Diez preguntas insolentes y una respuesta protocolaria.

DIEZ PREGUNTAS 1.-¿Por qué tengo que recibir a quien me desprecia y pretende humillarme? 2.-¿Por qué tengo que agradecer un servicio cuando no solo no se me ha prestado sino que se me ha perjudicado? 3.-¿Por qué tengo yo que estar siempre sometido a la norma mientras que otros la desprecian? 4.-¿Por qué debo callarme cuando otros vociferan? 5-¿Por qué tengo que respetar a quien no me respeta? 6.-¿Por qué debo poner al mal tiempo buena cara? 7.-¿Por que tengo que ceder cuando ellos pretenden preceder? 8.-¿Por qué debo saber ser y aprender a estar estar mientras ellos solo quieren parecer y aparentar? 9.-¿Por qué estoy obligado a medir mis palabras cuando ellos vociferan e increpan? 10.-¿Por qué tengo que admitir, cien mil veces 100, pulpo como animal de compañía? UNA SOLA RESPUESTA Porque eso te hace diferente a ellos. © Juan de Dios Orozco López

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Los políticos vienen de Raticulín.

Lo contaba hace unos días en una entrevista que me hicieron en Lisboa cuando finalicé mi intervención en las X Jornadas Internacionales que celebraba la Asociación Portuguesa de Protocolo: Los de protocolo estamos ocupando espacios en el ámbito de la comunicación que otras disciplinas no han querido o no han sabido hacer suyas. Me refiero a esto de la gestión de la imagen pública que cada día tiene mayor interés y peso dentro de la comunicación institucional, política y empresarial. Ahora hablamos y hacemos, cada vez más, de asesores de imagen pública.  Por favor, entiéndelo: cuando hablo de imagen pública no lo hago (solo) de la imagen personal, del color que mejor va con el tono de piel o del corte de pelo más favorecedor. Hablar de imagen pública es observar a un dirigente desde una perspectiva holística -este término viste mucho a los intelectuales y a mí me ha […]

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Si no hay prensa , SÍ hay acto. El discurso protocolario (I)

Sí, sí. El estudio de los actos políticos y sus «saraos» anejos es muy interesante, pero las grandes concentraciones en las que el líder era aclamado por decenas de miles de seguidores -si no cientos de miles-  tienden a desaparecer. Es muy cierto que los actos políticos son herramienta estratégica de comunicación  y parte fundamental de las acciones de marketing político. No obstante, los resultados que arrojan los actos políticos con presencia masiva de personas, en términos de rentabilidad mediática, no son tan altos como los riesgos que es necesario asumir y los elavados costos económicos en que se incurren. En nuestros días la ventaja de que nadie en un acto político multitudinario cuestione lo que se afirma, queda minimizada por el riesgo de que a algún desaprensivo se le ocurra crear una situación de inseguridad. Está claro que la posibilidad de enviar mensajes contundentes que nadie pueda distorsionar o interferir -como ocurre […]

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Una burda copia de imagen.

El contrato de Pedro Sánchez es una mala copia del ya firmado de

Lo decía un profesor mío, hace años, cuando asistí a un curso de Gestión de Crisis y Prevención de conflictos en la Escuela Diplomática. El había participado en el grupo de diplomáticos españoles que negoció la entrada de España en la antigua Comunidad Económica Europea. «Nada de innovar al principio. Copiad. Hay que copiar lo que a otros les ha funcionado. Cuando domines la situación -sólo entonces- da el paso e introduce nuevas ideas. Entonces llega la innovación que, en la mayoría de los casos, es una copia mejorada de lo que otros inventaron. A partir de ahí, se puede ser creativo» Lamento no recordar el nombre del autor de tan sabia aseveración. No se refería, naturalmente, a hacerse con la propiedad intelectual de lo que otro creó -circunstancia ésta muy de moda nuestros días-, sino a recoger y utilizar con honestidad lo que ya está bien hecho para darle […]

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Conoceréis la verdad.

Un personaje público no nace, se crea tras un proceso que requiere mucho esfuerzo, muchísimo, de diferentes partes. Por un lado están los asesores que valoran las cualidades del personaje, minimizan sus defectos y amplifican sus virtudes para que los observadores le perciban de forma positiva. Por el otro, está el asesorado que debe convencerse de la realidad de la situación y de la necesidad de cambio o perfeccionamiento. De el depende en mayor medida su éxito, impulsado y conducido por los que pueden y están en la obligación de aconsejarle. Conozco a algún dirigente que no entendió ni quiso oír verdades. Ello costó la dimisión del asesor y el fracaso de la trayectoria del asesorado. Antes de seguir, quiero que el lector comprenda y sepa que cuanto en este artículo escribo es de aplicación directa no solo a los políticos sino a dirigentes empresariales y profesionales liberales. Es de aplicación a todo el mundo, tanto en el ámbito […]

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La treta del abanico.

Jan saluda abanicándose a Doña Sofia. Una fotografía buscada por la Casa de S.M. El Rey y deseada por el colectivo de homosexuales.

Sí, ya sé que el manejo del abanico tiene su liturgia, su ritual y su propio lenguaje. De ello podría escribir todo un tratado mi abuela. Su abanico negro, muy ligero – al menos lo recuerdo así- con unas varillas llenas de filigranas servía para muchas cosas más que para mover el aire. Si ella lo cerraba y lo levantaba servía tanto como dedo acusador, como bastón de mando o como varita para dirigir la orquesta de personas que tuviera alrededor. Mejor que no lo cerrara con energía porque si así ocurría alguien iba a temblar y no me refiero a niños sino a personas mayores. Doña Encarnación -así llamaba todo el mundo a mi abuela- tenía, cuando era necesario, la firmeza del hombre más audaz del mundo, la dulzura de la madre más cariñosa y un humor andaluz que combinaba la sencillez del pueblo llano y la complejidad de quien tuvo […]

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Representación institucional y dignidad.

La imagen pública de un dirigente empresarial o político se ve afectada por muchos componentes que no solo tienen en cuenta las capacidades intelectuales y los logros actuales sino que suman a éstos lo acontecido en el pasado, lo que de vida privada ha trascendido a los medios de comunicación, los hobbies y hasta el estilo de vida, entre otros muchos factores. Nada se puede ocultar y todo lo pasado tiene una trascendencia en el presente y mediará en el éxito o el fracaso futuro. Los dirigentes -o los que aspiran a serlo- lo saben y son muy conscientes que son esclavos de lo hecho públicamente y solo dueños de lo que no trascendió del ámbito privado. Si un dirigente actual cometió en el pasado un fallo consciente o inconscientemente, tendrá indudablemente consecuencias en su aceptación pública actual y futura. A los efectos anteriores, está claro que cuando se es […]

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Pedro Sánchez y su nueva y protocolaria puesta en escena.

Pensábamos que la generación de mensajes en materia política estaba liquidada y creíamos que ya pocas cosas nuevas se iban a decir en formato imagen. Ja! Ahora han llegado los de Pedro Sánchez y dan una lección de marketing político incorporando a la estrategia de comunicación de su campaña, como nuevo mensaje, el símbolo nacional que unos desprecian y otros son incapaces de añadir a su repertorio, no sea que se les identifique con ideologías trasnochadas. El PSOE le va a sacar mucho provecho porque ha sabido ver y utilizar un mensaje despreciado por otros. Nunca jamás se vió la Bandera Nacional tan exponencialmente exhibida en un mitin político como ayer. Al menos yo no lo recuerdo. Nada de banderas autonómicas para «compensar» lo explícito de lo nacional. El golpe de mano icónico ha sido de manual. Todo lo que hagan los demás partidos será, en el mejor de los casos, copiar lo que ya ha hecho el […]

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El protocolo es el camino: Vive la France!

Por encima de ideologías, gustos e intereses personales se sitúan siempre los valores y los intereses propios de un colectivo como pueda ser una nación. Los valores comunes se defienden con normas de obligado cumplimiento. Respetar las normas, sean protocolarias o de otra índole, hacen más grande a una nación, más creíbles a los dirigentes que las cumplen y las hacen cumplir y más honestos, libres y demócratas a quienes las acatan por convicción y libremente. Aceptar normas significa respetar al prójimo e imponerte a ti mismo no sobrepasar los límites que conculcarían la libertad del otro. Si así lo haces, contribuyes a los intereses comunes y mereces respeto. Si no lo haces, la sociedad te rechaza. Así funciona la vida. No digo nada nuevo porque esta manera de pensar y actuar es parte de nuestra cultura. Lo que ha hecho Más y sus más aventajados borregos nacionalistas ha producido una ruptura y un rechazo masivo […]

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Un café y la hoja de reclamaciones.

Hay  actitudes de personas que dan lástima y otras que, además, merecen la indiferencia, cuando no el desprecio. Nos quejamos con demasiada frecuencia de la lejanía entre las personas que nos representan y la sociedad. Queremos que tengan altas responsabilidades, que todas las actividades que ejecuten las hagan de manera excelente y, además, que cuando no estén desempeñando esas funciones se asemejen a nosotros, bajen del Olimpo de los dioses y nos den palmaditas en la espalda como si nos conociesen de toda la vida. Cercanía, demandan unos; naturalidad exigen otros….además de honestidad, capacidad, liderazgo, competencia…. El caso es que los que señalan con el dedo a los que ahora ocupan puestos de responsabilidad parecen ignorar que cuando estos abandonen sus puestos otros vendrán a hacer lo mismo, con mayor o igual dignidad, puntualidad y desvelo o quizá con ninguna de las anteriores. Nunca estamos conformes con quienes lideran instituciones, […]

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