El valor de los símbolos.

El Ministro de Interior ha ofrecido una rueda de prensa en la que anunció que se multará “…con sanciones de hasta 30.000 euros las ofensas o ultrajes a España, las comunidades autónomas, las entidades locales y sus símbolos, instituciones e himnos cuando estas actuaciones no sean constitutivas de delito”.

Resulta paradójico que el propio Estado español tenga que establecer normas para preservar sus símbolos del insulto de sus propios nacionales cuando debieran ser estos los que motu proprio los defendieran. Recogemos ahora, en forma de piezas de desguace, lo que nosotros mismos hemos provocado con una educación carente de los valores característicos de una nación fuerte y cohesionada.

¿Qué podemos esperar de una actitud tan desacertada, desproporcionada, descortés e infantil como la de la imagen?
¿Qué podemos esperar de una actitud tan desacertada, desproporcionada, descortés e infantil como la de la imagen?

Advierte el Gobierno que el insulto o la vejación a la Bandera, sus símbolos o instituciones puede costar hasta 30.000 €,s pero preveo que esto no va a dar resultado más que para calmar las demandas de algunos y como medida disuasoria no muy efectiva para otros. Llevamos treinta años desactivando la idea de patria porque el término pertenecía al pasado dictatorial. Han sido más de treinta años sin hablar de cuantos valores nos unen y de vociferar hasta la saciedad de las diferencias que nos separan. Son más de tres décadas soportando cómo se insulta en tierra española al Himno Nacional y, a la vez, se pide respeto por otros. Casi cuatro décadas de “to er mundo é güeno”, de ausencia de valores, de manga ancha para los estrechos de miras y de gestos que unos y otros queremos olvidar por la vergüenza ajena que producen. Es innegable que, durante muchos años, se han creado entorno a la simbología una serie de mensajes políticos particularmente interesados en el descrédito de España como nación. 

Los organizadores de actos tenemos una gran responsabilidad con la exposición de los símbolos. En este caso, "literlamente" se pisotea la Bandera de la Comunidad e MAdrid en la celebración de la fiesta de la Comunidad.
Los organizadores de actos tenemos una gran responsabilidad con la exposición de los símbolos. En este caso, literalmente “se pisotea” la bandera de la Comunidad de Madrid en la celebración oficial de su fiesta.

Cualquier momento es bueno para persuadir sobre las pautas deseables de conducta individual y colectiva hacia los símbolos que impulsarán nuestra unión y que reforzarán la percepción que en el exterior se tiene de España.

Cuando se quiere insultar a un país se quema su bandera y, como es el caso, se le ponen zapatos.
Cuando se quiere insultar a un país se quema su bandera y en algunas culturas, como es el caso, se le ponen zapatos.

Todo lo anterior afecta también poderosamente a los que organizamos actos institucionales y pretendemos hacer de las formas externas -de los modales- norma interna de conducta. En este sentido, los organizadores de actos tenemos la gran responsabilidad de destacar los símbolos y educar a los asistentes en el respeto por ellos. En cuanto a los formadores en materia de protocolo social, parece necesario destacar y premiar las pautas de conductas deseables por la mayoría, frente a la falta de civismo de una minoría que por vocinglera, lenguaraz y garrula pretende acallar y ningunear cuantos valores hacen ver a España como una nación internamente cohesionada, además de fuerte y respetada en el exterior.

Y ahora, “menos samba e mais trabalhar”

© Juan de Dios Orozco López

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8 comentarios

  1. Querido Juan de Dios, no puedo estar más de acuerdo con tu argumentación. Hace muy pocas horas he asistido una delicada situación en la que el tratamiento de símbolos que consideramos esenciales ha protagonizado un acto celebrado en un espacio público oficial. Afortunadamente todo se ha resuelto mediante el diálogo. La ciudadanía debe (debemos) tener conciencia del respeto que merecen los símbolos de la colectividad, aquellos símbolos que nos identifican, nos unen y que en ningún caso son ni deben ser moneda de cambio.

  2. Apreciado José Luís. Cuando consigamos que el respeto esté por encima de nuestras bajezas, seremos una gran nación. Respeto, respeto y respeto. Si lo tuviésemos siempre presente, en otras circunstancias nos encontraríamos.
    Un abrazo y gracias por tu comentario.
    JDD Orozco.

  3. Admirado Juan de Dios: Como siempre te has explicado magnficamente. Hace ya muchísimos años que se ha perdido el respeto, la buena educacion y todo atisbo de civismo (¿que es eso de “civismo”?) en la sociedad española. Impera la ley “Del-todo-vale-porque-coartas-mi-libertad-de-expresión” Deseo muy sinceramente que estas nuevas normas “disuadan” a la minoria irrespestuosa, chillona, matona y destroza-mobiliario-urbano….y respeten aquellos símbolos que han vejado y pisoteado durante los últimos 30 años y que ningun Gobierno se ha atrevido a atajar porque no era “progresista”. ….pero soy pesimista…

  4. Querida amiga, no pierdas la esperanza. Tú, precisamente, eres un ejemplo a seguir de los que, pese a las presiones de muy diferente índole, han seguido defendiendo con tesón la libertad y el respeto. Tenemos que seguir adelante aportando nuestro grano de arena.
    Gracias por estar siempre ahí.
    JDD Orozco.

  5. Estimado Juan de Dios:

    Mi más sincera felicitación por este post.
    A menudo me pregunto cuántos de nuestros compatriotas saben cuáles son los símbolos de nuestra nación; creo que si hiciéramos una encuesta nos llevaríamos una sorpresa.
    Respecto a los valores, suscribo lo que dices del término “patria” y añado que también los aquéllos se han identificado con determinada ideología política y creencia religiosa. El “todo vale” que ha superado al buenismo rampante nos ha conducido a una sociedad adocenada, adoctrinada y carente de pensamiento crítico.
    Sinceramente creo que los mentalistas, aunque sea para mal, realizan su labor a las mil maravillas.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  6. Gracias Ana Belén por tu comentario. Creo necesario destacar que lo más importante es que estamos abandonando, por desidia, el pensamiento crítico al que tu haces referencia tan acertadamente.
    Afectuosos saludos.
    JDD Orozco.

  7. Mi estimado Juan de Dios, me ha encantado este post, en casi todos los países del mundo respetan y están orgullosos de sus banderas, solo aquí las utilizamos de adorno, de mantel, para tapar, huecos o manchas en las paredes, las mezclamos públicas con privadas, las apretujamos si no hay suficiente espacio ,hasta las utilizamos de armas entre las instituciones públicas (por eso del lenguaje no verbal) y casi nadie le da el verdadero valor que tienen…falta mucho por enseñar. Un abrazo.

  8. Apreciada Lucía, muchas gracias por tus cariñosas palabras. Efectivamente la bandera se ha convertido en un trapo. Eso se lo debemos a los políticos y su modernidad que llega al desprecio absoluto de los símbolos.
    Afectuosos saludos.
    JDD Orozco.

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