«Shaking hands, bowing or a neck bow»

«Apretón de manos, inclinación de torso y cabeza o inclinación de cabeza». En ningún espacio, incluido la web oficial de la Casa Real Inglesa,  se «exige» un determinado saludo. Sólo los británicos sugieren el cómo se ha de saludar a su reina.

Pocas cosas me sorprenden de Obama y mucho menos sus gestos de respeto que bordean la sumisión. Hoy he vuelto a corroborarlo en la fotografía que publica ABC y en su títular: El «Imperio» se inclina ante el imperio. Y es que lo gestos hablan por sí mismos. En este caso el saludo es demasiado explícito, acentuado y poco acertado, digo yo. Me reitero en lo dicho en otros post. Levantó ampollas en Estados Unidos  el  saludo efectuado por Obama al Rey Fahd de Arabia. Demasiado «bow»; demasiada reverencia; excesivo gesto de respeto. Puedes leer lo que escribí entonces aquí.

Para los que habéis asistido alguna vez a mis charlas de Protocolo Internacional no contaré nada nuevo. El gesto, la manifestación externa de nuestra «educación», aporta información que, cada vez con menos frecuencia, necesita traducción. La globalización también ha llegado o está llegando a la comunicación no verbal de manera que los gestos tienen una sóla interpretación. Da igual el lugar del mundo en el que se lleven a cabo. Aún así, se sigue estudiando los usos y costumbres de las diferentes culturas y sociedades como herramienta para socializar, hacer negocios o establecer, mantener y desarrollar las  relaciones diplomáticas. A todos nos gusta que nuestras costumbres , que son las de nuestros mayores, sean respetadas por los forasteros.

Viene al caso lo anterior, en relación con la forma desproporcionada del saludo de Obama al Emperador Hiro Hito. El Protocolo respeta las costumbres pero, si nos referimos al protocolo actual, el protocolo del que debiera servirse la Diplomacia moderna debe estar más cerca del equilibrio en las formas que de la exageración en las mismas. Es necesario -afirmo en mis charlas- que el gesto sea mesurado para que, precisamente las formas, no difuminen el fondo. Las formas son necesarias para crear ese clima confortable tanto al inicio de las relaciones como en el desarrollo y matenimiento de las mismas. «De la ausencia de protocolo -léase modales- al imperio absoluto de la grosería, no hay más que un paso», afirmó D. Sabino Fernández Campo.

Para los japoneses la lectura del gesto será, sin duda, diferente que para los norteamericanos y el resto del mundo. ¿Y tú, qué interpretas? Yo creo que esta vez Obama «se cae con todo su equipo». Hubiese sido suficiente con su eficaz «sonrisa aprendida» y un leve «neck bow» a la británica para no ofrecer ni la desacertada foto ni el aciago titular.

Vamos que yo me quedo con un poco de contacto visual, el apretón de manos y la sonrisa profidén. ¿ Para qué más?.

También te puede interesar.....

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.