La construcción del discurso protocolario

Como puedes apreciar, cansado de dar vueltas siempre al mismo asunto, yo no escribo sobre el protocolo en el día de la Fiesta Nacional. Reconozco que he leído un par de post escrito por personas importantes del protocolo en España muy interesantes, pero me cansa y me aburre la temática. Se que alguien puede pensar lo mismo de cuanto escribo yo.

Vuelvo a la carga con los usos, costumbres y la organización de actos en los que participan personas con las más altas responsabilidades y cuyas acciones públicas, gestos o declaraciones tienen una trascendencia que supera las ya ficticias fronteras entre naciones. Escribo sobre  la responsabilidad del diseño del discurso protocolario, su construcción y puesta en escena. Reflexiono sobre  lo que va más allá de la mera organización y ejecución de un acto. Estoy obsesionado con la necesidad de alinear las acciones de protocolo con la comunicación corporativa e institucional y así lo estoy explicando a responsables de uno de los más importantes bancos del mundo, español por cierto, y lo haré próximamente con ediles.

No será la primera vez que hayas oído esto de que el protocolo es una herramienta de comunicación. Je,je. Algunos creen que han inventado la pólvora. Menudo revuelo hemos tenido la semana pasada con el viaje del presidente Rajoy a Japón. Que si Rajoy no ejecutó la inclinación al Emperador….; que si Rajoy usa calcetines cortos (Cuando el zapato y el calcetín rompen el protocolo) y deja ver los pelos de las piernas…….; que si su japonés es culto -«domo arigato gozamaichita»- (Rajoy se estrena en japonés: «Domo arigato gozaimachita» (Muchas gracias)) o que la flor -la «cacho rosa»- que le colocaron en el ojal le identifica como del PSOE. Respecto a esto último -Dios mío qué falta de protocolo- los japoneses le colocaron, sin tener en cuenta el tremendo poder simbólico-izquierdista,  una «cacho rosa»  a un presidente español de derechas y en el pecho izquierdo. Estoy in-dig-na-dí-si-mo porque los japoneses no han sabido tener en cuenta este particular detalle. ¡Con lo que ellos son para el protocolo! Creo que España debe presentar una queja formal o retirar el embajador de Tokio como medida de protesta. Si en los 15 días siguientes no obtenemos respuesta formal pidiendo disculpas, le mandamos a Carmen de Mairena que tiene mucho poderío y seguro que doblega a los japoneses y les hace practicar el Seppuku. Mi amigo Juan de Sevilla, que de diplomacia, protocolo, imagen pública y relaciones internacionales sabe tanto como algunos periodistas de protocolo, ha llegado a manifestar al periódico del colegio de su hijo: «…..ande bamos a hir a pará con er peaso de carne con hojo umano que la colocao la flor der pezoe a nuestro prezidente. Heze tío, zea jarponé o no, é un hindibiduo» Ya sabes que esto es un poco de humor para ponerte en antecedentes de lo que ha trascendido de un viaje oficial, llevado a cabo por nuestro presidente, a un país como Japón, considerado potencia mundial. Es un poco triste que lo que más trascendido a la sociedad española haya sido el tipo de calcetines, la flor en el pecho o la omisión de una inclinación ante el emperador.

¡Rajoy-con-una-flor-rojo-PSOE-en-el-pecho-izquierdo-¡Qué-despropósito-de-protocolo-Japonés
¡Rajoy con una flor rojo-PSOE en el pecho izquierdo ¡Qué despropósito del protocolo Japonés ! AFP PHOTO / Yoshikazu TSUNO

Construir un discurso valiéndose de las técnicas de protocolo es algo mucho más complejo que el establecimiento de precedencias, la distribución de personas en un espacio o el público acatamiento de las normas sociales. Lo verdaderamente complicado es que, cuanto el anfitrión o invitado de honor ejecuten una acción pública, tenga una interpretación unívoca y alineada con su estrategia e intereses.  Algo falla cuando, en una visita como la que el presidente Rajoy ha llevado a cabo a Japón, algunos afirmamos que su actitud, al no inclinarse ante el emperador Akihito, es correcta y otros no.  Algo ha provocado que no se hable en los diarios nacionales e internacionales del «éxito de la visita» y sí de los «errores de protocolo» El mensaje que debió difundirse ha quedado difuminado por actuaciones de escasa trascendencia que, además, hablan mal de España y sus gobernantes. Este es el verdadero debate.

Lo realmente cierto, por encima del debate de si Rajoy lo hizo bien o mal ante Akihito, es que el supuesto objetivo de comunicación  no ha sido alcanzado. Todos los debates y opiniones que no aporten credibilidad al verdadero objetivo del viaje de Rajoy a Japón restan al total de comunicación y, por lo tanto, al objetivo final a alcanzar.

Cuando del viaje de un Presidente de gobierno se hacen eco diarios nacionales y otros medios de comunicación por problemas de protocolo, es que la comunicación institucional del gobierno no funciona. Utilizando un símil literario es como sí los árboles no te dejaran ver el bosque.

Por eso, teniendo por admitido que el verdadero protocolo es el que pasa desapercibido, el viaje de Rajoy no ha resultado eficaz.

Tú, ¿qué opinas?

© Juan de Dios Orozco López

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7 comentarios

  1. Estimado Juan de Dios: en primer lugar, y con todo respeto, debo marcar un error en una palabra en la redacción del texto, supongo que debe haber sido un error de tipeo, en la parte que dice «…Algo falló cuándo, en una visita como la que el presidente Rajoy a llevado a cabo a Japón…», la -a- que va antes de llevado, va con h, por provenir del verbo haber – ha llevado a cabo -. En segundo lugar, estoy de acuerdo con lo que usted manifiesta, del grosero error del protocolo del gobierno japonés, en la colocación de la flor roja – la cacho roja -, toda vez que uno tiene a ciertos países como modelo en todo lo que hacen, pero por lo visto, son humanos como todos nosotros, y se le «escapan» algunos detalles, que a algunos no se le pasan – como es su ejemplo -, pero al mismo tiempo sirven para que nosotros no cometamos los mismos errores. Ahora, desde mi punto de vista, también han fallado el protocolo de la delegación española, en no ponerse en contacto con los encargados del protocolo japonés (más allá de no haber sido al revés también) para evitar este tipo de situaciones, y el periodismo, que ha visto «todos los errores protocolarios», pero, y esto no sé porque no me consta, y le pregunto a usted por estar en contacto más directo, le brindó la cobertura necesaria de lo que realmente fue a hacer el presidente Rajoy a Japón. Gracias mi estimado amigo por «escucharme», son muy buenas todas las apreciaciones que hace, y me gustaría poder contar con un artículo -si es que ya no lo hay – sobre como redactar realmente un discurso protocolario, más precisamente en municipalidades -no sé como las llaman ustedes en España -, pero son los gobiernos de las ciudades dentro del país. Estoy ansioso por ver los comentarios de otras personas que escriben, que siempre veo, y lo hacen con mucho conocimiento. Un abrazo desde Argentina.

  2. Estimado Victor Hugo, muchísimas gracias por la corrección ortográfica.Es obvio que la conocía, pero no hay excusas para lo que no las tiene, así que entono el «mea culpa». Espero que sepa disculparla y que desde luego haya observado que, en el mismo texto, hay otras muchas utilizaciones exitosas del verbo haber. Insisto, despiste.
    En segundo lugar, me temo que no haya entendido en su totalidad el tono humorístico con que he querido tratar el tema y particularmente el asunto Rajoy en Japón. Desde mi punto de vista, ni en Japón ni en España (su delegación oficial) se han cometido errores de protocolo. El Presidente Rajoy ha cumplido con lo que yo entiendo – creo que he repetido que puedo estar equivocado- deben ser las formas diplomáticas y Japón lo ha hecho, con modales, usos y costumbres nacionales para una dignatario que visita este país. No hay error protocolario en no inclinarse ante lo que en diplomacia se entiende un igual; no hay error protocolario al ofrecer una flor roja porque es la flor que se ofrece a la persona más distinguida y sí hay mucho acierto, por ejemplo, en la famosa frase de Rajoy «Domo arigato gozamaichita» porque su intencionalidad es agradar al pueblo y la sociedad japonesa. No han existido fallos protocolarios trascendentales más que a la vista de los periodistas de España. Me temo que en Japón todo este tsunami protocolario no ha sido tratado ni de soslayo.
    Por otro lado, creo que los asesores del Presidente Rajoy no han sabido manejar bien la comunicación en este caso y también pienso que no siempre es positivo que se hable de un dirigente político si lo que se dice de él no es bueno. Flaco favor se hace un dirigente si induce a que se hable de él por fallos protocolarios.
    Creo que Municipalidad en Argentina viene a ser lo mismo que Ayuntamiento en España. Intentaré en próximos artículos escribir, tal y como me pide, sobre la redacción del discurso protocolario.
    Un atento abrazo desde España.
    JDD Orozco.

  3. Muchas gracias estimado Juan de Dios. Relacionado con el error marcado, lo fue porque es muy raro observar errores, siempre está todo muy bien escrito, pero por empezar somos humanos y podemos tener fallos. En cuánto al resto de su comentario, es muy cierto lo que dice, hay que tener respeto por las tradiciones de cada país, pero también es muy cierto, que debemos tener en cuenta ciertos aspectos, como lo es en este caso la colocación de la flor roja, no tienen nada en común, pero estaría dentro de los lineamientos de cuándo sentamos en una mesa, las precedencias, evitando poner a personas que tengan conflictos, entre países, juntos. Es una opinión muy personal, pero respeto sobremanera su apreciación, por el conocimiento que tiene, por ello siempre lo sigo. Y el tema de las municipalidad, sería lo que para ustedes el ayuntamiento. Gracias, un abrazo, y continuaré aprendiendo de usted todo lo que pueda.

  4. Estimado Juan de Dios:

    No deja de asombrarme que algunos periodistas no tengan conocimientos mínimos de Protocolo internacional ni se documenten antes de escribir (Lo digo sin saber más que nadie.) No me sirve la falta de tiempo como excusa.

    Mil gracias por lo explicado y la forma de hacerlo e ilustrarlo.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  5. La comunicación del PP y del Gobierno no es precisamente un caso de éxito, sino mas bien todo lo contrario Juan de Dios.
    Un abrazo

  6. Como dice el refrán «donde fueres has lo que vieres» Rajoy esta en el Japón y alli le hacen partícipe de «sus» costumbres, me gustó mucho que de las gracias en japonés, ese esfuerzo se suele agradecer mucho por parte del país visitado. Así de simple pudo decir la Sra Botella y quedar mejor.
    Saludos

  7. Gracias Teresa por tu comentario. Lo cierto es que con muy poco esfuerzo se pueden llegar a alcanzar grandes cotas.
    Saludos cordiales.
    JDD Orozco.

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