El Protocolo ( y la cortesía) es la solución, no el problema.

Lo leí esta mañana en un artículo en el que, de nuevo, alguien «se mete en sembraos» que desconoce,  permitiéndose analizar las causas y efectos de que el Alcalde de Granada no haya cedido a la presión de dejar su sitio a la Presidenta de la Junta de Andalucía. Con este post pretendo desmontar cuanto en el artículo «El protocolo no era el problema» se afirma.

Por partes.

Lo que dice el artículo de ideal.es:

«Los Reyes o los Príncipes nunca llegan tarde, el acto se retrasa». Es una frase que se suele escuchar durante los estudios de Protocolo y Relaciones Institucionales. La idea es clara: Cuando los Reyes de España o los Príncipes de Asturias asisten a un acto, todo el ceremonial se acomoda a ellos, y este hecho no tiene nada que ver con servilismos ni rancios abolengos. Tiene que ver con la democracia y la representatividad, que es la razón de ser del Protocolo en la actualidad. Porque el Rey de España es el Jefe del Estado y el Príncipe Felipe, su hijo, el que está destinado a serlo según lo dispuesto

La presencia de los Reyes o los Príncipes es tan importante en cualquier acto que cuando se tiene la confirmación de su asistencia, el servicio de Protocolo de la institución que invita deja todo en manos de la Casa Real. Es el servicio de Protocolo de esta última institución la que organiza todos los detalles en cuanto a protocolo, seguridad y su comunicación. Los invitan a ellos y ellos ponen sus reglas»

Lo que digo yo:

Quien afirma lo anterior, no tiene la más remota idea de cómo trabaja el personal de protocolo de la Casa de S.M. El Rey. Los Reyes y los Príncipes, cuando llegan tarde, es porque….. llegan tarde. El acto se retrasa por este motivo y no porque las Reales Personas no puedan cometer fallos. Sin embargo, no es lo normal y si llegan tarde es causa de fuerza mayor.

Es absolutamente falso que «todo el ceremonial se acomode a ellos» El anfitrión y el Jefe de Protocolo que deje que alguien -sea la Casa de S.M. El Rey o no- maneje su acto no puede calificarse de «Jefe» y mucho menos «de protocolo»  Hasta donde yo se, La Casa de S.M. El Rey solo interviene cuando la organización «hace aguas»

Lo que dice el artículo de ideal.es:

«Por esta razón parece muy extraño que ayer apareciera, solo unas horas antes del acto, un problema de protocolo entre Ayuntamiento y Junta de Andalucía. Lo normal es que el servicio de Protocolo de la Casa Real hubiera comunicado a los representantes de las instituciones todo lo que iba a ocurrir en el acto. Dónde se iban a sentar, si iban a hablar o no, si iban a estar en la mesa presidencial o iban a estar entre el público, etc. El servicio de Protocolo de la Casa Real tiene un nivel de profesionalidad muy alto como para dejar en el aire esta clase de flecos horas antes del acto de entrega del premio Lorca es noticia»

Lo que digo yo:

La responsabilidad de la organización del acto es del Ayuntamiento de Granada y no de la Casa de S.M. El Rey(*). Si el Alcalde invita o no a alguien, el orden de intervención y la distribución y precedencias de autoridades y otras personas -con la excepción de los miembros de Familia Real, que salvo contadas excepciones presiden y hablan en último lugar- no es responsabilidad de la Casa de S.M. El Rey.

Lo que dice el artículo de ideal.es:

«Hay otra razón que hace aún más sospechoso el problema de Protocolo. En cualquier tipo de acto, las precedencias están muy claras, aprobadas por el Real Decreto 2099/1983 de 4 de Agosto, por el que se aprueba el Ordenamiento General de Precedencias en el Estado Español. En su artículo 12, esta ley establece la ordenación de las personas en función de su representatividad. Así, en el número 3 de la lista, encabezada por el Jefe del Estado, se encuentra el Príncipe o Princesa de Asturias. En el número 11, el presidente o presidenta del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma, y en el número 19 se encuentra el alcalde del municipio del lugar. Es decir, que el protocolo manda que Susana Díaz esté por delante de José Torres Hurtado, ya que representa a toda la Comunidad Autónoma de Andalucía, mientras que Torres Hurtado representa a la ciudad de Granada. Se podría argumentar que el alcalde de Granada debe tener mayor protagonismo en el acto, dado que el acto se celebra en Granada y que el Ayuntamiento de Granada es quien organiza el evento, pero la tradición incluye normas de educación y deferencia, y lo que marcan estas es que se ceda el puesto a quien lo tiene por norma»

Lo que digo yo:

El R.D. tiene varios artículos –no solo el 10 y el 12-  y en el nº 4.1 se determina: “Los actos serán presididos por la autoridad que los organice. En caso de que dicha autoridad no ostentase la presidencia, ocupará lugar inmediato a la misma” Ello significa que, de acuerdo con lo que determina la norma oficial, la presidencia del acto corresponde al Alcalde de Granada quien cortésmente la cede a SS.AA.RR Los Príncipes de Asturias. El Alcalde ha actuado conforme a las facultades que le otorga el R.D. 2099/83 y, desde el punto de vista de la legalidad, lo ha hecho de forma impecable.

Lo que dice el artículo de ideal.es:

«El problema que el alcalde de Granada tiene ahora entre manos ya lo vivió en primera persona. El 28 de febrero de 2008, siendo presidente José Antonio Griñán, el alcalde de Granada se quejó porque en el acto del Día de Andalucía no tenía reservada una silla en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Problemas de protocolo, también se dijo aquel día»

Lo que digo yo:

Ahí le has dado……Este párrafo es lo único absolutamente cierto del artículo. Ya lo dice un sabio proverbio castellano: «donde las dan, las toman»  Pero esto no es un problema de protocolo.

Y finalmente, tengo que recalcar que ninguna norma oficial escrita que yo conozca obliga a ser educado, cortés, deferente o elegante en el trato. Tampoco es necesario recordar que solo se puede exigir cortesía cuando antes se ha ofrecido cortesía. Más aún en política.

El R.D 2099/83 dice lo que dice y ,si alguien ha cometido algún fallo, creo que hay que señalar a la Presidencia de la Junta de Andalucía que, conociendo lo que determina la Ley, exige ahora lo que antes no practicó: la cortesía institucional y política.

Yo puedo estar equivocado en todo o en parte de lo escrito con anterioridad. Quizá tu tengas otra perspectiva para afrontar la temática. A mi me gustaría conocer tu opinión.

(*) Casa Real y Casa de S.M. El Rey. El autor del artículo de ideal.es maneja erróneamente el concepto Casa Real, que debiera sustituir por Casa de S.M. El Rey. Si necesitas más aclaración puedes leer mi post ¿Casa Real o Casa de S.M. El Rey?

© Juan de Dios Orozco López

También te puede interesar.....

2 comentarios

  1. Estimado Juan de Dios:

    Mil gracias por tu post.

    Nada más comenzar a leerlo he pensado en el que el primer párrafo daría lugar a otros más, pues la base no estaba bien sentada. Ahora bien, sin ser experta en la materia, es toda una concatenación de errores. Entiendo que le hayan pedido un artículo y tenga que escribirlo, pero «Manolete, Manolete, si no sabes torear ¿pa’ qué te metes?»
    No deja de sorprenderme que algunos periodistas, más de los que creía, no tengan ni idea de Protocolo.
    Ya he visto que ha habido una conjugación perfecta: unos con idea (SS.AA.RR. los Príncipes de Asturias), los que tienen idea (Excmo. Señor Alcalde de Granada) y quienes desconocen el Protocolo para este caso (Presidente de la Junta de Andalucía y el periodista que tiene problemas con el Protocolo).

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.