Otra cosa es la política.

Con ocasión de un artículo que publicaba el diario el mundo el viernes 19.09.2014, mi apreciada amiga Diana Rubio me preguntaba qué pensaba yo de Pedro Sánchez a lo que esta misma mañana he contestado en Twitter: “un diamante en bruto,con un buen perfil, que sabe valorar las técnicas de mercadotecnia política” Sin embargo, Twitter no da para exponer muchas ideas y sus razones. Es por ello que me dispongo a motivar y ampliar mi afirmación.

El líder del PSOE tiene un excelente físico

El líder del PSOE tiene un excelente físico

Quizá, antes de comenzar, debo dejar meridianamente claro que no tomo partido por ninguna opción política porque ni quiero ni puedo hacerlo. Sí me interesa ahondar en la parte relacionada con la vertiente que afecta a la imagen pública y con las técnicas que preparan, impulsan y sitúan a un político -o a un profesional- en la cima del poder. Creo que imagen pública – la forma en la que se es percibido por la sociedad-, programa -implementación del ideario político- y dotes de liderazgo -capacidad de conducir un grupo de personas- podrían ser las tres magnitudes que procuran el éxito de un político.

Aún no ha llegado a utilizar sus manos de forma coherente, pero va por el buen camino.

Aún no ha llegado a utilizar sus manos de forma coherente, pero va por el buen camino.

En lo que se refiere a los atributos de imagen de Pedro Sánchez, es innegable que el líder socialista tiene una presencia física envidiable. No olvidemos que fue jugador de baloncesto y que su sonrisa, además de diseñada y aprendida, es casi perfecta. Le están enseñando, además, a posar y a mover las manos de forma coherente y en la dirección adecuada, como pudimos ver el otro día en el Congreso de los Diputados.

Pedro Sánchez está aprendiendo a posar. Es un diamante en bruto.

Pedro Sánchez está aprendiendo a posar. Es un diamante en bruto.

Ha sido profesor universitario, y habla inglés, francés e italiano. Tiene experiencia internacional al lado de políticos de nivel. Ha sido Director de Gabinete, Asesor en el Parlamento Europeo y es Doctor en Economía.  O me equivoco en mucho o es el mejor perfil que ha tenido nunca un secretario general de un partido político de España en nuestro más reciente período democrático.

Con camisa o con traje, según lo exiga la ocasión. El traje y la corbata aún le resultan un poco incómodos.

En mangas de camisa o con traje, según lo exija la ocasión, sabe que adaptarse tiene su premio.

Todo lo anterior puede haber pasado desapercibido para el común de los españoles pero estoy seguro que su directora de comunicación guarda de forma estratégica, como oro en paño, esta y otras capacidades para mejor ocasión. Quizá se puedan encontrar perfiles con tanto potencial pero estoy seguro que va a ser muy difícil igualar a este diamante, todavía en bruto, en capacidades de imagen pública. Todo dependerá de la actitud del protagonista, de la forma en que se destaquen sus potencialidades y aspectos positivos y la manera en que se minimicen sus fallos y defectos.

Otra cosa es la política.

© Juan de Dios Orozco López

El protocolo cede el paso a la comunicación institucional.

Cuando nos referimos al protocolo lo podemos hacer desde muchas y diferentes aproximaciones. Si lo hacemos respecto de los modos de actuar públicos, de las atenciones y deferencias que se ponen de manifiesto en presencia de otras personas, de la adecuación y adaptación al contexto de las maneras de proceder, podríamos referirnos a lo que todo el mundo entiende por protocolo social. En este sentido, como ya he mencionado en otras ocasiones, “protocolo es un conjunto de normas que facilitan el éxito en cualquier tipo de relación, sea política, diplomática, empresarial o social”.

La aceptación social -y por lo tanto la capacidad de influir en los demás- está directamente relacionada con la percepción que la sociedad tenga de un personaje público. Así, la adaptación de la conducta pública a lo que la convención social entiende que es de buena educación, impulsa la aceptación social del personaje y lo que este representa. Por el contrario, si los modos de actuar son descompuestos, la ciudadanía rechaza a los que públicamente actúan así. En cualquier caso, la sociedad debe observar lo que ocurre para dar el premio de su aprecio o recibir el castigo de su rechazo. Esto último es lo que algunos critican de la supuesta operación que S.M. El Rey D. Felipe VI ha iniciado para incrementar su aceptación pública. Algunos critican esta acción marketiniana negando a éste la libertad que sí se otorga a cualquier dirigente actual, sea político o empresarial. Promover la propia imagen, el conocimiento de lo que se representa y la difusión de las propias ideas dentro de los límites que marca la Ley, parece un derecho inalienable e irrenunciable para el Rey, aunque algunos pretendan secuestrar ese derecho.

Lo realmente cierto es que D.Felipe ha impuesto un nuevo protocolo que intencionadamente pretendería hacer ver que otros cambios de más calado se están produciendo -o se van a producir- en la Jefatura del Estado. En este sentido, lo único que puede hacer el Rey es poner de manifiesto el cambio de las formalidades observables a simple vista porque la metamorfosis de fondo no puede ser ni inmediata, ni drástica, ni excesivamente explícita.

Que El Rey ceda el paso a la Defensora del Pueblo no es más que una forma sutil de  indicar que otros cambios más profundos se están produciendo.

Que El Rey ceda el paso a la Defensora del Pueblo no es más que una forma sutil de indicar que otros cambios más profundos se están produciendo.

Por un lado, la rapidez del cambio impide obtener los beneficios de la reflexión serena y, por otro, imponer un cambio radical significaría tanto como admitir que lo hecho por S.M. El Rey D. Juan Carlos no ha sido lo suficientemente bueno. Por eso, los mensajes que D. Felipe emite cuando, por ejemplo, cede el paso a la Defensora del Pueblo son sutiles, medidos y premeditados. Son movimientos estratégicos por nimios que parezcan. Es como si con estas nuevas formas de actuar pretendiera indicar que también se están produciendo cambios de fondo. Y lo está haciendo bien porque, entre otras circunstancias, ha conseguido que los cambios de protocolo sean vehículo y vector que impulsan la comunicación en la Jefatura del Estado. ¿Protocolo? No. Comunicación institucional.

© Juan de Dios Orozco López

Bruce Lee y la interculturalidad.

Lo oí el miércoles por la radio y me sorprendió la actitud de la selección turca. Al parecer, al comienzo del partido del Mundial  baloncesto que se celebra en España, los jugadores neozelandeses interpretaron una danza maorí que se denomina Haka. Los turcos no respetaron adecuadamente el significado de la danza y ofendieron a los maorís. No ocurrió lo mismo, días después, con los EE.UU que sí observaron con respeto el Haka y, como el público, aplaudieron a los neozelandeses.

He estado leyendo sobre el asunto y viendo algunos vídeos relacionados con esta ancestral danza y puedo afirmar que existe casi un Haka para cada asunto y momento. Hay Hakas de bienvenida, para intimidar, para honrar a los fallecidos y para otras tantas circunstancias. Es una forma popular de escenificar sentimientos. En el Haka se llevan a cabo movimientos bruscos y gestos muy exagerados que pueden ser interpretados como ofensivos por quienes no quieren o no pueden comprender que los gestos tienen distintos significados para culturas diferentes. Esta idea es básica, por ejemplo, para hacer negocios por el mundo. Por eso es necesario aprender, antes de acometer proyectos con personas de otros países, conocer cómo piensan y actúan “los de la otra parte” El etnocentrismo nos lleva al más absoluto fracaso en las relaciones sociales o de negocios reduciendo nuestra perspectiva y anulando la capacidad de adaptación al medio y al contexto donde desarrollamos nuestra actividad. Somos tan lerdos que no comprendemos que, por ejemplo, sacar la lengua a una persona no tiene que ser necesariamente un insulto.

Esta circunstancia -la falta de concienciación cultural aplicada a las relaciones multiculturales-, unida a la absurda creencia de pensar que la mejor y más acertada forma de actuar es la nuestra, es la que ha podido llevar a la selección turca al ridículo por su cortedad en la comprensión y respeto por la cultura neozelandesa. Quizá, si hubieran visto este vídeo en el que militares de Nueva Zelanda reciben a sus caídos en combate con una danza Haka, hubieran entendido que todos esos gestos descompuestos nos tienen que significar, necesariamente, un insulto.

Échale un vistazo a este vídeo porque es emocionante la danza en la que, después de gritar, golpearse, gesticular exageradamente y poner las caras más descompuestas, los militares compañeros de los fallecidos en acto de servicio se marchan elegantes al puesto de formación, en silencio, cabizbajos y con profundo pesar por la pérdida.

Para quienes no tengan amplitud de mente, este abrazo Haka le parecerá la más extravagante de las danzas y sin embargo es la manifestación colectiva de dolor más sincera, cercana y cortés que en esa cultura se puede ofrecer.

Así que, si pretendes tener éxito en la relación con personas de otras culturas, vacíate de ideas cargadas de prejuicios, deja a un lado el etnocentrismo y adáptate. Créeme y sigue el consejo de Bruce Lee: “Empty your mind and be water my friend” (*).

(*) Despeja tu mente y conviértete en agua amigo mío.

© Juan de Dios Orozco López

 

Señor o villano.

Qué difícil es ocupar el centro de atención y ser objeto de críticas. Sin duda, debe ser incómodo que te reconozcan y soportar la presión mediática y social. Reconozco que debe ser un suplicio no disponer del derecho a la intimidad. Yo, desde luego, me quedo como estoy. Claro está que esto de la imagen pública funciona de manera que la falta de intimidad y la condición de personaje público van de la mano y son inseparables. Por eso, quien tiene la obligación institucional de representar algo, está obligado a renunciar a su intimidad, sus gustos y sus deseos personales en beneficio de su cometido. No hay líneas divisorias entre intimidad y actividad pública. Para los personajes públicos, solo el interior del domicilio particular tiene blindaje. Es algo que se debe asumir con naturalidad y, desde luego, con responsabilidad.

La diferencia entre  los que con la boca pequeña reclaman su intimidad y los que asumen que los límites de su intimidad no van más allá de los muros de su casa, está en que los primeros dan prioridad a sus intereses particulares mientras que los segundos anteponen a todo su responsabilidad institucional.

Unos se juegan su economía y otros el respeto y la aceptación social. Aquellos son pasajeros y estos pretenden perdurar. Sin embargo, los dos deben asumir que siempre son centro de atención -tanto si les gusta como si no- y que la coherencia tiene un valor adicional que se ve reflejada en la cuenta de resultados final. 

Parte de esa labor de creación, afianzamiento, refuerzo y concienciación en imagen pública es responsabilidad de los que nos dedicamos al protocolo y nuestra obligación es hacer ver la importancia que para la percepción pública tiene la coherencia en lo que yo denomino “imagen pública 360º/24 horas día”

En esto de la imagen pública, no existe una dedicación a tiempo parcial. Es el todo o la nada y quien no lo entienda así, está condenado al fracaso. No hay separación entre lo público y lo privado. No hay división temporal y no existe una forma de ser, vestir o comportarse de lunes a viernes para descansar de ello el sábado y el domingo. 

En resumidas cuentas, no se puede ser a la vez señor en horas de trabajo y villano en las de descanso.

Creo yo. Y tú, ¿qué piensas?

Ah! y este post tiene una lectura implícita que dejo a tu imaginación.

© Juan de Dios Orozco López

La prueba del algodón.

Alguien puede pensar que lo de enfrentarse a los medios -intermediarios y actores fundamentales en esto de la comunicación-  con un discurso medido y en un particular contexto, no requiere planificación, es una entelequia o es fruto de la improvisación. Que se lo digan a Mas.

En el caso Pujol, al que no le salva del desprecio de la opinión pública ni la Virgen de Montserrat, los únicos aciertos en materia de imagen y comunicación los han llevado a cabo asesores muy diestros, que han determinado tempos, tiempos, modos, modales y otros tantos aspectos para controlar la mayor parte de lo que llegue a la sociedad.

Verás, en el año 2013 Jordi Pujol se preguntó, en relación con informaciones que le señalaban como evasor de capitales: “¿Qué coño es eso de la UDEF?” A partir de ese hecho, en los últimos días se ha producido una programada y secuenciada actuación mediática que te detallo para que juzgues por ti mismo si es improvisada o no.

  1. Dimite Durán y Lleida. Naturalmente, sabía la que se avecinaba.
  2. Dimite el hijo de J. Pujol -Oriol Pujol- de todos sus cargos en CiU. De esta manera cuando J.Pujol confesó su debilidad que le llevó a mentir y defraudar, su hijo estaría fuera de la cúpula de CiU. A cambio, CiU no echará leña al fuego y defenderá al Más alto nivel al mentiroso Pujol.
  3. Divulgación de la confesión de culpabilidad de Jordi Pujol. En este momento, Jordi Pujol ya sabe “qué coño es eso de la UDEF” y se siente acorralado. Ya no se hace más preguntas sino que buscas respuestas a las preguntas que le pueda hacer la Guardia Civil (UDEF).
  4. Mas siente “compasión” públicamente de su mentor, J.Pujol, dando cumplimiento a los términos que previamente han acordado.
  5. Mas es recibido en La Moncloa.
A veces veo banderas, muchas banderas..y no encuentro la razón

A veces veo banderas, muchas banderas..y no encuentro la razón.

No pasa desapercibido, incluso para el más profano de los observadores, que la confesión se ha producido en el inicio de las vacaciones de verano -que es precisamente cuando la opinión pública desconecta y la actividad política se aminora- buscando, con premeditada astucia, que el paso del tiempo disminuya la presión mediática y social sobre los Pujol, Más y tantos otros actores afectados por las fechorías del clan.

Está claro. Al pico inicial de indignación general, le sigue el valle mediático y de desinterés que provoca el verano. Después vendrá la vuelta de vacaciones, la puesta en marcha del funcionamiento de la maquinaria política y otros muchos asuntos que, con el paso del tiempo y la lentitud de la justicia, diluirán en las aguas del olvido la mayoría de las faltas o delitos que se hayan cometido. Claro está, también, que esta astuta forma de actuar solo la pueden poner en práctica quienes disponen del dinero suficiente para manejar los hilos de la comunicación y la imagen pública en su propio beneficio. Es de libro, escuadra y cartabón.  Se pretende salvar lo que se pueda de la imagen pública -y el capital- de los Pujol y sus palmeros.

A Pujol, autoinvestido en el pasado de una aureola de dignidad y de estadista y que ha admitido ser un ladrón y un mentiroso -dejémonos de eufemismos-, no debieron permitirle “renunciar” a su sueldo, chófer, equipo de apoyo y título de Honorable. Renuncia no. Reproche público es lo que debieron imponerle, cuando menos. Un gobernante que esté cargado de razón y de ética no actúa mostrando consideración y “compasión” -que es lo que siente Mas- con quien, habiendo sido un alto cargo público, ha mentido y defraudado durante 34 años. Es una lástima que la indignidad personal de unos, a veces, se premie con una actitud servil y de indignidad política, de otros.

Lo anterior te puede parecer que es fruto de mi indignación, que lo es. Sin embargo, no es menos cierto que existe una operación de limpieza de imagen pública y un manifiesto y premeditado intento de eludir responsabilidades. Mr. Proper -en forma de asesores de comunicación e imagen pública- ha comenzado su trabajo……pero la prueba del algodón no engaña. Hay mucha suciedad que limpiar.

© Juan de dios Orozco López

Máster Universitario en Protocolo de la UNED

La Facultad de Derecho de la UNED me hace llegar la siguiente Nota de Prensa de la que, por su interés, me hago eco.

Curso 2014-2015
Master Universitario en Protocolo
Master oficial
• La titulación se impartirá en la Facultad de Derecho de la UNED y abrirá el camino para el Doctorado en Ciencias Sociales y Jurídicas que ya se imparte desde el curso 2013-2014, con líneas de investigación específicas.
• El Máster tiene una duración de 2 años (90 ECTS), está coordinado por la profesora Dr. Dolores del Mar Sánchez González.
• El Master contará con más de una veintena de profesores elegidos entre profesores universitarios y profesionales de reconocida experiencia en nuestro país.

1 de agosto de 2014 – “En septiembre se abrirá un periodo extraordinario de
matriculación en la UNED, para permitir el acceso a las personas que quieran matricularse en el Master en Protocolo”.
El protocolo es una disciplina transversal al derecho, a la historia, a la comunicación y a las relaciones publicas. De ahí que en los estudios de postgrado tengan su mejor aplicabilidad educativa e investigadora, ya que es necesario que cualquier licenciado o graduado que pueda necesitar de estos conocimientos en sus áreas de trabajo e investigación respectivas, dispongan de los mismos, y se fomente la investigación y la docencia multidisciplinar. Juristas, periodistas, profesionales del turismo, empresarios, políticos, financieros, ejecutivos, farmacéuticos, funcionarios, profesores, etc… necesitan de la complementariedad de sus conocimientos superiores universitarios con conocimientos de protocolo con los que poder afronta la visibilización e imagen institucional y la mediación con personalidades de alto nivel o autoridades políticas, así como con los ciudadanos.

A la vez es preciso profundizar teóricamente y mediante la investigación en esta disciplina, que ha saltado a la Universidad sin haberse sentado las bases teóricas de la misma, para construir una estructura sólida científicamente fundamentada. Por otro lado, existe una fuerte demanda social de estudios universitarios específicos y de calidad dedicados al protocolo, y la Universidad debe intentar transferir los resultados de su investigación a una sociedad en continuo crecimiento y evolución, y contribuir a la consolidación de las disciplinas científicas en curso de desarrollo.
En la actualidad existe un Master en protocolo título propio en la UNED, que cuenta con mas de 1000 alumnos egresados, tras más de diez años de convocatoria. Son múltiples las reivindicaciones de nuestros ex alumnos de dar el paso hacia la oficialización del título debido a su alto nivel y la amplia aceptación empresarial del mismo. Esa necesidad social nos lleva a los profesores del equipo docente de protocolo de la UNED a plantearnos la conveniencia de que una Universidad a distancia con proyección no sólo en el territorio nacional sino también en Iberoamérica, Europa y Asia, y con las peculiaridades del uso de la metodología a distancia de la UNED, incorpore el protocolo a su lista de postgrados oficiales.

La adscripción del Master en Protocolo la Facultad de Derecho es consciente, premeditada y nada casual, no sólo por la existencia de una tradición docente en el tema, sino por la reivindicación de la normatividad y juridicidad como una parte esencial de este tipo de estudios, ya que en esencia, en su origen y en sentido estricto, el protocolo es, primero, norma, y después, derecho. Y las fuentes o modos de creación del protocolo son dos: el derecho y la costumbre, entendida ésta como aquella reiteración de prácticas que se consolida con el tiempo y a la que se le da un valor social, e incluso jurídico, determinante.
El protocolo aparece pues vinculado con los mecanismos procesales de las instituciones a las que sirve de soporte. De ahí, que confundir el protocolo con las normas de urbanidad y cortesía, con los usos sociales, sea excesivamente simplista. No obstante, lo primero será distinguir lo que el colectivo llama “protocolo” en sentido amplio, que no es más que un conjunto de normas, usos y costumbres que determinan el orden de celebración de actos o eventos, del Protocolo en sentido estricto, que son las normas jurídicas establecidas por el Estado y de obligatorio cumplimiento, por las que las instituciones político-administrativas
se regulan a la hora de visibilizar la presencia del poder instituido en la sociedad nacional y mundial y que determinan el orden de celebración de actos públicos oficiales.
Esta es una disciplina científica en la que existen en la actualidad tres escuelas –una comunicológica, una relacionista pública y una jurídica- pero en la que sólo se ha desarrollado la comunicológica, mientras que la escuela jurídica no había adquirido aún su potencial, reivindicando su puesto. Una disciplina que auxiliada de unas herramientas (escritura, oratoria, tecnología, …), y técnicas específicas (entre las que se encuentran las técnicas de organización de actos), auxiliándose de otras disciplinas (historia, heráldica, simbología y vexilología, …) y unas determinadas estrategias, determinan las necesidades procesales de las instituciones públicas y de organizaciones privadas.
El master ha sido verificado favorablemente por la ANECA el 31 de julio de 2014, tiene una
duración de 2 años y una dedicación 90 créditos ECTS, que comprenden una parte general (30 créditos) en la que se sitúan contenidos genéricos presentados en 6 asignaturas obligatorias, imprescindibles de conocer por cualquier protocolista -independientemente de su nivel de especialización-, a estudiar en el primer semestre, y una parte especial (50 créditos), donde figura el protocolo en los distintos ámbitos específicos por sus contenidos, por su aplicabilidad a determinados públicos o por la vertebración y estructuración espacial que nos podamos encontrar, divididos en 10 asignaturas que se estudiará durante el segundo y tercer semestre. Se deja el cuarto semestre para el TFM (10 créditos).
Se procederá a convalidar a los alumnos que proceden de otros estudios de protocolo, o de los estudios de protocolo de la UNED, el número de créditos permitido por la legislación. Seguiremos informando de la implantación de este Master en sucesivas notas de prensa.
Más información:
Académica: Dolores del Mar Sánchez González, mdmsanchez@der.uned.es
Administrativa: Másteres EEES

“Walk a mile in his shoes”

Buscando algún tema sobre el que escribir esta semana, me topé con un post de mi admirada y respetada María de la Serna en el que comenta el saludo con que François Hollande, Presidente de la república francesa, recibe a S.M. La Reina Doña Letizia en la visita que SS.MM Los Reyes de España han cursado a Francia. Hollande debió ponerse a la altura de la Reina y no lo hizo. Quizá, el Rey debió esperar a que la Reina subiera otro peldaño pero, en cualquier caso, el peor situado para ejecutar el saludo es el Presidente de la República francesa. Se me ha ocurrido que el Presidente de la República francesa -y su Jefe de Protocolo- no son tan ignorantes como para no valorar hasta el más pequeño de los posibles contratiempos y que la posición y el saludo de Hollande no es circunstancial sino que responde a razones de imagen.

En multitud de ocasiones he comentado que hacer protocolo es controlar el detalle y que, desde luego, cuando los niveles de responsabilidad institucional se localizan en lo más alto, hasta el más mínimo gesto tiene un interpretación. Se trata, desde el punto de vista comunicativo, de que nada de lo que trascienda al observador empañe el verdadero motivo de la actividad que se difunde. La responsabilidad última de ese proceso comunicativo es del actor. Sin embargo, es el director, el Jefe de Protocolo, quien tiene la obligación de conducir al que desarrolla un papel, enseñar el modo en que se ha de ejecutar y motivar a la “estrella” para que el engranaje de la actuación pública se corresponda con lo que exige la responsabilidad, el lugar, las personas y el momento, entre otras circunstancias.

Francoise Holland recibe a la Reina Doña Letizia.

Francoise Holland recibe a la Reina Doña Letizia. Los escalones compensan la diferencia de estatura. La actitud y posición en el saludo de Hollande es absolutamente premeditada.

Hollande no actuó correctamente al no bajar la escalinata para ponerse al mismo nivel que Doña Letizia. Recuerda que, en este caso, “el nivel” lo dan la altura de los pies de los actores y no de las cabezas.

Holland lo hizo mal a la vista de la opinión pública española. Sin embargo, pensemos en el consumo interno y la interpretación de los franceses. Quizá, si nos ponemos de la parte francesa, podamos observar la acertada actitud de Holland y el absolutamente plausible asesoramiento de su Jefe de Protocolo. Sí, su Jefe de Protocolo lo hizo perfecto por que la diferencia de estatura entre Holland, El Rey D. Felipe y La Reina hubiesen sido excesivamente explícitas y manifiestamente contraria y perjudicial a la imagen del Presidente de Francia. Lo que ha escenificado Hollande es perfecto, intencionado y acorde con su imagen.  No hace falta observar más que la altura a la que se sitúan los pies en la fotografía anterior y en la siguiente. Con los pies al mismo nivel, la diferencia de estatura es notoria.

Observa la diferencia de altura entre Holland y Los Reyes de España.

Observa la diferencia de altura entre Hollande y Los Reyes de España. La fotografía es Hola.

Yo hubiese actuado  -y enseñado a actuar- de la misma forma que lo ha hecho el Jefe de Protocolo responsable de este acto. De hecho, en contexto parecido y en España se hace exactamente lo mismo. Los que han asistido a mis charlas tienen las pruebas.

En este caso, para comprender, yo creo que es necesario ponerse en el papel de Hollande o lo que es lo mismo “walk a mile in his shoes”.

P.D

Con posterioridad a la publicación del post, he querido comprobar que no era el Rey el que dejaba atrás a la Reina sino que Hollande actuó de forma premeditada. La prueba está en este vídeo.

© Juan de Dios Orozco López