Habilidades, cualidadades y CARISMA.

El pasado domingo leía en El País un artículo relacionado con las capacidades de comunicación de los candidatos catalanes Mas y Montilla. El autor asignaba a Mas una mayor capacidad para comunicar desde el atril, mientras que Montilla sería más ágil en las distancias cortas. En este sentido, el periodista –siento no recordar su nombre- establece una relación directa entre las capacidades y la formación que cada uno tiene. Mas, universitario, es hábil y certero desde el  púlpito y todos sus mensajes son medidos, ajustados y eficaces. Sin embargo no posee las habilidades de Montilla para socializar. Montilla, que pasó por la universidad pero no consiguió finalizar ni Derecho ni Sociología, es ágil en el “bis a bis”. Resulta simpático, agradable y siempre tiene palabras cercanas para la gente que se le aproxima.  Sin embargo, en el estrado es frío y no consigue llegar al público.

Parece, entonces, que hablar en público con eficacia es una habilidad que se puede obtener con la formación. Sin embargo, la facilidad para atraer y “embelesar” a las personas con las que hablas en una conversación normal parecería una cualidad innata. Yo sostengo que estas dos capacidades pueden ser aprendidas.

El fondo es importante para el púlpito y las formas lo son para moverse a nivel del suelo. La tarima llega a más gente, aunque las distancias cortas y el boca a boca no deja de tener su importancia en la suma de adeptos.   Dicho lo anterior, me pregunto qué líder político español dispone de esas dos capacidades que parecen imprescindibles para ser candidato de éxito. Quizá Bono, que en sus tiempos regalaba relojes y sabía previamente el nombre de las personas a las que se iba a dirigir, dispone de esas dos capacidades.

Bono, en su etapa como Ministro de Defensa, regala un reloj a un panadero Afgano.
Bono, en su etapa como Ministro de Defensa, regaló su reloj a un panadero Afgano.

Lo que está claro es que tanto la habilidad de dirigirse a una audiencia con eficacia, como la cualidad de resultar atractivo a las personas en las distancias cortas son imprescindibles para el liderazgo político. Y lo que no es menos cierto es que sin ellas no existe el líder carismático.

Pero………¿tienes algún líder carismático (político o empresarial) por ahí?. Aquí no me quedan.

© Juan de Dios Orozco López

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1 comentario

  1. Bueno es discrepar Aisha. Se que eres musulmana y también se que hombre y mujer musulmana no se saludan estrechándose las manos. Sin embargo el saludo del Príncipe CArlos de Inglaterra es el más cercano y correcto para los modales exigidos en esos niveles.
    Saludos.

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