Welcome Mrs. Obama o ¿Mrs. Marshall?

¿A qué suena el eslogan de la pancarta que han retirado de Marbella? A mí -al igual que a muchos medios de comunicación- me suena al Plan Marshall, pero visto desde otra prespectiva. Ahora no necesitamos? el apoyo económico que hizo resugir a la Europa oocidental tras la Segunda Guerra Mundial, pero quizá sí necesitamos el apoyo mediático que proporciona la presencia de la Primera Dama del Mundo en nuestro país.

El empujón económico de la presencia de Mrs. Obama and family en Marbella, va  a ser importantísimo no tanto por los ingresos que ocasionen sus vacaciones cuanto la disfusión que el nombre de la ciudad andaluza va a tener en todos los medios de comunicación del mundo. El Ayuntamiento de Marbella, embriagado por el halago de la White House, rápidamente se dispuso a propagar a los cuatro vientos la importancia de la elección y para ello nada mejor que colocar una pancarta al estilo de la película Bienvenido Mr. Marshall. Pero rápidamente han reaccionado los que consideran casposa, trasnochada y ¿barroca? la presencia de la dichosa pancarta ante el temor de que se identifique la pancarta moderna con la sofisticada idea que trasladó Berlanga en su película. El razonamiento para la retirada de la misma habrá sido -todo son hipótesis mías- “Vamos a quitar la pancarta no sea que los Obama vengan sólo de paso como ocurre en la película”. Y ahora viene lo del protocolo, porque aquí en mayor o menor medida tratamos de hablar de protocolo. Yo hubiese dejado la pancarta porque lo que probablemente desconocen los promotores de la retirada es que socialmente, los americanos de USA, gustan de estas manifiestaciones públicas de aprecio….y dónde se pongan su bandera y sus colores, que se quite lo demás. Se trata de conocer, un poco, los usos y costumbres de otros países.

Bienvenido Mr. Marshall
Bienvenido Mr. Marshall

Seguro que a Mrs. Obama le hubiese gustado ver su bandera y la pancarta y, para este caso, no vale aludir -me parece a mi- a las medidas de seguridad y la discreción porque todo el mundo supo -cuando convino a la Casa Blanca y quizá a otros actores de España- que Mrs. Obama vendría. He oído y leído también zarandajas y pocholadas varias. Cabe destacar la afirmación “los Obama se alojan en un Hotel de 5* G.L. en momentos de crisis económica”. A ello no cabe más que decir que los Norteamericanos no son tan cortos como para pretender que la esposa de la persona más poderosa del mundo se aloje en el Hostal “Güanlui” . Ellos asumen con naturalidad que su posición – la de la Presidenta-  merece el gasto extremo y, desde luego, identifican como muy positiva que sus  políticos – que por supuesto son todos muy pudientes – se alojen en estos hoteles. Por un lado alabamos que vengan y, por otro, que se gasten tanto dinero. A veces somos tan supermodernos que nos convertimos en verdaderos lerdos. Así, volvemos a tropezar en la misma piedra que tan sutilmente describe Berlanga en su película.

La pancarta retirada
La pancarta retirada

Continuamos con el temor al rídiculo motivado por el desconocimiento de los usos y costumbres de otros países, pretendiendo ofrecer comodidades “a la española” cuando lo que deberíamos hacer – además de proclamar a los cuatro vientos que se ha elegido nuestro país y a Marbella para el descanso de tan importante persona- es crear el  “ambiente” que a ellos les gusta. Simple razón y visión comercial…además de ejecutar correctamente el papel de anfitrión.

Finalmente, tras este profundo análisis, me quedan algunas cuestiones. ¿Por qué ha elegido nuestro país para veranear cuando podría descansar en cualquier sitio del mundo más traquilamente y de forma discreta? ¿Quién le  ha aconsejado que viniese? ¿Por qué tanto revuelo mediático? Quizá, además de un gesto de acercamiento entre los dos países,  se trate de una estrategia para hacer más llano el camino en relación con una próxima visita de Mr. Obama a España. Ojalá sea así. Amén.  Y entonces qué ¿pondremos la pancarta y la bandera o, para no parecer casposos, dejaremos la Cibeles sin símbolos?. El tiempo lo dirá pero seguro que banderas, muchas banderas, habrá.

“Pavernos matao güandedió” que diría mi amigo Juan de Sevilla.

© Juan de Dios Orozco López

También te puede interesar.....

1 comentario

  1. Parece ser que la pancarta no era del ayuntamiento sino de una entidad privada y que, por este motivo, fue retirada.

    De todos modos, para lo “polongada” que ha sido la visita…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.