Sinergología del saludo (I).

 «No hay mayor desprecio que no hacer aprecio», en especial cuando el no-aprecio se realiza en público. La sinergología estudia la comunicación no verbal entre las personas a través de sus gestos y posturas. A poco que conozcas sobre esta apasionante materia, de aplicación muy directa en  protocolo, te habrás dado cuenta hasta qué punto un gesto puede ser trascendente. Desde el punto de vista de las formas, la información que proporciona un saludo puede, desde el principio, generar un ambiente cordial o del mayor desagrado. A veces – las que más-, un saludo que pudiera ser interpretado como descortés o grosero se realiza sin premeditación y las consecuencias pudieran no ser reprochables a quien lo realiza de forma disonante. Me refiero, por ejemplo, a la presentación de una mano que pretende dominar, a la invasión no deseada del espacio íntimo o al hecho de que un hombre sea besucón cuando es presentado a una señora. Repito, en muchos casos no hay intencionalidad ni conciencia de que se está ejecutando mal un saludo.

Pero, cuando con alevosía, premeditación y «malababa», la acción se efectúa con idea de menospreciar al saludado, las consecuencias son diferentes. Me ocupo ahora a la omisión expresa de saludo que el presidente electo de Nicaragua puso en práctica ayer con el Príncipe de Asturias. A todos abrazó menos al representante del Jefe del Estado español a quien no abrazó aún cuando previamente sí lo hiciera con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; con el iraní Mahmud Ahmadineyad y con el presidente saliente de Guatemala, Álvaro Colom. Ortega continuó, tras evitar al Príncipe, con el abrazo al Presidente entrante de Guatemala,  Otto Pérez Molina. Tras el saludo a las autoridades quizá reflexionó y sí estrechó la mano del Príncipe como puedes observar en la fotografía. Sin embargo, el daño de su mal medida omisión de saludo ya estaba hecho.

Ortega estrecha la mano del Príncipe tras su anterior desliz.
Ortega estrecha la mano del Príncipe tras su anterior desliz.

Sorprende que Ortega se reuniera previamente, durante una hora, con el Príncipe de Asturias para después castigarle con el látigo de la más absoluta indiferencia. Al indagar un poco en los periódicos he descubierto el porqué de la mala fe presidencial: días antes, la oposición de Nicaragua se manifestó frente a la Embajada de España para que el Príncipe no asistiera a la ceremonia de investidura. Corto de recursos y entendederas, Ortega no ha encontrado otra forma de agravio que no cumplir con las más mínimas normas de cortesía y respeto institucional que son de obligado cumplimiento en las relaciones diplomáticas internacionales. Son las cosas que tiene el populismo barriobajero.

En breve, más de esto que unos denominan Sinergología y otros Comunicación no verbal. Churras o merinas, las dos son ovejas.

© Juan de Dios Orozco López

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14 comentarios

  1. Están seguros que fue una malababa del Presidente de Nicaragua o no será que esa es una reacción a alguna pasada arrogante de ustedes los españoles. El príncipe es para ustedes, para nosotros los latinoamericanos es un representante de un país que no fue muy bendito con los indígenas nuestros.

    Y actualmente cuál es la política de españa para con Nicaragua? Es de intervención en los asuntos internos, argumentando la «democracia» que ni ustedes mismo la practican.

    Dejemos de estar criticando y metiéndonos donde no nos llaman

    juan

  2. Estimado Juan: quiero, en primer lugar, dejar claro que en este blog no hacemos comentarios políticos sino que criticamos las formas -entre otros aspectos- como compenente del mundo de protocolo la imagen y la comunicación. En segundo lugar estoy de acuerdo con usted en que el Príncipe de Asturias lo es sólo para los españoles, pero para el Presidente Ortega y el pueblo nicaraguense fue, por mandato legítimo y democrático del Gobierno de España, el representante del Jefe del Estado español. Lamento que tenga en cuenta hoy consideraciones históricas de hace 500 años de las, que sin duda, habría mucho que hablar. Desconozco cual es la política española para con el siempre respetado y querido pueblo nicaraguense porque esta circunstancia no es de interés para el blog. Finalmente me gustaría dejar claro y reiterar que la actitud del Presidente electo Ortega para con el representate de España no fue en modo alguno la que cabría esperar de un Jefe de Estado democrático, y en eso sí me meto aunque usted considere que no debería. Las formas son imprescindibles para alcanzar el fondo y esto sí que afecta e interesa al blog y a mis lectores.
    Atentamente, Juan de Dios Orozco.

  3. Creo que el Sr Ortega no tiene a nadie de Protocolo en su Gabinete de Comunicación, si lo tuviese, seguro que habria hecho lo correcto, porque «Lo cortés no quita lo valiente».

  4. Estimada Teresa: En este caso «lo populista quita cortesía» aunque. Podría tratarse de simple ignoracia pero me temo que no fue así.
    Gracias por el comentario.
    Juan de Dios Orozco.

  5. Estimado Señor, quisiera saber si està permitido el abrazo en ocasiòn del saludo como en el caso que nos ocupa. Escribo de la ciudad de Esquina, Provincia de Corrientes, Repùblica, Argentina, y quiero destacar que en la asunciòn de la Señora Presidente en diciembre pasado, ocurriò lo mismo, que a algunos dignatarios saludò y abrazò efusivamente y a otros no, como tampoco se sacò fotos con algunos de ellos, ignorando incluso al inicio de la ceremonia de recepciòn, al Vice Presidente saliente, con el que no tenìan muy buena relaciòn. Es decir que el protocolo, en muchos lugares se vulnera, y por lo que vemos, se da en su mayorìa en Latinoamèrica, que triste no?. Si tenemos reglas protocolares, pues entonces que se cumplan. Gracias. .

  6. Apreciado amigo Victor: desde mi punto de vista, en los niveles de responsabilidad a los que nos referimos, y muy especilamente en público, no es correcto saludar a unos de una forma y a otros dignatarios de otra. Desde el punto de la percepción pública, si a unos se les abraza, a otros no y a otros se les tiende la mano, se pone de manifiesto la lejanía o cercanía personal e institucional que, a veces, no es recomendable explicitar en público. Sin embargo, es muy posible que las distintas formas de saludar de la Presidenta estén premeditadas y estudiadas para enviar derterminados mensajes a la audiencia.
    Saludos desde España.
    Juan de Dios Orozco.

  7. estimado profesor: creo que sus apreciaciones son muy instructiva, ahora bien, yo soy de paraguay y soy estudiante de esta carrera que a muchos nos apasionan. En mi pais recien estamos cumpliendo con las normas protocolares y en muchos casos son omitidos y yo me pregunto profesor si son de obligado cumplimiento que acontece con las autoridades que obvian en forma premeditada dichas normas. atte

  8. Apreciado Emilio: Aunque no existe norma escrita (que yo conozca) en relación con la cortesía que debe presidir las comparecencias públicas y las relaciones entre Jefes de Estado o Gobierno sí que la costumbre exige un elevado nivel de corrección en el trato. En especial considero un gravísimo error y, reitero, una descortesía saludar de forma diferente a los asistentes a una reunión, en especial en este de toma de posesión presidencial, y ofreceer diferente saludo a unos y otros. La acción u omisión del saludo es crucial en la percepción de la sociedad del debido respeto institucional y la diplomacia.
    Saludos desde España.

  9. Estimado profesor: agradezco me hayas respondido mi mi modesta pregunta,ahora no quisiera pecar de abusido pero no todas las veces se puede consultar con una eminencia como usted, mas todavia que en mi pais estamos en un nivel embrionario todavia en cuanto a protocolo se refiere. en mi pais se usa mucho la palabra ceremonialista o ceremonial, y veo que en su pais se habla mas de protocolo que de ceremonial. Mi pregunta es o sea mi confusion es si somos cremonialista o protocolista, cual seria lo correcto profesor, o son 2 especialidades diferentes el uno con el otro? porque aqui nosotros entendemos de que el ceremonialista es la persona que se encarga de ubicarles a las personas en un actos o eventos y el protocolista se encarga de coordinar o de que se cumpla las formalidades del acto o evento..Apreciado profesor yo fui funcionario del ceremonial del estado pero nunca recibi una orientacion al respecto. un abrazo profesor

  10. Buenas tardes Emilio. Verás, para nosotros el ceremonial está relacionado con las formalidades de un acto solemne. Protocolo es un concepto más amplio en el que estaría incluido el ceremonial. Creo que si a alguien en España se le califica de ceremonialista su ámbito de actuación estaría circunscrito exclusivamente a las personas que únicamente se dedican a la organización de actos oficiales e institucionales.
    Espero haber dado cumplida respuesta a tu pregunta.
    Saludos.

  11. Buenas Juan, yo no voy a hablar de política, pero sí me gustaría hacer una puntualización respecto a la Sinergología. Dices que: «La sinergología estudia la comunicación no verbal entre las personas a través de sus gestos y posturas». Eso es cierto en parte. Hay muchas ramas del lenguaje corporal que estudian los gestos y posturas, la diferencia es que la Sinergología sólo estudia los gestos inconscientes (mejor dicho, no conscientes, por si hay algún lector psicoanalista). Estudia los gestos que no podemos controlar, o que no somos conscientes que los hacemos. De esta manera es el mejor método de estudio de lenguaje corporal con el que me he encontrado. Muchas gracias por molestarte en leer mi respuesta y buena suerte con el blog!.

  12. Un millón de gracias Akaiitz por tu comentario. Desde luego no soy sinergólogo y cualquier aportación en este u otro sentido será siempre bienvenida. Aquí tiene tu espacio.
    Gracias y saludos cordiales.
    Juan de Dios.

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