Hijab versus Mantilla.

Hace algunos meses dediqué algún tiempo a investigar sobre la simbología de los velos y las mantillas. Afortunadamente, la acreditación como investigador me permitió acceder a fondos antiguos de la biblioteca regional de Castilla La Mancha donde me topé con un interesante libro de Antonio de León Pinelo, Relator del Consejo Real de las Indias, titulado “Velos antiguos i modernos de las mugeres”, que fue editado en Madrid en 1641. Es un ejemplar curioso porque, entre otras peculiaridades, está dedicado a la “Señora María…………”  -que se supone es la amada del que lo dedica- y añade unos versos que comienzan “Increíble mariposa que te acercas a la llama…………..”

El caso es que el autor hace una descripción de los tipos de velos y su utilización en algunas de las religiones que se profesaban en la época. Su uso ha trascendido hasta nuestros días de forma que las mujeres cristianas utilizan la Mantilla mientras que las musulmanas recurren al Hijab u otras prendas que cubren cabeza y, en otros casos, la cara. Ambas dos, se utilizan tradicional y simbólicamente en señal de respeto para acceder a la iglesia -en el caso de la mantilla-  y como mandato incluido en el Corán para la mujer que profesa la religión musulmana. Las dos prendas, desde su concepción inicial, al igual que las tocas de las monjas y cualquier otra prenda de cabeza son, desde el punto de vista de la cultura, SEÑAS DE RESPETO, SENCILLEZ Y HUMILDAD. Tan importante fue llevar el rostro cubierto a las monjas que “…… los escribanos les pedían descubrirse para reconocerlas y dar fe de ello, por lo que el Rey Don Juan I de Portugal, el 12.07.1446, les dio el privilegio de otorgar escrituras que las conviniese sin descubrirse el rostro”.

Es curioso como, el autor del libro a que hago mención, hace una descripción detalladísima de los velos relacionados con las monjas de clausura. Así, cita y describe los velos de conversión, de profesión, de ordenación, de prelación……

No menos curioso, anecdótico y simpático es su afirmación “Dios manda que la mujer se cubra el rostro para que no se vean los de algunas”  en referencia a señoras o señoritas poco agraciadas de una u otra confesión religiosa.

Como siempre me lio, me lio y ……………me desvío del verdadero objeto de este post. Me gustaría escribir sobre el polémico tema del Hijab que tanta tinta y papel está consumiendo. La verdad  es que el debate está más en la necesidad de preservar nuestros usos y costumbres que en el mero hecho de portar un pañuelo que cubre la cabeza. Más importante, en esta ocasión, es el fondo y la intención que la forma de portar una determinada indumentaria.

La sociedad española -toda la sociedad occidental- se encuentra especialmente sensibilizada por la penetración e influencia cultural musulmana frente al mantenimiento de los valores sociales propugnados por el humanismo cristiano, verdadera base de nuestra civilización. Si bien es cierto que los principios de esta filosofía política aparecen en el inicio del s XX de la mano de Jacques Maritaine -entre otros- es innegable que, en su mayoría, sus preceptos permanecen  vigentes en nuestra cultura desde hace más de 2000 años, por encima de ideologías políticas.

Los preceptos democráticos incluidos en nuestra Constitución recogen la libertad de culto y sus derechos inherentes. Sin embargo, el verdadero debate se centra en la presencia explícita de símbolos relacionados con la religión en determinados ámbitos, principalmente en los académicos. Nada que objetar a la libertad de culto; ningún límite a la elección de indumentaria pero ¿dónde comienza la libertad de unos y finaliza la de otros? ¿Quitamos los crucifijos –símbolo del cristianismo- y cedemos ante la presión manifiesta de otras religiones para que se respeten sus propios símbolos? Un ejemplo: determinados países pagan los estudios de sus nacionales en universidades europeas con la condición expresa de que deben hacer pública manifestación de su fe vistiendo el Hiyab en todo momento.

Por un lado está la libertad de la que tan orgullosos nos entimos los españoles. De ella, aludiendo a preceptos religiosos, algunos se sirven cuando les interesa para pisotearla en el momento que no les conviene; por otro lado, están las raíces sobre  los que hemos crecido y prosperado.  Es curioso que algunos vengan exigiendo libertad en España cuando en sus propios países se carece de ella y se persigue -incluso hasta la muerte- a los que profesan otras religiones.

En el término medio se encuentra la virtud. Este punto estaría en no utilizar esas prendas en determinados espacios, de manera que nunca se interprete llevar una prenda de ropa como una intención de influir en decisiones, se utilice como insulto o se interprete como falta de respeto hacia los demás. Pero cuidado, el RESPETO se ofrece y se recibe y los “invitados” deben adaptarse en todo momento a las normas del “anfitrión”.

Entonces ¿qué? ¿Mantilla o Hijab? Pues, la verdad, donde se ponga una Mantilla …………… ¡pero cubrirse la cabeza, en señal de RESPETO, como hizo Carla Bruni en su visita Túnez,  tampoco está mal!. Echa un vistazo a la foto.

Carla Bruni cubre su cabeza en señal de RESPETO.
Carla Bruni cubre su cabeza en señal de RESPETO.

© Juan de Dios Orozco López.

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6 comentarios

  1. Que hipocresia, Carla bruni con un hijab por le respeto, cuando se lo estan prohibiendo a todas las musulnas de Francia, ¿donde esta el RESPETO?

  2. ¿Y que tiene de malo llevar el hiyab o la mantilla, o el crucifijo, o cualquier otro »simbolo» religioso, en un pais supuestamente libre y democratico? ;* Soy musulmana, cubro mi cabeza. ¿Y entonces? La discusión acerca del velo musulman no tiene sentido ningun porque el hiyab no es el mismo para nosotras que el crucifijo para los cristianos. Las musulmanas no lo vemos como un simbolo ni tampoco lo vemos como »señal de respecto» y mucho menos – de nuestra supuesta »inferioridad» hacia el hombre. La verdad es que se trata de simplemente una parte de nuestro traje, asi como la camisa o falda, o pantalones, por ejemplo. Sin hiyab, la mujer musulmana se siente desnuda, no se imagina descubrirse en publico. Y ademas, el crucifijo para cristianos no es obligatorio, nada pasa si un cristiano no lo lleva puesto – pero para una musulmana, no cubrir el cabello es un pecado porque el velo es un mandamiento de Dios y como tal, debe obedecerse. Desobedecer a Dios es igual a un pecado y nosotros tenemos el punto de vista muy diferente de los cristianos acerca del tema del pecado y ‘pecar’. Para nosotros, es muy grave pecar porque tratamos muy seriamente nuestra religión. Es lógico, que la religión es importante para nosotros quienes creemos profundamente y que vamos a practicar lo en que creemos. Mientras un cristiano de hoy puede ser materialista, no tener fe en su corazón, pero todavia se va a llamar »un cristiano» – unicamente porque nació de los padres cristianos en un pais cristiano… ;* Eso no esta’ bien. Es una patologia de verdad. Los verdaderos cristianos lo saben muy bien. Yo fui católica y me converti al islam cuando tenia quince años y andaba a una escuela… Fue porque yo tenia esa necesidad de la fe profunda y sincera que encontre’ en islam. Hoy tengo 23 años y soy una musulmana, y llevo el pañuelo con dignidad y lo hago porque pienso que esta’ bien, que es justo, porque quiero hacerlo. No estoy de acuerdo que hay igualdad entre »libertad de la fe y de la conciencia» y »abolición del velo religioso para las musulmanas tanto como abolición de otros »simbolos» religiosos» en el publico. No me gusta este tipo de »libertad» porque en verdad, no lo es. Si alguien me dice que puedo vestir y que no puedo vestir – me limita mi libertad, metiendóse en mi vida privada mientras YO soy dueña de mi persona tambien en el modo de vestir y si quiero, puedo llevar lo que quiero en mi cabeza – nadie tiene derecho de prohibirme esto – ni siquiera en el trabajo o en una escuela o universidad… ;* Es mi propio tereno personal y el quien me dice que no puedo usar el velo, no es mejor que el quien me quiere cubrir por fuerza… ;* Y si cubro mi cabeza, que te importa, si yo no hago daño a nadie con esto – solo de mirar y de ver a mi cabello cubierto, nadie va a sufrir un ataque cardiaco porque no es nada que podria asustarlo y tampoco voy a meterme en lo que ustedes llevan puesto, pues entonces, no es justo – NO ES JUSTO!!! – que se meten ustedes en lo que YO puedo o no puedo llevar… Es todo. ;* Saludos.
    (Aisha Baranowska)

  3. Y algo mas… Yo no soy y no puedo ser responsible de lo que hacen los gobiernos y la gente de los paises musulmanos con los creyentes de otras religiones porque no soy YO quien trata de perjudicar a los cristianos coptos en Egipto o quien mata a los »infideles» en un pais musulman… ;* Yo si, soy una musulmana, pero creo en el Islam de la paz, de igualdad, de amor y de hermandad entre todos los seres humanos. No importa lo que llevas puesto sino – quien eres adentro. Esto no significa que vamos a olvidar y no practicar el uso del velo religioso porque supuestamente »no importan las apariencias»… ;* A mi, si me importa para mi misma usar el hiyab. Pero lo que digo es que no importa si alguien lleva puesto el velo o no para respectarlo y considerarlo un ser humano igual que yo. Porque lo que importa mas, es su corazón, su alma y su caracter, su inteligencia, su buena voluntad – eso si, es mi Religión: NO al terrorismo, NO a la violencia y NO a la inferioridad de la mujer. Respecto para todos – JUSTICIA PARA TODOS! – AHORA! 😉

  4. Amiga Aisha gracias por ofrecer tu punto de vista. Creo que no has entendido el verdadero sentido del post. Sin embargo, como puedes observar, aún cuando no estas de acuerdo con mi punto de vista, lo publico porque me parece enriquecedor. En ningún caso he criticado ni a tu religión, a la que respeto, ni a que se lleve o no el hijab. Cada uno es libre, en los países occidentales, a llevar la prenda que quiera, a profesar la religión que estime oportuno y tantas otras cosas más. Creo que he hablado, también, de respeto. El RESPETO es una vía de doble sentido. Respeta y serás respetado.
    Gracias de nuevo.

  5. Aunque este blog no pretende abundar en ideologías políticas estoy absolutamente de acuerdo contigo. NO al terrorismo, NO a la violencia y NO a la inferioridad de la mujer. Si al respeto a la diversidad de pensamiento, de religión, de opinión……..

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