Sinergología del saludo (II)

Como ya decía en otro post anterior  la sinergología estudia la comunicación no verbal entre las personas a través de sus gestos y posturas. Me interesa especialmente cómo se ejecutan determinados gestos, su porqué y las consecuencias en términos de percepción publica cuando los ejecutan políticos o empresarios de cierta responsabilidad y con trascendencia mediática.

Hoy trataré de escribir sobre dos gestos. El primero está referido al beso-s como expresión de respeto y manifestación de cercanía. Me sirve de apoyo un video reciente  en el que se observa cómo el Jefe de Gobierno marroquí pretende besar al presidente Rajoy,  como señal de amistad, cercanía e igualdad sin que nuestro presidente sepa qué hacer por no conocer el cómo actuar. El gesto del responsable marroquí es sutil ( las cámaras lo recogen) y la respuesta del jefe del Ejecutivo español se reduce a unas leves palmaditas en el hombro.

Besar en las dos mejillas (simularlo) no es un gesto que afecte a la totalidad de los que profesan la religión musulmana. Solo los países de oriente medio musulmanes y los ribereños del mediterraneo de igual religión, utilizan este gesto con la intención descrita anteriormente. En Asia, aun profesnado la fe musulmana, besar -aunque solo se lleve a cabo el gesto- no es correcto. Así lo he observado en multitud de ocasiones; de esta forma me lo explicó un amigo musulmán que ha trabajado para embajadas españolas en el extranjero y así, también queda documentado en multitud de entradas en la web. Quede claro que este tipo de saludo no se ofrece a cualquiera sino a alguien digno de la confianza y como muestra de cercanía y reconocimiento a la persona que lo inicia.

Otro de los saludos que a los occidentales no iniciados en la cultura japonesa nos llama poderosamente la atención es la inclinación del tronco y el significado de sus diferentes ángulos. Es curioso cómo la mayoría de los autores concluyen que este tipo de saludo no es expresamente un acto de sumisión sino de cortesía porque se trataría de “entregar la cabeza” ofreciendo la parte más vulnerable de nuestro cuerpo (la nuca) en señal de respeto y confianza. Desde este punto de vista no habría nada que añadir sino fuera porque existen varios grados de inclinación en función de la confianza que merece el interlocutor y porque ¿quién “entrega la cabeza” a un enemigo?. Sostengo que en la mayoría de los saludos subyace una idea de sumisión/dominio salvo en las relaciones muy cercanas en las que los gestos son llevados a cabo en un espacio compartido y con una liturgia de igual a igual (vgr. algunas relaciones afectivas). Los japoneses “entregen la cabeza”, con casi 90º de inclinación a su emperador, y no a un occidental desconocido. Por lo tanto en el propio saludo queda implícito la sumisión. Echa un vistazo a los diferentes grados de inclinación.

La graduación del saludo japonés
La graduación del saludo japonés

El grado de inclinación aumenta o disminuye en función de la confianza con el interlocutor. Si no existe confianza entre los que se saludan – como podría ser el caso de dos contrincantes en un combate de artes marciales- , la inclinación de cabeza es tan leve como imperceptible. Para saludar a amigos, la inclinación es de unos 15º;  30º en situaciones formales; 45º para pedir disculpas o mostrar agradecimiento y los 90º de inclinación en las situaciones más comprometedoras y extremas (¿recordáis a Obama y su saludo al Rey de Arabia Saudí?) .

La inclinación de la cabeza  y el cuerpo en el saludo japonés no debería sobrepasar los 2 segundos y, realizando varias inclinaciones, enfatizaríamos el significado de este elegante gesto. Cabe destacar que mientras las mujeres recogen las manos en el regazo, los hombres las apoyan a lo largo de la parte exterior de sus muslos. No hay contacto visual directo entre los que se saludan ni se dice palabra alguna durante la ejecución del mismo.

Un ejemplo bastante explícito del significado del saludo japonés y del sentido de sumisión y de petición de perdón ante una acción poco afortunada lo tienes en este vídeo en el que un director de un establecimiento solicita el perdón de un cliente al haber derramado un líquido sobre las piernas de una de las jóvenes que le acompañan. Por cierto que la actitud de las jóvenes, que se ríen de la actitud del encargado nipón, no es la más correcta.

Otra divertida – y no por ello menos ilustrativa- perspectiva del saludo japonés puedes verla en este video. Vaya por delante mi absoluto respeto y consideración por la cultura nipona.

Si eres musulmán, árabe o japonés, por favor, ayúdanos a comprender mejor lo anterior con tus comentarios.

© Juan de Dios Orozco López

 

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10 comentarios

  1. Gracias. Un placer y un honor que me sigas.
    Saludos muy cordiales.

  2. Sobre la actitud de las jóvenes (y también de los hombres que las acompañaban), que riéndose de la actitud del encargado nipón, entiendo que no es la correcta, ya que se pasaba, al parecer el Japón, el país “anfitrión”. Pero si percibo, en el vídeo, que casi la totalidad del grupo de los clientes “afectados” son brasileños. Yo como nací allí y pasé muchos años en ese país, puedo también decir que ellos intentaban, tal vez, de una forma no correcta, pero, creo, intentaban quitar importancia a la actitud del gerente (tal vez por el desconocimiento de esa costumbre) que persistía en el acto, con esos movimientos de juego, de que como “aquí no pasa nada”. Se les puede perdonar también.

  3. Creo que casi todo puede llegar a disculparse. De hecho, hay más de nerviosismo ante una actitud no entendida por parte de las chicas que de intención de mofarse.
    Saludos.

  4. Me ha parecido muy interesante los dos videos.Las chicas que estan en el restaurante se estan burlando del arrepentido camarero, seguro que eran turistas porque si viviesen en Japón hubiesen aprendido a respetar su cultura.En la nuestra solo tenemos las frases “lo siento” y “perdón” y muchas veces no se dicen de corazón..

  5. Estimado Juan, interesante y enriquecedor artículo, enhorabuena
    Un saludo,
    Fernando Fernández

  6. El segundo video lo veo bastante cómico y exagerado y la primera aunque los chicos busquen quitar importancia al asunto, creo que es una falta de respeto y que están haciendo más humillante la actuación del camarero. La verdad que para mí no ha sido agradable ver el video. Yo no diría la palabra sumisión, para mi es una mezcla de respeto hacia la otra persona y la confianza personal que se tiene con ella. Se tiene respeto a los jefes, a los profesores, a los mayores, al cliente y lo demuestran con los gestos pero también con el lenguaje. Un lenguaje llenos de matices en los que hablas a la otra persona en honorífico y hablas de ti mismo, rebajándote.

  7. Gracias Verónica por tu aportación. Quizá tu, podrías enriquecer con tu experiencia lo escrito en el post.
    Saludos muy cordilaes y bienvenida.

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