Prometo acatar la Constitución… ¡por la gloria de mi madre!

En algún post he escrito – no se dónde lo leí- que una sociedad es tanto más avanzada cuanta más capacidad tiene de elaborar normas, asumirlas como positivas para la convivencia y, desde luego, acatarlas en su totalidad. Esto en España no funciona. Las normas y el protocolo están para saltárselas…¡ y mejor por acción que por omisión!. Me refiero a las variopintas y variadas fórmulas de juramento o promesa que fueron utilizadas ayer por diferentes Diputados en el Congreso. Hay muchas formas de llamar la atención y de provocar titulares pero en España somos singulares para ello. Nuestros políticos – la verdad es que sólo unos pocos necesitan arrancar titulares de esta forma- no tienen otra forma de hacerse ver. El hecho de imitar a la Presidenta Argentina Kirchner -introduciendo tonterías en una fórmula tan seria y trascendente como la de jurar o prometer un cargo electo- los califica por sí solos. Parte de la idiosincrasia política española consiste en imitar a los más esperpénticos políticos de otros países. Ya podrían haber tomado como referencia a Obama quien, al equivocarse la persona que le tomó juramento volvió a hacerlo, al día siguiente, en el modo y la forma que determinan sus normas constitucionales para evitar que nada ni nadie pudiera criticar y, en el peor de los casos, reclamar como inválida su toma de posesión como presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Es lo que tiene un país que redacta y asume sus reglamentos con naturalidad,  normalidad y sin aspavientos.

Barack Obama repitió su juramento
Barack Obama repitió su juramento

Aquí unos acatan la norma; algunos «»Por imperativo, sin renunciar a mis aspiraciones republicanas»; otros «Por imperativo legal, para alcanzar nuestra propia Constitución» y los últimos por «imperativo legal». Esta última es una fórmula que, al parecer, ya fue aceptada por el Tribunal Constitucional. ¡Ay madre!. Mi amigo Juan de Sevilla me ha comentado: «Güandedió yo, por hinperatibo legar pago las murtas de mi Güanesú con la bespino y ago la decrarasió de la rrenta ¿no tienen cozas má inportante que hasé zuzeñoría que desir hinbesilidade?». Desde luego, le he contestado.

La realidad es que el Reglamento del Congreso de los Diptados determina en su art 4.1: «El Presidente electo prestará y solicitará de los demás Diputados el juramento o promesa de acatar la constitución (..)» y eso es , desde mi modesto punto de vista, lo que debería haberse exigido a la totalidad de sus señorías: jurar o prometer la Constitución. Sin más aditamentos, comentarios ni obviedades.

La última pregunta de mi amigo Juan de Sevilla ha sido » ¿Güandedió, si Shiquito de la Carsada (1) ubiese sido helegido Diputao podría haber jurao, ademá, por la gloria de zu madre?». Pues hombre, aunque no podría afirmarlo con rotundidad, dadas las circunstancias, quizá sí.

¿Por qué no nos propones algún tipo de juramento o promesa que resulte simpático, original y no conculque reglamentos para próximas legislaturas?. Por ejemplo: «Juro por Dios y prometo por mi honor acatar la Constitución. Si no, que se le caigan los dientes a mi suegra». Venga anímate y escribe lo que se te ocurra (dentro de la legalidad y las debidas normas de cortesía). El apartado de comentarios está abierto….

(1) Shiquito de la Carsada es un humorista español.

© Juan de Dios Orozco López

También te puede interesar.....

6 comentarios

  1. Que digo yo que con la crisis podían patrocinarse los juramentos al estilo : «juro la consti por Snoopy», que quien sabe si no puede llegar a ser aceptada por la Rae por habitual, fruto del uso, y más con los tiempos y partidos que corren.

    Buen post! Me ha sacado una sonrisa muy seria

  2. Muy interesante tu información creo que aveces no es necesario tanto protocolo sino la convicción y seguridad que nos transmiten las personas al hacer algún acto como es la aceptación y juramento ante la Republica.
    Juan de Dios podrías ayudarme a conocer más acerca del inconveniente que tuvo el Presidente Obama a tal punto de repetir su juramentación ya que no conozco la información sino hasta ahora podrías dármela a conocer gracias, siempre a tu orden

  3. Estimada Sara Helena. El sistema político español no es republicano sino de Monarquía Parlamentaria y la sobernía reside en las Cortes. Esto quiere decir, a muy grandes rasgos, que El Rey reina pero no gobierna. Quien ejerce las labores ejecutivas es el Presidente del Gobierno que es elegido por los miembros del Parlamento quienes, a su vez, son seleccionados por sufragio universal.
    En cuanto al doble juramento de Obama te reseño muy rápidamente lo ocurrido.
    John Roberts presidía el acto en calidad de Presidente del Tribunal Constitucional, como manda la tradición de EE UU.
    Debía recitar por partes el juramento para que Obama lo repitiera.
    Roberts lo interrumpió varias veces y se equivocó en dos ocasiones, haciendo parecer que la culpa era de Obama.
    Más tarde admitió su error y pidió disculpas al presidente.
    Para evitar problemas, Obama volvió a jurar, al día siguiente, en la Casa Blanca.
    Espero que te haya servido la explicación.
    Saludos afectuosos desde España.
    Juan de Dios.

  4. Jesús espero que nadie jure por Snoopy ni Mafalda. Ni siquiera por la Gloria de su madre. Ojalá todo el mundo responda correctamente a lo determinado en los reglamentos y no utilice y asuma solo cuando les conviene.
    Saludos.
    Juan de Dios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.