Tres días después de la proclamación de D. Felipe VI.

Me he mantenido al margen. He disfrutado, desde la barrera, de todo lo que se ha celebrado en relación con la proclamación de S.M. El Rey D. Felipe VI. Creo que se ha dicho ya casi todo y la realidad ha callado las voces y puesto en evidencia a la retaila de falsos expertos en protocolo, comunicación, Casa Real de España, organización de actos, logística, seguridad, periodismo, marketing político, derecho constitucional, moda y peluquería.

En estas importantes ocasiones surgen entendedores, conocedores, sabedores y oportunistas expertos en cuantas materias hicieran falta. Yo solo me quedo con dos reconocidos expertos -porque solo a ellos he visto en la televisión- a los que el mundo del protocolo español debe estar agradecido. Son Carlos Fuente y Alfredo Rodríguez con quienes puedo o no estar de acuerdo en algunas cosas pero a los que es justo reconocer que han sabido defender la práctica protocolaria con profesionalidad y conocimiento. Vaya, desde aquí, mi honesto aplauso para ellos. Solo un detalle: a Carlos Fuente lo vi con una corbata morada que recordaba los colores republicanos, mientras que Alfredo Rodríguez utilizó un corbata verde que recordaba al color monárquico que evoca el Viva El Rey De España. No se si fue coincidencia o guiño hacia partidarios de república y monarquía pero tampoco tiene importancia más allá de la anécdota. En cualquier caso, los dos son grandes profesionales que no dejan nada al azar.

El caso es que tomé nota de algunas cosas que me llamaron la atención y quizá sean repetitivas pero el mero hecho de escribirlas me sirve para ejercitarme en la observación.

El acto oficial de firma de la abdicación

Un elemento decorativo colocado sobre la mesa, entre las cámaras y S. M. D. Juan Carlos impidió observar el acto de la firma en un plano televisivo frontal. Tuvo que recurrirse a uno lateral. El realizador metió la pata porque dejó ver el temblor en el trazo de la firma de D. Juan Carlos.

La decoración no permitió ver de frente lo que ocurría
La decoración no permitió ver de frente lo que ocurría.

Yo esperaba que en este acto D. Juan Carlos inclinaría la cabeza ante D. Felipe y que ese era el gesto del que todo el mundo hablaba. Y me equivoqué, pero solo por unas horas. El gesto Real fue el intercambio de puestos. Los responsables de protocolo se encargaron de diferenciar el tamaño de la sillas, colocar en la de mayor tamaño, en primer lugar, a D. Juan Carlos y después a D. Felipe. Todo estudiado y medido. D. Juan Carlos, premeditadamente, quiso enviar con ese gesto explícito un mensaje de «cesión del trono»

Me llamó la atención el tamaño de la miniatura de Toisón que usaba D. Felipe y la de menor tamaño que utilizó D. Juan Carlos. Creí observar en la de D. Felipe la correspondiente a Gran Maestre.

El Tosión de D. Felipe se corresponde con el de Gran Maestre.
El Tosión de D. Felipe se corresponde con el de Gran Maestre. Foto La Sexta TV.

En lo que se refiere a la actuación de la Reina Doña Letizia, fue impecable y conforme a lo que se espera de ella. Estuvo muy pendiente de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía a quienes con discreto, medido y premeditado gesto indicó cómo debían sentarse.

Todo lo demás no merece comentario alguno salvo las banderas en las que para incluir la Europea, en lugar digno y destacado, se la separó del grupo de las de autonomías y se colocó con la Enseña Nacional.

La imposición de la faja de General 

Este es un acto de tradición militar y de carácter íntimo y familiar. La tradición obliga a que la faja sea impuesta por otro General. Se trata de ser «investido del empleo militar» por otro General que apadrina al «recién» llegado. A este acto asisten, como ya he mencionado antes, solo los más allegados familiares y, en este caso, los miembros más destacados de la Casa de S.M. El Rey y otros cercanos militares y civiles a Su servicio.

Aquí, aunque no ha sido muy difundido, D. Juan Carlos inclinó la cabeza ante su hijo en un gesto de respeto que, como he dicho antes, yo pensé que se daría el día anterior, durante la firma de su abdicación.

Fotografía de asistentes al acto de  imposición de la faja de Capitán General
Fotografía de asistentes al acto de imposición de la faja de Capitán General. Foto Casa S.M El Rey.

El juramento y proclamación ante Las Cortes Generales. 

Desde el principio se estableció un debate sobre quienes deberían estar en el estrado junto al Rey, los símbolos e incluso la indumentaria. Siento ir a contracorriente -honestamente debo decirlo- pero me parece muy acertada la presencia de los representantes de los tres poderes y las dos Cámaras además de una representación muy reducida de la Casa de S.M. El Rey con solo cinco personas: Jefe de la Casa, Secretario General, Jefe del Cuarto Militar, Secretario del Príncipe y su preceptor desde su paso por la Academia General Militar, el General Emilio Tomé, que actuó de Ayudante de Campo.

Panorámica proclamación Felipe VI
Panorámica proclamación Felipe VI

En cuanto a los símbolos, estuvieron los necesarios y suficientes: Enseña Nacional, Escudo de España, cetro y corona.

Fueron muchos los cargos que han vestido V.E.R.D.E como el Diputado Juan de Dios Ruano o la Presidenta de Castilla la Mancha. El Rey vistió la etiqueta militar y algunos de los componentes civiles de la presidencia hicieron lo propio vistiendo el chaqué. Los que vistieron uniformes militares lo hicieron un grado por debajo de la uniformidad del Rey. Solo una señora llamó la atención por su poco acertada elección, además de los que se negaron a vestir el chaqué. También hay que señalar que Rajoy, con el chaqué desabotonado parecía llevar una toalla de playa en lugar de un traje de etiqueta.

Toda la emoción que eché en falta en la firma de D. Juan Carlos el día de su abdicación, la observé en muchísimos gestos el día de la proclamación de Felipe VI. La cercanía y complicidad entre Doña Letizia y D. Felipe y los gestos de una pareja enamorada han gustado a los españoles. El hecho que Doña Letizia permaneciera sentada en el vehículo mientras que D. Felipe permanecía en pié saludando a la multitud, honra a nuestra Reina que sabe cual es su puesto y lo está haciendo muy bien -repito- aunque a algunos les pese. Su elegancia conductual, su actitud y su discreción van a impulsar la imagen de La Corona.

El recorrido, el balcón y los faralaes

El recorrido que efectuó el ya Rey Felipe VI fue magnífico, las medidas de seguridad importantísimas como corresponde a la magnitud del acto. Observé francotiradores que se dejaban ver, una perfecta organización de salidas, controles disuasorios, detectores de metales…Todo perfecto, nada improvisado y si muy bien planificado. Controlar a decenas de miles de personas de forma ordenada requiere, además de planificación, la aceptación pública de que la presencia policial multitudinaria era necesaria. Nadie se quejó de «mucha policía, poca diversión» Todo lo contrario. Incluso se aplaudía la actitud policial. Naturalmente no se vieron a los republicanos. No hubo desperfectos en el mobiliario, nadie tiro piedras ni quemó contenedores en una manifestación de que en España somos civilizados y convivimos personas respetuosas con las creencias políticas diferentes.   Pude ver también, a una chica -muy valiente- que con la intención de provocar y con los colores republicanos gritaba improperios a diestro y siniestro. La policía, no la detuvo sino que la protegió. En este sentido, el oportunista Jorge Vestrynge tuvo su minuto de gloria y de propaganda barata.

D. Felipe saluda desde el coche en la zona de Callao
D. Felipe saluda desde el coche en la zona de Callao

La salida al balcón fue magnífica. También calculada y controlada por el Jefe de Protocolo de la Casa que marcaba tiempos e indicaba cuando debían salir los Reyes. D. Juan Carlos, otra vez mostrando su respeto por el nuevo Rey, se mantuvo en el balcón el mínimo tiempo. Se repitieron los gestos de cariño entre todos ellos que esperamos ver a menudo.

En cuanto a la recepción de palacio, algunas señoras pensaron que era su oportunidad para lucirse. La elegancia es amiga de la sobriedad y lo contrario resulta, a veces, grosero y chabacano . Así pudimos observar a Mariló Montero con un vestido inadecuado para el momento. Vimos, también, a Isabel Preysler con un vestido, marcando figura, que era muy apropiado para ir de compras al Lidl. A esta «elegante» señora jamás se le hubiera ocurrido posar, para los azulejos y con el Príncipe Carlos, de esta guisa. Finalmente observamos a Carla Royo vestida como «Heidi en el país de la maravillas» -ya es rizar el rizo- y que no debió leer el código de indumentaria «sugerida». Tampoco vió el Dress Code David Bisbal que también entendió que «asía musha caló» para llevar corbata. Al contrario me gustó, por ejemplo, María Dolores de Cospedal que , cuando decide ponerse guapa, resulta de una elegancia y belleza singular.

Las consecuencias de todo

D. Juan Carlos lo ha hecho bien, llevándose consigo lo único que ha hecho sombra en sus 40 años de reinado: la actuación deshonesta y quizá delictiva de su yerno. Las Infantas ya no son Familia Real sino familia del Rey y la imagen de D. Felipe no solo no parte de cero sino que la noble actuación de D. Juan Carlos le ha puesto en su punto de partida con un saldo muy favorable.

Muchos son los que han criticado abiertamente la rapidez y la supuesta improvisación que ha rodeado a la abdicación y proclamación pero he de decir que a España se le da bien superar estas complicadas situaciones y desde el punto de vista organizativo, desde fuera, todo ha sido perfecto…mal que le pese a algunos.

Tenemos a un Rey magnífico, preparado y que ama a España por encima de ideologías políticas, que lleva más de cuarenta años preparándose para ser el Jefe del Estado. Le acompaña una Reina preparada, que también se ha formado durante 10 años, para complementar a D. Felipe. De momento, en este inicio del viaje, les acompañarán muy de cerca otras personas como Jaime Alfonsín cuya lealtad está probada y de cuya preparación intelectual y experiencia no se puede reprochar absolutamente nada. Se oye, también, que Sagrario Ruíz de Apodaca o Jordi Gutiérrez, periodista catalán que fue delegado de TV3 en Madrid en la década de los 80 están en el bombo para nuevo DIRCOM de La Zarzuela y yo encuentro también, además de la mano de Doña Letizia, una acertada elección. Se cambiarán también los organigramas, algunos aspectos formales de actuación y se procurará, sin duda, un mayor conocimiento y cercanía, si caben, de la realidad de la sociedad española.

Y nada más (y nada menos). Yo continuaré a la espera de acontecimientos, firme en mi convicción de que D. Felipe lo hará bien y de acuerdo con los límites marcados por la Constitución. Recordemos siempre que «el Rey reina pero no gobierna»

© Juan de Dios Orozco López

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12 comentarios

  1. Enhorabuena y gracias por tu artículo, Juan de Dios.

    Siempre aprendiendo.
    Yo también tengo la confianza en que S.M. el Rey D. Felipe VI está excelentemente bien preparado para su reinado, cuya consorte y acompañante ha tenido hasta ahora una conducta y saber estar irreprochables.
    Termino con una alusión a la frase tan afortunada con la que terminas este artículo: «el Rey reina pero no gobierna», ya que tengo la sensación de que algunos están más esperanzados porque esperan que S.M. haga lo segundo.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  2. Apreciada Ana Belén:
    Son muchos los que, desconociendo la Constitución, pretenden del Rey actuaciones que no puede llevar a cabo. Sin embargo, es muy desconocida la actividad en la sombra que lleva a cabo. La agenda del Rey tiene partes ocultas que han estado cargadas de éxitos soslayados. Quizá sea necesario hacerlas visibles.
    Gracias por tu comentario y por tu aprecio.
    JDD Orozco.

  3. Estimado Juan de Dios,

    Se puenden teren diferentes opiniones y puntos de vista, es más, creo que es necesario, pero solo quien tiene un buen criterio sabe apreciar y respetar los de los demás.

    Gracias por compartir siempre con sensatez y buen criterio.

    Un cordial saludo,

    Belén Egea

  4. Felicidades Juan de Dios,
    Esplendido articulo, yo también he disfrutado mucho contemplando la estupenda organización. Creo que el recorrido de D. Felipe V, de pie en coche descubierto, va a tener numerosas lecturas.

    Un saludo afectuoso.

  5. Gracias Pilar, me alegra saber de ti. Entre otras muchas cosas que se han hecho bien, habría que destacar el riesgo que se ha asumido al realizar el recorrido en coche descubierto y en pié.
    Un saludo muy afectuoso.
    JDD Orozco.

  6. Mil gracias por tu respuesta, Juan de Dios.

    Soy consciente de ello, es la que yo llamo la «hoja de servicios» y que, aunque secreta, me hubiera gustado que el monarca anterior hiciera pública. La opinión sobre él hubiera cambiado, no por completo, pero sí en gran parte.
    Coincido contigo en que debieran ser conocidas.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  7. Estimada Ana Belén. Estoy convencido que mucha actividad en servicio de España se seguirá manteniendo oculta pero quizá podamos ver algo más de lo que antes no se vió.
    Un afectuoso saludo.
    JDD Orozco.

  8. Estimada Paqui. No te preocupes ni des valor a estas predicciones. Yo voy a hacer una que tampoco fallará. «Dentro de cien años, todos calvos» Está claro que a un Rey la salida que le queda, cuando sus cualidades físicas están mermadas, es la abdicación. No hay nada notorio en esa predicción.
    Saludos y gracias por tu comentario.
    JDD Orozco.

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