Protocolo para un cónclave (II)

Continúo hoy con los diferentes capítulos que conforman la Constitución apostólica que redactó Juan Pablo II y que se refiere al modo en que se ha de elegir al nuevo Papa. Efectivamente, tal y como se venía comentando en días anteriores, Benedicto XVI ha promulgado el «motu proprio» en el que se autoriza al Colegio Cardenalicio a anticipar la fecha del Cónclave si todos los cardenales electores se encuentran en Roma. Dado que no ha habido fallecimiento de Papa y que todos los Cardenales saben exactamente y con antelación suficiente el momento en el que el Benedicto XVI dejará de ocupar la Silla de Pedro, no parece necesario retrasar más días la convocatoría del Cónclave que en la Constitución Apostólica se determina para entre los 15 y 20 días posteriores al falleciemiento del Papa. Os dejo un resumen y algún comentario sobre la forma en la que se desarrollará la reunión de Cardenales en la que se elegirá el nuevo Papa.

CAPITULO PRIMERO

Lo que llama poderosamente la atención es que aparentemente se produce un vacío de poder. El Colegio de Cardenales «no tiene ninguna potestad o jurisdicción sobre las cuestiones que corresponden al Sumo Pontífice en vida o en el ejercicio de las funciones de su misión» salvo «para el despacho de los asuntos ordinarios o de los inaplazables, y para la preparación de todo lo necesario para la elección del nuevo Pontífice». Nadie puede de ningún modo cambiar lo que haya determinado un Sumo Pontífice. Pero esa primera impresión queda disuelta en el siguiente Capítulo en el que se determina quien y sobre qué se puede tomar decisiones mientras no haya un Papa.

CAPITULO SEGUNDO

En este Capítulo se establecen dos tipos de Congregaciones o «colegios» con misiones diferentes. De los asuntos ordinarios de la iglesia se encarga el Cardenal Camarlengo -en este momento Tarcisio Bertone- y tres Cardenales elegidos de entre los electores del nuevo Papa (llamados «asistentes») . Los cuatro conforman la denominada Congregación particular.

La Congregación general está formada por todos los cardenales electores y trata de los asuntos de «mayor importancia» durante la Sede vacante. Preside estas congregaciones el Cardenal decano del Colegio.

Curioso es observar cómo se determina, incluso, la indumentaria que han de vestir en ambas congregaciones » En las Congregaciones generales y particulares, durante la Sede vacante, los Cardenales vestirán el traje talar ordinario negro con cordón rojo y la faja roja, con solideo, cruz pectoral y anillo»

Tarcisio Bertone con traje talar ordinario negro con cordón rojo y la faja roja, con solideo, cruz pectoral y anillo
Tarcisio Bertone con traje talar ordinario negro, cordón rojo, faja roja, solideo, cruz pectoral y anillo (en su mano derecha)

En este capítulo queda meridianamente claro la obligación de todos los Cardenales de guardar secreto de todas las deliberaciones con la siguiente fórmula: «Nosotros, Cardenales de la Santa Iglesia Romana, del Orden de los Obispos, del de los Presbíteros y del de los Diáconos, prometemos, nos obligamos y juramos, todos y cada uno, observar exacta y fielmente todas las normas contenidas en la Constitución apostólica Universi Dominici Gregis del Sumo Pontífice Juan Pablo II, y mantener escrupulosamente el secreto sobre cualquier cosa quede algún modo tenga que ver con la elección del Romano Pontífice, o que por su naturaleza, durante la vacante de la Sede Apostólica, requiera el mismo secreto» Seguidamente cada Cardenal dirá: «Y Yo, N.Cardenal N. prometo, me obligo y juro«. Y poniendo la mano sobre los Evangelios, añadirá: «Así me ayude Dios y estos Santos Evangelios que toco con mi mano» Estoy seguro que a ninguno de ellos, como viene ocurriendo en España con algunos políticos, se le ocurrirá cambiar la fórmula a su conveniencia porque, entre otras cosas, de acuerdo con lo que determina el derecho canónico, quedaría de inmediato invalidado para la toma de decisiones y la participación en las deliberaciones y elección del nuevo Papa e incluso excomulgado.

En un alarde de perfección protocolaria, en este capitulo se establecen incluso cuales son las decisiones más urgentes a tomar de índole organizativa e incluso relacionadas con la logísitica.

Me parece que voy a tener que escribir otro post porque este se hace largo.

Lo mismo soy un poco pesado con esto del protocolo para la elección del nuevo Papa pero el hecho es que, por un lado me apasiona al no conocer muchas de las peculiaridades vaticanas y, por el otro, tu eres muy libre de no leer lo que escribo aquí.

Te emplazo para el siguiente que escribiré en los próximos días….solo si te apetece, claro está.

© Juan de Dios Orozco López

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8 comentarios

  1. Gracias amigo. Es un verdadero honor tenerte al otro lado de la línea.
    Un abrazo.
    JDD Orozco.

  2. Excelente trabajo didácticamente expuesto.
    Un cordial saludo desde Argentina.
    Federico.

  3. Gracias Mercedes. Valoro mucho la opinión de mis lectores y en especial la de los que, como tu, también dedican su tiempo al protocolo.
    Un afectuoso saludo.
    JDD Orozco.

  4. Gracias Federico por tus palabras. En realidad no hay mas intención en los post que la de acercar el protocolo a otros que, como tu y yo, tienen interés por esta disciplina.
    Un afectuoso y cordial saludo desde el otro lado del Atlántico.
    JDD Orozco.

  5. Estimado Juan de Dios:

    Te agradezco tus posts sobre el protocolo que se sigue en un acontecimiento histórico como es la elección de un nuevo Papa, en este caso por renuncia de S.S. Benedicto XVI, todavía hoy Su Santidad.
    Por supuesto que seguiré leyendo más posts sobre el asunto porque arrojas muchísima luz sobre lo inesperado y lo futuro.

    Recibe un afectuoso saludo.

    Ana Belén.

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