El Papa ha renunciado. ¡Viva el Papa!. Protocolo para un Cónclave (y IV)

Finalizo la serie de post dedicados a la renuncia y elección del nuevo Papa. Te advierto que este es el más largo.

SEGUNDA PARTE 

En esta segunda parte la Constitución trata de la elección del nuevo Romano Pontífice. Intento resumir y comentar.

No pueden participar en la elección del nuevo Papa los Cardenales mayores de 80 años, siendo el número máximo de electores 120. Los Cardenales electores «deben abstenerse de mantener correspondencia epistolar, telefónica o por otros medios de comunicación»

Esta es la carta enviada por los cardenales electores del cónclave 1292-1294 para que el piadoso ermitaño Pietro di Murrone se convertirse en Papa. Aceptó y como Celestine V, fue el primero en renunciar a su cargo. Aparentemente, lo hizo por el bien de su alma, aunque existe cierta evidencia de que sufrió grandes presiones por parte de algunos cardenales sin escrúpulos.
Esta es la carta enviada por los cardenales electores del cónclave 1292-1294 para que el piadoso ermitaño Pietro di Murrone se convertirse en Papa. Aceptó y como Celestino V, fue el primero en renunciar a su cargo. Aparentemente, lo hizo por el bien de su alma, aunque existe cierta evidencia de que sufrió grandes presiones por parte de algunos cardenales sin escrúpulos.

Tras la muerte del Papa, en este caso renuncia, se espera 15 días a los ausentes y puede retrasarse el comienzo hasta 5 días más, a criterio de los Cardenales presentes. No parece que vaya a ser este el caso, toda vez que la mayoría de ellos, a fecha de hoy, se encuentran ya en Roma y  que el próximo día 04.02.2013 se comenzará con el proceso.

El Cónclave se celebra, por mandato contenido en la Constitución, en el territorio de la Ciudad del Vaticano y muy concretamente en la Capilla Sixtina (proceso de elección) mientras que los Cardenales tienen la obligación de alojarse en la «Domus Sanctae Marthae (apartamentos que mandó construir Juan Pablo II) que «deben deben estar cerrados a las personas no autorizadas».

Sellos de seguridad con el que se "aseguraron" determinados lugares del Cónclave que eligió a Benedicto XVI
Sellos de seguridad con el que se «aseguraron» determinados lugares del Cónclave que eligió a Benedicto XVI.

Además de los Cardenales, «Para satisfacer las necesidades personales y de la oficina relacionadas con el desarrollo de la elección, deberán estar disponibles y, por tanto, alojados convenientemente…., el Secretario del Colegio Cardenalicio, que actúa de Secretario de la asamblea electiva; el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias con dos Ceremonieros y dos religiosos adscritos a la Sacristía Pontificia; un eclesiástico elegido por el Cardenal Decano, o por el Cardenal que haga sus veces, para que lo asista en su cargo».

En un alarde de perfección organizativa -insisto en que esta Constitución bien podría ser un documento protocolario casi perfecto- se determina que han de estar disponibles algunos religiosos de varias lenguas para las confesiones, y también dos médicos para eventuales emergencias además de un  número suficiente de personas, adscritas a los servicios de comedor y de limpieza. Todos están obligados al «estricto secreto». Tanto es así que, más adelante, se indica que «….se deben hacer precisos y severos controles, incluso con la ayuda de personas de plena confianza y probada capacidad técnica, para que en dichos locales no sean instalados dolosamente medios audiovisuales de grabación y transmisión al exterior» No obstante, tras la lectura de lo anterior, podría resultar paradójico, que se retransmitieran las imágenes de la procesión inicial de los Cardenales encaminándose a la Capilla Sixtina y el inicio de la ceremonia para la elección de Benedicto XVI. Bien es cierto que sólo eso fue transmitido y que, después de haber investigado con medios abiertos si en la elección de Benedicto XVI hubo filtraciones, no he encontrado más que comentarios y elucubraciones mentales sin fundamento alguno.

Esta prohibido expresamente leer prensa, escuchar la radio o ver la televisión. Quienes no observen el más absoluto secreto se enfrenta a pena de excomunión. Se prohibe incluso el uso de «...instrumentos técnicos de cualquier tipo que sirvan para grabar, reproducir o transmitir voces, imágenes o escritos». El responsable último del mantenimiento del secreto de todo lo tratado es, de nuevo, el Cardenal Camarlengo.

El Martillo con el que el Cardenal Camarlengo comrpobó la muerte de León XIII
El Martillo con el que el Cardenal Camarlengo comrpobó la muerte de León XIII

Más adelante se eligen entre los propios Cardenales los que han de desarrollar diferentes papeles en el desarrollo del Cónclave. Así, surgen por ejemplo los Cardenales Escrutadores, Cardenales Infirmarii (encargados de recoger los votos de los cardenales enfermos) o los Cardenales Revisores. A cada uno de ellos se le asigna una responsabilidad en la organización y desarrollo de la elección del nuevo Papa.

Bolas con los nombres de Cardenales electores, su bolsa y los receptáculos para las bolas. Sirven para elegir a los Cardenales que desempeñan algunos cargos en el Cónclave como los Cardenales Infirmarii.
Bolas con los nombres de Cardenales electores, su bolsa y los receptáculos para las bolas. Sirven para elegir a los Cardenales que desempeñan algunos cargos en el Cónclave como los Cardenales infirmarii, escrutadores o revisores.

La descripción organizativa llega hasta tal punto que se describe hasta la forma y doblez de la papeleta en la que cada Cardenal debe anotar el nombre de su elegido:  «la papeleta ha de tener forma rectangular y llevar escritas en la mitad superior, a ser posible impresas, las palabras: Eligo in Summum Pontificem, mientras que en la mitad inferior debe dejarse espacio para escribir el nombre del elegido; por tanto, la papeleta está hecha de modo que pueda ser doblada por la mitad». Más adelante se exige que la papeleta debe dobalrse dos veces (ni más ni menos) y portada por el Cardenal elector «..teniéndola levantada de modo que sea visible, la lleva al altar, delante del cual están los Escrutadores y sobre el cual está colocada una urna cubierta por un plato para recoger las papeletas……la deposita en el plato y con éste la introduce en la urna»

Bolas que contienen los apellidos de los Cardenales electores en el Cónclave que eligió a Benedicto XVI. El entonces Cardenal Ratzinger tenía el número 1 por ser el decanop del Colegio Cardenalicio.
Bolas que contienen los apellidos de los Cardenales electores en el Cónclave que eligió a Benedicto XVI. El entonces Cardenal Ratzinger tenía el número 1 por ser el decano del Colegio Cardenalicio. Curioso es observar el nombre de los Cardenales Sodano y Bertone que han llegado a ocupar la Secretaría de Estado del Vaticano y el cargo de Camarlengo.

En los números siguientes se describe el procedimiento para el escrutinio del que se encargan los Cardenales Escrutadores. Todas las papeletas se cosen y junto con cualquier papel utilizado para anotar datos,  son quemadas produciendo el humo que se observa en la Plaza de san Pedro (Fumata blanca en caso de un nuevo Papa elegido). Es curioso observar que se manda al Cardenal Camarlengo conservar un documento, a modo de acta, en el que se detallan los resultados de las votaciones y que solo el nuevo Papa puede abrir.

Estufa en la que se queman las papeletas y otros documentos que produce la "Fumata Blanca" cuando se ha elegido al nuevo Papa.
Estufa en la que se queman las papeletas y otros documentos que produce la «Fumata Blanca» cuando ya se ha elegido al nuevo Papa.

En el Capítulo VI se prohíbe hacer pactos a los Cardenales, mientras viva el Papa, «hacer pactos sobre la elección de su Sucesor», excluye cualquier tipo de intervención externa y prohíbe hacer capitulaciones a los Cardenales.

Llama la atención el número  86 del Capitulo VI, por referirse precisamente a la renuncia de un Cardenal electo, que dice «Ruego, también, al que sea elegido que no renuncie al ministerio al que es llamado por temor a su carga, sino que se someta humildemente al designio de la voluntad divina»

Finaliza la Constitución con los pasos a seguir para la aceptación, proclamación e inicio del Ministerio del nuevo Pontífice. Se determinan así la fórmula de aceptación y el nombre elegido por el nuevo Papa. La última curiosidad es que se manda que «….si el elegido no tiene el carácter episcopal, será ordenado Obispo inmediatamente» Tras otros pequeños pasos, el nuevo Papa imparte la Bendición Apostólica Urbi et Orbi desde el ya conocido balcón.

Pues bien, ya se acabó. Reitero mi modesta intención de haceros llegar mi inquietud por el protocolo que rigela renuncia y posterior elección del nuevo Papa. Me parece interesante y vuelvo a insistir en que la Constitución  UNIVERSI DOMINICI GREGIS es un verdadero documento protocolario en el que se pretende que nada quede a la interpretación o fuera del más absoluto control de los responsables de la Iglesia Católica.

Importante es destacar el importantísimo papel que desempeña el Cardenal Camarlengo -verdadero Papa interino- desde la muerte o renuncia del Papa hasta la elección del nuevo.

Por último. tengo que confesar que me ha resultado apasionante leer, investigar e incluso aventurarme a prever lo que en el futuro iba a ocurrir. En algunas cosas me he equivocado -no pensé que el propio Papa saliente fuese a decidir cual iba a ser su indumentaria y su tratamiento- pero en otras acerté. En cualquier caso, espero que todo este resumen haya contribuido un poco a esclarecer la actuación protocolaria de una de las instituciones del orbe que con más celo guarda sus tradiciones centenarias.

Espero que te haya servido y gustado.

El Papa ha renunciado, ¡Viva el Papa!

Como me gusta el simbolismo, quiero manifestar que terminé y publiqué el último post de la serie relacionados con el Papa Benedicto a las 20:00 horas del día 28 de febrero de dos mil trece, momento de la renuncia efectiva de S.S Benedicto XVI a la Santa Sede.

© Juan de Dios Orozco López

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6 comentarios

  1. Mi más sinceros enhorabuena y agradecimiento por arrojar luz sobre un asunto en el que el Protocolo ha tenido que ser urgente y eficaz.
    Me llama poderosísimamente la atención lo que mencionas sobre lo contenido en el número 86 del Capítulo VI.
    Me ha encantado que hicieras coincidir la publicación de este último post con la renuncia efectiva del ya Obispo Emérito de Roma.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  2. Buenos días, Juan de Dios:

    Deseo rectificar el tratamiento que di en mi último comentario al ya Papa Emérito o Romano Pontífice Emérito, ya que no se trata del *Obispo Emérito de Roma.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

  3. Pues que así sea, Ana Belén. Queda dicho
    Saludos.
    JDD Orozco.

  4. Obrigado Isabel. Es un gran honor que me leas.
    Afectuosos saludos desde España.
    JDD Orozco.

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