al acto celebrado en el Vaticano. De negro, por estar en presencia de Su Santidad. Con la cabeza cubierta y de manga larga.
Dolores Cospedal y la Vicepresidenta Santamaría asistieron correctísimas a un acto celebrado en el Vaticano. De negro, por estar en presencia de Su Santidad, con la cabeza cubierta y de manga larga.

De todo ello hablaré en la Jornada sobre Hubert de Givenchy el miércoles día 14 de enero en el Museo Thyssen de Madrid. En la página de inicio de este blog hay un enlace, por si te interesa.

¿Tu crees que los códigos de indumentaria tienen importancia? A mi me parece que son necesarios y útiles.

© Juan de Dios Orozco López

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9 comentarios

  1. Estimado Juan de Dios:

    Ante todo feliz año nuevo y gracias por tu post.
    Me hubiera encantado poder asistir, pero, finalmente razones laborales me lo impiden. Supongo que comunicarás algo relativo a ese maravilloso evento.
    Continúo con este interesantísimo tema.
    Me paro a pensar y algo me rechina: “la industria de la moda”, no significa esto que sea una clasista, sino que existe una cultura de las prendas fabricadas en serie, que unida a la falta de tiempo, hace prácticamente imposible vestir elegantemente. Ésto no es óbice para que se sea elegante, algo que debe ser educado desde la infancia o, al menos, se ha de tener la humildad para aprenderlo de más mayor.
    Ya he comentado en más ocasiones que vivimos en la era del “todo vale”. Hace poco veía un catálogo con una diseñadora de moda, me comentaba las combinaciones de los diseños en las tiendas ¡No iba cosa con cosa! Así el buen gusto no se crea, se destruye.
    Ejemplos de malas elecciones tienes a raudales. No sé qué sería mejor, si hablar de los buenos ejemplos o de los malos. Por cierto, desde hace un tiempo ha surgido un afán de diversas personalidades que dicen dedicarse a diseñar su propia ropa con los que peligra la esencia de la elegancia. Es una marca diferenciadora.
    Para finalizar, considero imprescindible concienciar, enseñar y comunicar a los asesores de personajes públicos, especialmente de quienes ostentan algún cargo político o empresarial, sobre cómo llevar a cabo su labor correctamente y negociar.
    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  2. Querida Ana Belén, gracias por tus deseos. Ya sabes que yo pienso que la elegancia va más por dentro que por fuera y que la indumentaria no sirve más que para expresar sentimientos y pareceres interiores.
    Esperemos que el año comience y termine bien. Yo pondré, desde luego, todo de mi parte. Saludos muy afectuosos.
    JDD Orozco.

  3. Yo si voy a tener la suerte de asistir a la jornada sobre Givenchy. Quería decirle a Ana Belén que, como seguramente sabrá, hoy toda la ropa prácticamente que se viste en el mundo esta fabricada en serie, es decir, pret a porter. Dentro del prest a porter, lógicamente, hay muchas lineas y lo hay desde el de lujo hasta el low cost. La Alta Costura tiene menos de 200 clientes en todo el orbe y la alta modistería, que es, por ejemplo, lo que hace Caprile, normalmente solo se usa en determinadas ceremonias. Por eso, no creo que esto tenga nada que ver con la elegancia. Esto es mas bien una actitud, algo que se tiene o no se tiene, que con mucho trabajo uno puede aprender, pero que si dependiera de que la ropa este o no fabricada en serie, no habría prácticamente nadie elegante. Si vives en Madrid, te invito a mi ciclo de conferencia sobre Historia de la Moda que voy a impartir durante cuatro viernes,a partir del 13 de febrero en la biblioteca Iván de Vargas. Un saludo

  4. Estimados Juan de Dios y María José:
    Lamento no haberme hecho entender correctamente y pido disculpas por ello. Donde dije: “Ésto no es óbice para que se sea elegante, algo que debe ser educado desde la infancia o, al menos, se ha de tener la humildad para aprenderlo de más mayor.”, me refiero a la actitud de ser elegante (forma de ser y actuar).

    Gracias por tu amable invitación, María José y deseo que disfrutéis de la jornada dedicada a Hubért de Givenchy. Estoy segura de que será un gran éxito, Juan de Dios.

    Recibid un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  5. Hola Ana Belén, conmigo no tienes nada de que disculparte, yo lo único que quería decir es que la Alta Costura ya prácticamente no existe. Solo quedan 8 casas de las 106 que había en 1948. Es una lastima que no hayas podido asistir a la jornada del Thyssen porque ha sido de las que valen la pena, con unos magníficos ponentes. Un cordial saludo,

  6. Estimadas Ana Belén y María José, gracias por exponer vuestras opiniones con tanto respeto. Os pido que sigáis expresando vuestros pareceres y enriqueciendo los artículos de este blog.
    Os envío un saludo muy afectuoso.
    JDD Orozco.

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