Asesores de imagen y la inducción al cambio.

Leo esta mañana que el mismísimo Papa ha contratado a un asesor de imagen. Es normal. Cuando necesitamos arreglar una cañería, acudimos al fontanero. Si la tensión arterial nos sube, es el médico quien sabe como controlarla y cuando una sociedad percibe a una institución de forma negativa – sean reales o ficticios los motivos-  se solicitan los servicios de un asesor de imagen.

Solideo papal
Solideo papal

Cuando un asesor de imagen actúa, lo hace para evitar percepciones negativas o para cambiarlas y no para disfrazar la realidad. El objetivo es provocar un cambio de actitud en la organización o persona para la que trabaja, de manera que el resultado sea percibido como fruto de la renovación, transformación y adaptación a la nueva situación. Ese es el verdadero objetivo del asesor de imagen: provocar el cambio y el refresco de actitudes, formas y procedimientos. Pero también gestionar el cambio de las personas. Si no hay relevo en las personas dentro de la organizaciones, las ideas nuevas, la flexibilidad y , por tanto, la eficacia y eficiencia tienden a cero o, en el peor de los casos, a menos infinito. Es lo que les ocurre a las instituciones que no quieren o no saben mudar y regenerar sus estructuras internas para provocar la aceptación externa. No se trata de renunciar a los principios básicos se trata simplemente de adaptación y evolución.

Corona
Corona

Os dejaré un ejemplo de mi tesis. La Casa Real Británica tuvo unos índices de aceptación  mínimos con la muerte de Lady Di. Ello fue fruto, fundamentalmente, de la actitud de la Reina Isabel cuyos asesores – con muy buena intención y lealtad a la Corona británica, pero con escasos conocimientos – no la aconsejaron adecuadamente. Solo un cambio de línea procedimental y renovación interna , provocada por alguien debidamente preparado y con ideas innovadoras, ha devuelto a la Corona británica la credibilidad y aceptación perdida.

A buen entendedor pocas palabras bastan.

© Juan de Dios Orozco López

También te puede interesar.....

4 comentarios

  1. Juan de Dios:
    Es siempre un placer leer sus conceptos, volcados con la misma sutileza e idoneidad que lo caracteriza!!
    Muchas gracias.
    Grace Pennisi

  2. Pensaba, si me permites describirlo así, Juan de Dios, en un estado de “anquilosamiento”, que es tan recurrente en ciertas instituciones hoy en día -como bien lo has destacado tú, en contraposición con lo que es propio de la actividad humana: el cambio. Reforzando este pensamiento con las citas de Edith Pardo San Martín – por quien tengo un infinito aprecio y admiración- en su Bitácora: “Todo cambia, cambian las cosas y cambiamos nosotros. Lo único que permanece es el devenir.” Heráclito ”
    Gracias nuevamente,
    Grace Pennisi

  3. Gracias por tus comentarios que me parecen acertadísimos. Desde luego, la mención que haces de Edith
    , a quien tengo gran aprecio, es absolutamente cierta.
    Saludos cordiales desde Eapaña.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.