Una imagen pública llena de pelos.

Mi amigo Luís Díaz Meco llamaba mi atención sobre  las fotografías en las que Ana Botella, alcaldesa de Madrid, aparece de madrugada supervisando las labores de limpieza con las que finaliza la huelga. La presencia de la Alcaldesa no solo no está fuera de lugar sino que es casi obligatoria por cuanto con ella se pone de manifiesto que una responsable institucional siempre está en primera linea de lo que acontece. Es su obligación estar «a las duras y a las maduras» Nada que reprochar -por mucho que algunos afirmen lo contrario- a la actitud de Ana Botella y al hecho de presentarse de madrugada para supervisar con su presencia las labores «del desescombro» madrileño.

Como siempre nos enfrentamos a los problemas de fondo – resueltos, al parecer, satisfactoriamente- y a la forma con que se acometen dichos problemas que hacen incoherente la intención comunicativa de dar por finalizados los hechos y el resultado final. Algo hay que falla cuando el resultado del mensaje queda distorsionado o disminuido por no cuidar las formas….y esto es lo que le ha pasado a Ana Botella al presentarse a visitar a barrenderos que están en contacto con la basura con una abrigo de piel que, según me cuentan, cuesta varios miles de euros. Sus asesores, si es que los tiene y saben de qué va esto, no han prestado atención «al todo» cuando todo lo que rodea a un personaje público comunica. El mensaje creado con la acción de acudir de madrugada a visitar a los barrenderos ha quedado mermado por el hecho de portar una prenda de lujo en esa situación. De lo acontecido, se han hecho eco muchos medios de comunicación y las redes sociales echan humo. Juzga por ti mismo. Las fotografías son de eldiario.es

La Alcaldesa de Madrid en las cercanías de una camión de emergencias del CISEM
La Alcaldesa de Madrid en las cercanías de una camión de emergencias del CISEM
La Alcaldesa de Madrid saluda a personal de emergencias de la ciudad.
La Alcaldesa de Madrid saluda a personal de emergencias de la ciudad.

Muy al contrario de lo que ha acontecido a Ana Botella es, por ejemplo, la forma de acometer acciones públicas que tuvo en su día Yukio Edano, Ministro Portavoz del Gobierno de Japón. Edano comparecía vestido de Ministro en situaciones cotidianas pero cuando se produjo el terrible Tsunami que asoló Japón, adoptó la misma indumentaria que los que estaban trabajando en el epicentro del desastre. No digo yo que la Alcaldesa debiera haberse vestido con el uniforme de barredero pero a los efectos de comunicación su indumentaria no fue acorde con la situación y el contexto. Observa como se vistió Edano.

Yukio Edano antes del terremoto.
Yukio Edano antes del terremoto.
Yukio Edano después del terremoto
Yukio Edano después del terremoto

 A Ana Botella, si es que le interesa continuar en política y ocupar puestos de responsabilidad, le vendría bien que se hablen de sus acciones públicas de éxito y no de la ropa que lleva puesta o de la desafortunada relaxin cup of café con leche y un bollo pa mojá. Lo que ha ocurrido es que sus asesores no han tenido en cuenta que todo lo que rodea a su asesorada tiene valor comunicacional. Ellos pretenden destacar los aspectos positivos de fondo sin dar valor a las formas….y sin formas no hay fondo. Tanto es así que ya ves cuales son los resultados……una imagen pública llena de pieles peludas.

© Juan de Dios Orozco López

 

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2 comentarios

  1. Apreciado y querido Juan: Magnífico post. Magnífico. Perfecto. No puedo decir nada más. Enhorabuena. Cada día te superas más. Un abrazo muy cariñoso.

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