Protocolo empresarial en las mesas.

Una lectora de méxico, Claudia M., me pide explicación sobre la distribución de personas, desde el punto de vista de las técnicas de protocolo empresarial, en las mesas.

A ello me pongo aunque como podéis imaginar es un tema, si no complejo, quizá amplio. Pero para intentar satisfacer la inquietud de nuestra amiga comenzaré por decir, en primer lugar, que el protocolo empresarial responde , en cada momento a las necesidades de la empresa. Esto quiere decir que, mientras la norma oficial en los Estados y organizaciones políticas democráticas determina de forma inflexible «quien va delante de quien» en la empresa, la ordenación de los cargos, es abolutamente modelable y moldeable según el momento.

La determinación de las precedencias oficiales son promulgadas mediante norma oficial (Leyes, Decretos….) que pretenden perdurar (véase el anacrónico R.D. 2099/83 que rige las precedencias en España).

De forma antagónica actúa el mundo empresarial en el que la táctica del momento y la estrategia del futuro suelen diferir. La flexibiliad – que actúa como factor decisivo para alcanzar rentabilidad-  hace casi imposible el establecimiento de la precedencias en empresas.

A modo de ejemplo podríamos afirmar que en un acto empresarial  relacionado con I+D+i, el Director de este departamento precederá a otros que incluso muevan más  volumen de dinero (este podría ser uno de los criterios para establecer precedencias en la empresa). El mismo acto, celebrado a la misma hora, el mismo día de la semana y presidido por la misma persona puede tener un ordenamiento diferente si en ese momento lo importante son las finanzas. De ahí, que redactar un reglamento de protocolo en la empresa sea tan complicado.

En lo que se refiere a la distribución en mesas de negociación, reunión o simplemente para comidas de negocios, habría que contestar a varias preguntas de las que sólo destaco una ¿Queremos establecer – y que todo el mundo se dé cuenta- jerarquía?. Si queremos una mesa no jerárquizada deberíamos elegir una mesa redonda. Por el contrario, si necesitamos poner de manifiesto la jerarquía, la forma de mesa debería ser rectangular y la persona que preside la reunión se colocaría en una de las aristas de menor longitud.

La distribución de personas se podría hacer de varias formas pero la más común es disponer en alternancia, comenzando por la derecha de la persona que preside, a los responsables empresariales según su importancia dentro del organigrama.

Hay dos aspectos que siempre deben quedar claros:

  1. La cercanía a la persona que preside es directamente proporcional a la importancia de los que se sientan a la misma.
  2. La derecha prevalece sobre la izquierda.

Como ya he advertido el tema es largo………Espero haber satisfecho tus inquietudes Claudia.

Las mesas redondas permiten una perfecta comunicación y el contacto visual. No marcan jerarquía
Las mesas redondas permiten una perfecta comunicación y el contacto visual. No marcan jerarquía.
Las mesas rectangulares determinan posiciones directamente relacionadas con la jerarquía. Los más cercanos al que preside son los más importantes.
Las mesas rectangulares determinan posiciones directamente relacionadas con la jerarquía. Los más cercanos al que preside son los más importantes.

© Juan de Dios Orozco López

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