Bruce Lee y la interculturalidad.

Lo oí el miércoles por la radio y me sorprendió la actitud de la selección turca. Al parecer, al comienzo del partido del Mundial  baloncesto que se celebra en España, los jugadores neozelandeses interpretaron una danza maorí que se denomina Haka. Los turcos no respetaron adecuadamente el significado de la danza y ofendieron a los maorís. No ocurrió lo mismo, días después, con los EE.UU que sí observaron con respeto el Haka y, como el público, aplaudieron a los neozelandeses.

He estado leyendo sobre el asunto y viendo algunos vídeos relacionados con esta ancestral danza y puedo afirmar que existe casi un Haka para cada asunto y momento. Hay Hakas de bienvenida, para intimidar, para honrar a los fallecidos y para otras tantas circunstancias. Es una forma popular de escenificar sentimientos. En el Haka se llevan a cabo movimientos bruscos y gestos muy exagerados que pueden ser interpretados como ofensivos por quienes no quieren o no pueden comprender que los gestos tienen distintos significados para culturas diferentes. Esta idea es básica, por ejemplo, para hacer negocios por el mundo. Por eso es necesario aprender, antes de acometer proyectos con personas de otros países, conocer cómo piensan y actúan “los de la otra parte” El etnocentrismo nos lleva al más absoluto fracaso en las relaciones sociales o de negocios reduciendo nuestra perspectiva y anulando la capacidad de adaptación al medio y al contexto donde desarrollamos nuestra actividad. Somos tan lerdos que no comprendemos que, por ejemplo, sacar la lengua a una persona no tiene que ser necesariamente un insulto.

Esta circunstancia -la falta de concienciación cultural aplicada a las relaciones multiculturales-, unida a la absurda creencia de pensar que la mejor y más acertada forma de actuar es la nuestra, es la que ha podido llevar a la selección turca al ridículo por su cortedad en la comprensión y respeto por la cultura neozelandesa. Quizá, si hubieran visto este vídeo en el que militares de Nueva Zelanda reciben a sus caídos en combate con una danza Haka, hubieran entendido que todos esos gestos descompuestos nos tienen que significar, necesariamente, un insulto.

Échale un vistazo a este vídeo porque es emocionante la danza en la que, después de gritar, golpearse, gesticular exageradamente y poner las caras más descompuestas, los militares compañeros de los fallecidos en acto de servicio se marchan elegantes al puesto de formación, en silencio, cabizbajos y con profundo pesar por la pérdida.

Para quienes no tengan amplitud de mente, este abrazo Haka le parecerá la más extravagante de las danzas y sin embargo es la manifestación colectiva de dolor más sincera, cercana y cortés que en esa cultura se puede ofrecer.

Así que, si pretendes tener éxito en la relación con personas de otras culturas, vacíate de ideas cargadas de prejuicios, deja a un lado el etnocentrismo y adáptate. Créeme y sigue el consejo de Bruce Lee: “Empty your mind and be water my friend” (*).

(*) Despeja tu mente y conviértete en agua amigo mío.

© Juan de Dios Orozco López

 

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4 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo, Juan de Dios, en todo. Yo vi en directo por la televisión el desprecio a la Haka y me pareció indignante. De hecho, esta tarde voy al Palau Sant Jordi, donde Nueva Zelanda se enfrenta a Lituania en octavos de final, y estoy deseando ver la danza.

    En deporte, la Haka es algo mítico desde que la selección kiwi de rugby la usara en el mundial de Sudáfrica. Allí, se decía que NZ empezaba 1-0 porque asustaba a los rivales, es decir, cumplía au objetivo a la perfección: intimidar. El deporte es una guerra y vence el más duro.

    Sin embargo el deporte también es respeto, y la Haka o cualquier otro protocolo previo similar se debe respetar, como la entonación de himnos. Hay muchas formas de respetar la haka. Una es la lás convencional, simplemente observarla y aplaudir al final. Otra, igual de respetuosa, es ser igual de agresivo al contemplarla, observar a los kiwis de manera desafiante, como han hecho selecciones como la sudafricana o la francesa.

    En fin, respeta las tradiciones de los demás, que no cuesta nada. Además, los neozelandeses empezaron el partido tan molestos, que le endosaron un 10-0 de inicio a los turcos, aunque luego salieran derrotados.

  2. ¡Mil gracias, Juan de Dios!

    Siempre aprendiendo contigo. Nos has hablado siempre del respeto a las demás culturas, de la información previa antes de tratar con personas cuyas culturas son diferentes a la nuestra y de cómo es mejor ver, oír y callar.
    No vi el evento que mencionas, pero sí sé que hay empresarios y trabajadores que se quejan (y cada vez más frecuentemente) porque dan lo mejor de sí mismos, pero el negocio no prospera, al margen de que pueda haber un desacuerdo por otras circunstancias, creo que en altísimo porcentaje se debe a la ignorancia de sus costumbres.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

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