Protocolo, norma, esfuerzo e incomodidad.

Comenzaba mi anterior post hablando de la omisión del saludo como vehículo para mostrar desprecio hacia otra persona. Es curioso como el ser humano interpreta la ausencia o presencia de determinados gestos como una señal de cortesía y buena educación o, por el contrario, como la más grande de las ofensas, en el peor de los casos. Viene a colación, por ejemplo, la crítica descompuesta, oportunista y sin sentido  del Partido de la Libertad (PVV)  a la Reina Beatriz de Holanda por el hecho de que, en su visita a la Gran Mezquita de Abu Dhabi, cubriese su cabeza no ya con un velo islámico sino con un pañuelo.  Se critica que lleve un velo islámico cuando en realidad , tal y como puedes apreciar en la foto, lo que hace es cubrirse la cabeza con un pañuelo y unas formas muy occidentales. La actitud de la soberana es de absoluto comedimiento hacia sus anfitriones que consideran llevar la cabeza descubierta como una falta de respeto que desentona, además, con la modestia en el vestir que todo musulman debe observar. No me canso de observar que el protocolo no es más que un sumatorio de normas  y pequeños detalles cuyo cumplimiento y puesta en práctica facilita cualquier tipo de relación. Cumplir, por deseo propio, normas que pueden resultarnos incómodas demuestra un grado de esfuerzo que, con toda seguridad, será valorado por la otra parte. Por otro lado, si no pretendemos establecer buenas relaciones con un país de religión musulmana y cultura árabe lo mejor es llevar durante nuestra visita pantalón corto y camiseta de tirantes. Mi amigo Juan de Sevilla dice : «E lo meó pa la caló» a lo que yo le he contestado «y lo peor para tirar por la borda un posible buen negocio…..» Creo que la Reina Beatriz y tantas otras señoras pensaron más en mi opción que en la de Juan de Sevilla. Echa un vistazo a las fotos de la galería que más abajo te dejo.

Ya hemos visto en numerosas ocasiones a personalidades del mundo de la política cubrirse la cabeza cuando visitaban lugares sagrados musulmanes o países de esta religión. Es cuestión única de respeto.

Para el caso de España -aunque no solo en nuestro país- algunas señoras siguen cubriendo su cabeza y parte de su cuerpo – como por ejemplo los brazos- con la castiza mantilla española cuando acuden a la iglesia. A veces pensamos que nuestra cultura está muy alejada de otras a las que consideramos, desde la perspectiva paternalista y soberbia que nos caracteriza a los occidentales, como inferiores. La realidad es que no solo no estamos lejos sino que en muchas ocasiones estamos cerca, muy cerca en modos de ser y actuar.

A los efectos anteriores, el hecho de ser cortés exige, a veces, la valentía de enfrentarse al «qué dirán».

Unas fotografías de muestra. Algunas de ellas son del noticierodigital.com
 
 

 
  © Juan de Dios Orozco López

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4 comentarios

  1. Muy buenas tus observaciones. Lo mejor es que la Princesa Letizia está tan favorecida con el pañuelo, que estoy segura que le gustaría llevarlo más a menudo. A mi no me parece mal cubrirse la cabeza por respeto, de la misma manera que en las Iglesias piden a los turistas que vayan cubiertos, eviten pantalones cortos, tirantes, etc.

  2. Estoy de acuerdo contigo. El pañuelo puede llegar a ser una prenda elegante.
    Saludos.
    Juan de Dios.

  3. Hola, me parece que tienes toda la razón, creo que a veces se critican las costumbres y tradiciones de algunos países, sobre todo los árabes, sin darnos cuenta de las similitudes con el nuestro no hace tanto tiempo. En España se ha llevado pañuelo en la cabeza y si nos remontamos a nuestras abuelas, sobre todo en el entorno rural, vestian siempre con pañuelo y de negro si se había muerto alguien. También recuerdo que estaba muy mal visto entrar a la iglesia enseñando los hombros.
    Pienso que siempre hay que observar el resto de culturas desde una prespectiva menos altanera y más comprensiba.
    Yo cuando viaje a Egipto me sorprendí de muchas cosas que no conocía sobre las mujeres, a pesar de estar retrasados en el tema de la igualdad de manera general, la figura de la mujer es muy valorada en la familia. A las europeas nos » da pena » verlas tan tapadas, pero si viérais las tiendas de lencería de allí …. desde luego en casa parece que no se cortan un pelo, pudiera ser que en el sexo tengas algo que enseñar.
    Sin más, sólo quería hacer una pequeña reflexión de que es mejor ver las cosas desde una prespectiva más llana e intentando siempre aprender y no mirando por encima a culturas que consideramos van por detrás.
    Cuando cambiamos el observador, uno se sorprende y aprende siempre.

  4. Quizá nuestra cultura está sometida a cambios más rápidos que la cultuira de paises árabes y religión musulmana.
    Gracias por tu comentario y saludos

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