Un inoportuno beso.

Me lo envió mi amigo José Ignacio. El sabe de protocolo oriental y de muchas otras cosas que siempre afronta con la sonrisa en los labios.

José Ignacio me decía “ya tienes tema para otro artículo” y desde luego que así es. La encontró en el mundo – la fotografía y el artículo- y yo la reproduzco aquí añadiendo algunos comentario.

No voy a negar que hace más de cuatro años Obama consiguió embelesarme. Me parecía -aún me sigue pareciendo- un mago de la comunicación al que impulsaba un grupo de jóvenes expertos en diferentes materias. El ejemplo más destacado: Jon Favreau que escribe discursos fantásticos para un orador brillante.

A pesar del deslumbramiento inicial, reconozco que Obama tiene muy descuidados – extremadamente descuidados- sus modales. Obama no representa adecuadamente en el exterior a su país. Ya le pasó con la Reina de Inglaterra cuando brindó inoportunamente o cuando se inclinó de forma desproporcionada ante el Rey de Arabia Saudí o el emperador del Japón. Su Secretaria de Estado acostumbra a besar a la Emperatriz del Japón – considerada una deidad hasta hace muy poco- en cuanto tiene oportunidad y su esposa se dedica a sujetar por la espalda a la Reina de Inglaterra como si mermadas tuviera sus facultades físicas.

Vuelve ahora “POTUS” a las andadas besando a la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

El inoportuno beso de Obama
El inoportuno beso de Obama

La  intención de buscar una foto cercana a una mujer de prestigio internacional, ha hecho que Obama vuelva a meter la pata. Los besos, en esa latitud terrestre, están reservados a la más estricta intimidad. Que una mujer sea besada en público, como lo ha hecho Obama con San Suu Kyi, la pone en una difícil situación. Observa el gesto de rechazo y lo incómodo de la situación que los más altos representantes de EE.UU no saben gestionar con eficacia.

¿No tendrá suficientes asesores de protocolo Obama?

Una pena.

 © Juan de Dios Orozco López

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3 comentarios

  1. Es esencial, como gesto de cortesía, conocer y respetar las reglas como costumbres propias en diferentes culturas, más aún por toda persona con la alta investidura de representar a otro país.

  2. Estimado Daniel: estoy absolutamente de acuerdo con usted. Es imperdonable la actitud del presidente estadounidense fuera de sus fronteras.
    Atentos saludos desde España.

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