Protocolo, comunicación e imagen en la crisis japonesa.

Japón está viviendo momentos críticos de todos conocidos. La peculiar forma de ser, actuar y estar de la nación nipona siempre me atrajo por su respeto, entre otras muchas cosas, por la tradición y, dentro de esta, por los símbolos.
En estos días tan difíciles para esta nación observo cómo, a pesar de las calamidades que está sufriendo, todos los nacionales mantienen la calma y el orden con autodisciplina casi militar. Valores como el honor, la lealtad, el espíritu de sacrificio y la capacidad por sobreponerse a estas penosas  situaciones son el único paraguas bajo el que los japoneses se cobijan.
Son un país rico en base a una tradición marcada por el trabajo constante como factor de éxito. Es un país avanzado que ha cimentado su desarrollo en el respeto por la tradición y el culto hacia el «seniority». Seguirá siendo ambas cosas -avanzado y rico- porque es un país, como he dicho antes, disciplinado y leal con sus dirigentes políticos, empresariales e incluso familiares. Su principal baza es su afán continuo por superarse en lo personal y ante las dificultades. Son modernos, pero siempre miran atrás y aprenden de sus errores.
Hoy no trato de hacer loa por las desgracias sucedidas sino por las FORMAS que se están utilizando para acometer la crisis. En estos días, sigo muy de cerca todo lo que acontece en Japón y me parece que, como casi siempre, hay pocos detalles que se escapen al control que el Gobierno nipón hace de la imagen. En este sentido destaco que el Portavoz del Gobierno, antes de enfrentarse a los periodistas, ejecuta con ceremonial oriental una reverencia a su bandera que por otro lado representa a todos los japoneses, su cultura, el terreno que ocupan, sus tradiciones ancestrales, su señorío…….Un gesto con el que demuestra respeto por valores superiores, los valores de su nación, los de la colectividad. En segundo lugar observo un cambio de indumentaria en él y en sus colaboradores que ya no utilizan el patrón de atuendo  (traje oscuro-camisa blanca), apropiado para tantas ocasiones, sino que con una clara intención comunicacional  se han «investido» de un mono gris de trabajo, en directa alusión a que todos, incluidos los altos responsables políticos, se han puesto «manos a la obra» para sacar adelante su país. Veo en la actitud del Portavoz del Gobierno japonés una clara alusión a la máxima que siempre he venido defendiendo: » Las formas son el camino que conduce a alcanzar el fondo»
Con su actitud y gesto, Yukio Edano, hace expresa la presencia de PROTOCOLO como elemento de respeto. Con ello refuerza y  COMUNICA valores propios de la cultura nipona y utiliza la IMAGEN como generador de confianza entre la sociedad. Encomiable.
Os dejo dos fotografías del Portavoz del Gobierno japonés Yukio Edano antes y después del terremoto. Evaluad vosotros si la elección de indumentaria es un factor de credibilidad o no.

Este post va dirigido a mi amigo japonés Takahashi Shoji «Taka- sea-blue-bed» con el que compartí hace años agradables momentos en Irlanda y del que, hasta este momento, no tengo noticias. Ojalá que puedas leerme y reirte de mi tanto como solías hacer en nuestras visitas a la cafetería del Trinity College donde preparabas tu tesis.

© Juan de Dios Orozco López

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3 comentarios

  1. Una sociedad y un modo de vivir y de sentirse país, del que deberíamos aprender.

  2. De acuerdo con la oportunidad del cambio de indumentaria, pero quizás tambien quería esconder su inseguridad ante los acontecimientos que se iban sucediendo de forma descontrolada y con lo que no están acostumbrados a lidiar… recordemos que mientras hablaba, estaba nervioso y sudoroso.

  3. Pingback: Luis Serrano

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