“Fotocol” y fotografía política.

Esto de hacerse fotografías con uno y con otros está muy bien para los “fotocol” de los saraos del consumidor de prensa rosa pero no así para el lenguaje de la política y la diplomacia, en la que cada gesto se traduce en acción política, subida o bajada de la bolsa y crédito o descrédito en la comunidad internacional.

Hacerse una fotografía en un acto promocional con alguien de dudosa (o probada) rectitud y honorabilidad pública no siempre es malo. Efectivamente, no estará mal …en el caso de que el sujeto o individua sea sexy, tenga éxito en las pantallas o simplemente disponga de un “pastizal” con el que pueda llevarse por delante cualquier intento de menosprecio. Ya lo dice mi amigo Juan de Sevilla: “Güandedió, para el fotocó tormundo é güeno. Ezó zí tor mundo tié que ir maqueao, despeinao y regalao” Juan de Sevilla se refiere a que los que aparecen en la fotografía de este tipo de encuentros deben ir antes a la peluquería para parecer que no se peinan, además de estar obligados a vestir de marca y con joyas prestadas. Este tipo de fotografía pretende crear una situación ideal que sea deseada por el observador y consumidor.

Si hablamos de política y relaciones internacionales, todo cambia. Se trata ahora del poder en su esencia. Nada ni nadie debe interponerse entre el observador y la determinación del fotografiado de ser observado e interpretado como líder o representante perfecto.

Esta semana pasada hemos tenido un ejemplo del valor de la fotografía política. Por un lado, el Presidente de Guinea ha intentado fotografiarse con todo aquel que pudiera darle credibilidad. Con una clara estrategia, asistió al funeral por Adolfo Suárez a quien, por cierto, negó la entrada a Guinea Ecuatorial en 1992. Ofreció un discurso en el Instituto Cervantes de Bruselas en el que hizo alusión a la intermediación del Rey, que en realidad no intervino para nada. Por último asistió a la cumbre UE-África en busca de otras fotografías que sólo consiguió en la bienvenida oficial con José Manuel Durao Barroso y Herman Van Rompuy.

Nadie quiere hacerse una foto con Obiang

Nadie quiere hacerse una foto con Obiang

De la otra parte -la parte que no quería fotografiarse con Obiang- ha estado Mariano Rajoy que, bien asesorado, no se ha querido sentar a la mesa con Obiang aludiendo a una agenda cargada de trabajo. Anteriormente, en el  funeral de Estado por Adolfo Suárez esta pasada semana, Rajoy volvió a evitar la foto y saludó a Obiang en el atrio de la Catedral, pero sin fotógrafos. La fotografía pública de Rajoy saludando a Obiang hubiera tenido un valor incalculable de cara a su utilización por los contrincantes del PP en las próximas elecciones europeas. Que el Presidente del Gobierno de España se hiciera una fotografía con Obiang podría ser interpretado como la admisión y el respaldo explícito a la política del Presidente de Guinea. De esa manera hubiera utilizado Obiang la imagen y, desde luego, los contrincantes políticos de Rajoy, también.

Juan de Sevilla me ha dicho hace un momento que para preparar y dar paso a los “fotocol” cualquiera vale, siempre y cuando sea “grasioso, modelno y que enzeñe los carsonsillos o er tanga” pero para la elaboración de mensajes que trasciendan y persuadan que hace falta algo más.

Pero algo sí que tienen en común la fotografía de “fotocol” y la fotografía política: en ambas hay mucho de apariencia y, desde luego, de intento de persuasión. Así que, apreciado lector, permíteme que te recomiende ser muy crítico con lo que pretenden hacerte ver.

Que tengas buena semana.

© Juan de Dios Orozco López

El Papa rompe el protocolo ….y se confiesa.

El próximo día 10 de abril ofreceré en el marco de las III Jornadas de Comunicación Institucional e Imagen Pública, que organiza la Universidad de Vigo en su campus de Pontevedra y dirige mi admirado amigo el  Dr. Fernando Ramos, la conferencia de clausura en la que intentaré destacar los aspectos básicos de imagen pública que rodean al Presidente Obama y a S.S el Papa. Por cierto que la matrícula es gratuita y puedes seguir el curso desde cualquier parte del mundo, a través de internet, si te matrículas pinchando  aquí. Me encuentro ahora repasando, añadiendo ideas y sumando detalles actualizados a mi futura exposición.

Analizar la figura de Su Santidad y la percepción que de su imagen tiene la sociedad no es complicado. Encontrar alguna debilidad en su persona es casi imposible. Si se me permite la expresión poco académica, pero muy del momento, “el Papa lo está petando” La figura del Papa está teniendo un éxito arrollador porque, con independencia de su actitud de coherencia, está asumiendo -creo que sin premeditación alguna- todos los mandatos imprescindibles para tener una buena imagen pública.

El Papa consigue emocionar en cuantas actuaciones lleva a cabo. Parece que no calculara las consecuencias en sus modos de actuar y que para los que le rodean todo fuera un quebradero de cabeza. Sin embargo, ya quisieran muchos responsables de imagen y comunicación pública que sus asesorados tuviesen tantos “desaciertos” como los que el Papa tiene a diario y que no hacen más que sumar a su cuenta de resultados. Su coherencia personal impulsa su imagen como Sumo Pontífice y arrastra de forma definitiva la imagen de la Iglesia Católica.

Su último “disparate” ha sido “romper el protocolo” y confesarse en público cuando lo que estaba programado era que el confesara a alguien y no al revés. Que un Papa se confiese en público es lo mismo que admitir que el Papa también peca como cualquiera. En realidad, el no ha roto el protocolo sino que, en uso de sus facultades y derechos,  ha provocado una ruptura con lo ya establecido por otros Papas, que se confesaban en privado. Con su actitud ha llamado a 800 millones de católicos a la confesión. Su inequívoco mensaje, explicitado por su gesto, ha sido: Si el Papa se confiesa porque es pecador, los católicos también.

El Papa se confiesa. Foto ABC

El Papa se confiesa en público. Una actitud rompedora con lo establecido. Foto ABC

La quiebra con lo que se ha venido haciendo tiempo atrás -aunque lo hecho en el pasado no sea malo-  es buena porque desde la perspectiva de la imagen pública, viene a ser una forma de innovación y de puesta al día de las percepciones. Y eso es lo que está haciendo el Papa Francisco: traer un aire nuevo en las FORMAS de hacer las cosas sin menoscabo del FONDO.

Si protocolo es comunicación, este hombre no romperá nunca el protocolo porque el es protocolo y pura comunicación.

Quizá tu tengas otra idea. A mi me gustaría conocerla.

© Juan de Dios Orozco López

Bienaventuranza de protocolo (II): Bienaventurados los discretos porque ellos serán aclamados.

Me lo encontré en el ascensor hace unos días. Fue un buen Jefe de Protocolo que trabajó en la Presidencia del Gobierno y en un Ministerio. Cordial, como siempre, ahora se dedica a otros menesteres aunque de vez en cuando ofrece alguna que otra conferencia. Me gustaba -y me gusta- su discreción. Es como los ojos del río Guadiana: a veces están y a veces no.

No sé cuantas veces he afirmado que el mejor Jefe de Protocolo es el que siempre está cuando es necesario, se hace invisible cuando todo marcha bien y nunca fue visto si el acto fue un éxito. También he escrito que el mejor protocolo es el que ni se ve ni se nota, precisamente porque se ha diseñado tan bien que nadie se da cuenta de que está presente.

Si la discreción, por razones de cercanía a las cabezas de la organización, ha de ser cualidad inseparable de un responsable de protocolo, no lo es menos la capacidad de estar sin ser visto para hacer bien este trabajo. Es lo que tiene el noble ejercicio de esta profesión, que el “pocholeo” de algunos se ve a la legua. Algunos quieren parecer y no pueden ser. Están en una lucha continua para salir en la fotografía, ignorantes de que la gloria de hoy tiene la consecuencia inmediata del oprobio y el olvido de mañana.

Féretro de Paco-de-Lucia

Juzga y adivina quien quiere salir en la foto. Es un conocido organizador de “saraos”.

El Jefe de Protocolo es, también, la figura en quien se pueden descargar todos y cada uno de los fallos de su señorito (insisto en que “señorito” es un apelativo cariñoso). Desde este punto de vista, un Jefe de Protocolo siempre es necesario porque, para que todo ruede adecuadamente, alguien debe haberlo diseñado, gestionado y dirigido y, cuando algo no funciona, alguien debe asumir la responsabilidad y ser objeto de crítica. Quien no asuma que son pocas las palmaditas en la espalda que se reciben por un trabajo bien hecho y que la mayoría de las veces solo queda la “íntima satisfacción del deber cumplido”, no sirve para esto de dirigir una orquesta protocolaria.

Hace unos días,  recibía un correo de una estudiante que me pedía contestar unas preguntas para un trabajo que llevaba a cabo sobre los intérpretes de idiomas en las cumbres de Jefes de Estado y en las reuniones de alto nivel. A una pregunta sobre el tipo de indumentaria que debía llevar el intérprete contesté que una de sus cualidades debía ser lo que yo denomino “discreción visual” Estas palabras vienen a significar que ningún miembro del equipo de protocolo y dela organización debe ser ostensiblemente visible. El mimetismo y la capacidad de adaptación son cualidades, también, del arte protocolario. Nadie de la organización de restar el más mínimo protagonismo a quienes realmente merecen esa distinción. Los de protocolo no somos actores sino ejecutores.

Así que, siguiendo con las bienaventuranzas que sobre protocolo comencé a escribir hace unas semanas, os dejo la que reza: “Bienaventurados los discretos, porque ellos serán aclamados”

© Juan de Dios Orozco López

 

El algodón no engaña…….

Asistíamos, todavía sosegados, a la pre campaña electoral al Parlamento Europeo y presenciábamos los albores del desarrollo de una actividad propagandística basada en el “y tu más”. El caso es que como un  partido no ha designado candidato porque no lo encuentra, porque nadie quiere serlo o porque tiene razones estratégicas, el otro todavía no puede lanzar su campaña contra diana alguna. Por eso los de la rosa -que ahora no tiene puño por razones, también, de estrategia – quieren que los de la gaviota digan ya algo. Porque los partidos políticos españoles basan sus campañas electorales y de imagen más en mostrar las bajezas del contrario que en los éxitos y las propuestas novedosas propias. Parecería que sus campañas van en contra de lo establecido para una comunicación eficaz y persuasiva como es hablar siempre en positivo. El problema es que todo el mundo anda salpicado y ya puede venir el mejor Mr. Proper de limpieza de imagen pública que no hay manera de meter esto en color. El algodón no engaña…….

El modus operandi de los equipos de comunicación, imagen pública o propaganda se reduce a estar de brazos cruzados esperando que el otro diga algo para negar la mayor, la menor y la de en medio. Se conectan al modo Stand-by y a tirar millas sin iniciativa alguna. Son reactivos, no proactivos. El motivo no es otro que la escasez de ideas innovadoras sobre planes reales y realistas y personas nuevas. Juegan con la misma baraja de cartas desde hace años que, por cierto, está desgastada, ajada, manoseada y marcada.

Los españoles estamos aburridos de este aire espeso y viciado cuya modernidad promulgada por unos se basa en preservar el derecho de la mujer a abortar, mientras que los otros tienen por argumento positivo, después de hacérnoslas pasar canutas, que bajarán los impuestos. Es una temeridad que sigan con los mismos mensajes, emitidos por las mismas personas y elaborados desde las mismas sacristías. Quizá no se hayan dado cuenta que viene gente joven empujando…..minorías que pueden poner en peligro las mayorías que no tienen pudor y que están libres de pecado y preparados para tirar la primera piedra.

Por todo lo que pasa aquí, mi amigo Juan de Sevilla dice que se exilia. Tengo que confesarte que ha estado preparándose concienzudamente para ser asesor de imagen pública. No ha parado de hacer cursos en internet e incluso su hijo le traducía algunos textos del inglés. Según me contó, en el PP no había sitio, ” Güandedió, tos los sitios estavan ocupaos y avía una cola desde la caye Génova hasta Billaberde vajo. Tube musha zuerte y me cojieron en el PSOE pero no a dao resultao. La primera arsión de imagen púbrica a zido el mitin de Biladecans (Varselona) El curpabre de que Helena Balenciano haparesca sin la Bandera de España en heze mitin zoy llo. Mi hazezoramiento no ha zido er mejó. Ella no tiene curpa de ná. Hazumo toa la rezponzavilidad y me Hexilio a Crimea (por lo der freskito) o Benesuela que hallí la cozas están madura. Zi, Güandedió, me boy. Dejo Triana y me boy.  Ayí la cozas eztán mejó que aki. La caló que ase akí en berano, lo malo rezurtados del Beti y mi mala cabesa por vuscá la hinobasión en Kataluñia  han cormado el baso de mi pazienza”

No se si creer a mi amigo Juan de Sevilla pero te dejo el resultado visual del mitin de Elena Valenciano en Viladecans que no tiene ni merece calificativo. ¿O sí? Quizá oportunista, cobarde, falso e incoherente.

Valenciano con la Senyera y la bandera de la U.E. Una ofensa oportunista hacia la simbología oficial que representa a todos los españoles.

Valenciano con la Senyera y la bandera de la U.E. Una ofensa oportunista hacia la simbología oficial que nos representa a todos los españoles.

Tengo una cosa clara, el algodón no engaña…….

Tú, ¿qué opinas?

© Juan de Dios Orozco López

Hoy descanso. No escribiré ni de imagen pública, ni de comunicación y mucho menos de protocolo.

He tenido una semana intensa de trabajo que se ha visto “adornada” de una infección de garganta y de oídos, sumada a un resfriado nasal, un terrible dolor de cabeza y fiebre. Pero no he parado. Esto me hace sentir bien. Es como una medicina. Lástima que haya tenido que añadir paracetamol, ibuprofeno, amoxicilina, ácido acetilsalicílico, ácido clavulánico y unas gotas para el oído de componentes innombrables.  Por eso hoy no escribo. Este fin de semana me lo tomo de descanso. Nadie me va a echar de menos y, además, muchos compañeros que son más diestros y expertos que yo en esto de escribir lo que se piensa, atienden las expectativas de los jóvenes ansiosos de saber y de los maduros aburridos; de los expertos con interés de crítica y de los neófitos que andan por ahí despistados y se encuentran conmigo en la web.

Así que, como en otras ocasiones, hoy no me referiré a la flota de aviones que utiliza los altos responsables del Gobierno de España cuyo estado de funcionamiento está afectando a la imagen de España. Al paso que vamos, con la presión que se está haciendo por la reducción del gasto, veo que al Jefe del Gobierno se le dotará de un parapente -naturalmente con motor ecológico-  para hacer sus viajes transoceánicos. No, no. Hoy no hablo de imagen.

Que no, que no. Se lo decía ayer a un amigo, estoy cansado. El quería llevar la conversación -es del PP- hasta Cospedal. Y yo no tenía, ni tengo, ganas de reflexiones ni afirmaciones que lleven a afirmar que hay una “mano negra” en su partido -fuera del PP también las hay pero no son negras- que se la quiere cargar. Al final, di mi brazo a torcer y creo que llegué a decirle a mi amigo que no se puede hacer comunicación en una misma dirección y en un mismo sentido desde dos lugares diferentes -Madrid y Toledo- sin coordinación y con varias “cabezas pensantes”. La coordinación -creo que le dije a mi amigo- va más allá de la sincronización de agenda en outlook de la Presidenta de Castilla La Mancha y la de Secreatria General del PP. Lo anterior me lo ha dicho un pajarito, no twitter. A la Cospe se la están cargando porque lleva dos años dando solo mensajes negativos. Lo más bonito (e interesante) que ha salido de ella a la sociedad es que ha saludado a Timoshenko que está para el arrastre la pobre mujer. Por cierto, que las malas lenguas viperinas -que no vespertinas- dicen que en su gabinete solo se salvan los de protocolo. Esto también me lo ha dicho un pajarito….

Hablar de protocolo tampoco me apetece. Si escribo sobre mi idea de que una sola candidatura a la presidencia de la Asociación Española de Protocolo me parece pobre, cuando menos,  no va a servir de nada. Así que mejor no digo nada. Aunque la verdad es que me gustaría oír otras voces. En particular tengo interés por escuchar la de los jóvenes que son los que con su dinero están pagando nuestras clases en las universidades y en las escuelas de negocios además de alimentar nuestro ego. Lo raro es que permanecen calladitos. Me gustaría oír voces que difieran de lo establecido porque tengo la sensación de que estamos tendiendo al pensamiento único en esto del protocolo, los actos o los eventos. Nos estamos dirigiendo a una exclusiva y particular forma de entender la profesión y me parece que eso no es bueno. No hay -salvo honradas, onerosas y pintorescas excepciones- alguien que procure y se distinga no ya como una rima asonante, sino como una voz disonante. Y esto, me temo yo, no es bueno para la profesión.

Pero es lo que te comentaba al principio. Estoy cansado y hoy no escribiré lo más mínimo de nada. Solo quería que lo supieras.

Buen día.

© Juan de Dios Orozco López

Bienaventuranza de protocolo (I): Dichoso el que da valor al protocolo porque saldrá bien en la fotografía.

Modestamente creo son tres los momentos más importantes de un acto desde el punto de vista mediático.

El primero es la “descarga” de la autoridad de su vehículo. Naturalmente, este tipo de recibimiento en el que el anfitrión recibe al invitado de honor en el momento de la bajada de su vehículo, es especialmente significativo porque se pone de manifiesto la importancia del invitado de honor – no a todos los invitados se les recibe a la bajada de su vehículo- para el anfitrión. Es obvio que la descarga del vehículo no tiene nada que ver con los photocall donde estamos acostumbrados a que se hagan fotografías los invitados, los que no los son, los de protocolo y el sursuncorda. Aquí, para el pool de gráficos, solo hay que tener en cuenta dos consideraciones:

  1. Hay que conocer hacia dónde abre la puerta del coche
  2. El pool debe estar colocado perpendicularmente a la salida de la autoridad del vehículo.

El segundo momento importante es el de la constitución de la presidencia porque es en el que los personajes más importantes son destacados respecto del total del público. Aquí se pone de manifiesto la importancia real de los asistentes para el organizador. En este punto me gustaría destacar que, en mi modesta opinión, la presidencia  no es solo la mesa presidencial -que ocupan, como mínimo, anfitrión e invitado de honor- sino un espacio destacado y diferenciado del público en general en el que, sin estar sentados en la mesa presidencial, pueden encontrarse  otras personas que el organizador quiera distinguir. Podemos citar aquí, como ejemplo, los Premios Príncipe de Asturias en los que en la presidencia, además de integrantes de mesa presidencial, se encuentran los premiados y las personas que han valorado los méritos de estos.

El tercer momento especial -y principal objeto de este post- es el de la foto de familia. Para mi es la parte gráfica más importante de un acto -siempre que no hablemos de un acto publicitario- porque si en la presidencia están algunos, en la foto de familia suelen estar todos. Es aquí donde se pone de manifiesto con la utilización del espacio y la adecuada implementación de precedencias quién es quién en el escalafón. Si el acto es oficial, lo determinado en la normativa oficial debe quedar explicitado en la fotografía. A este respecto considero que esta semana hemos tenido dos fotografías de familia muy elocuentes de la importancia del valor real de este momento gráfico.

En la primera fotografía observamos cómo el presidente Mas – conocedor de la importancia de estar bien posicionado en el espacio para emitir un mensaje jerárquico sobre los demás presentes- se coloca ocupando el puesto que debiera estar reservado a S.A.R, El Príncipe de Asturias. El Ministro y su Jefe de Protocolo deberían saber que el Ministro, al menos, siempre debe estar a derecha o izquierda del Príncipe, según circunstancias y número de personas. Fatal por el Servicio de Protocolo de la Casa de S.M. El Rey que permitió que S.A.R estuviese relegado a un puesto secundario en un momento de máxima sensibilidad y tensión política. Juzga tu mismo.

Mas se aseguró de ocupar un lugar que no le correspondía

Mas se aseguró de ocupar un lugar que no le correspondía y el Ministro y el Príncipe (sus respectivos responsables de protocolo) se lo permitieron

Realmente la actitud de Mas por situarse en puestos que no le corresponden es bien conocida. El tiene bien claro que el protocolo es la plástica del poder circunstancia de la que parece que algunos no se acaban de enterar. Echa un vistazo a la fotografía siguiente en la que hace algún tiempo Mas ocupó -haciendo cuña entre el Presidente y el Príncipe- el lugar más importante.

El preidente Mas que pudo haberse quedado atrás, se abre paso para no quedar en segundo plano.

El presidente Mas que pudo haberse quedado atrás, se abre paso para no quedar en segundo plano.

Finalmente, también esta semana, hemos podido ver, en la misma visita que S.A.R El Príncipe a cursado a la Autonomía catalana, la foto de familia que se produjo con ocasión de la cena que el Príncipe de Asturias mantuvo con empresarios. El Príncipe está bien situado pero, aún admitiendo que estos empresarios tienen una cierta edad y quizá dificultades para ver cual es su localización, los organizadores se han pasado con los “pedazo” de carteles que han colocado en el suelo. Aquí te la dejo.

Los organizadores de esta fotografía brillaron por la ausencia de "minimalismo"

Los organizadores de esta fotografía brillaron por la ausencia de “minimalismo”

De lo anterior podríamos deducir una clara conclusión: Mas sabe, da valor y utiliza el protocolo con una finalidad de comunicación política y los demás no quieren o no saben qué hacer.

Bienaventuranza de protocolo (I): Dichoso el que da valor al protocolo porque saldrá bien en la fotografía.

© Juan de Dios Orozco López

El papel de las Primeras Damas

La Primera Dama es la consorte del Primer Caballero de un país, es decir, la esposa – en nuestros tiempos se admite también a la pareja- del Jefe del Estado. En los países democráticos podría parecer que la/el consorte no desarrolla función alguna pero la realidad es muy diferente por la información que manejan, la cercanía al poder y la real e innegable capacidad de influenciar en sus parejas además del impulso propagandístico que proporcionan a las mismas. Su papel, desde mi punto de vista, es determinante.

El término de Primera Dama aparece, por primera vez, en los EE.UU y en el caso de que la esposa del presidente haya fallecido, no se encuentre en condiciones de desarrollar su papel como anfitriona de la Casa Blanca o que el presidente sea soltero, dicho papel puede ser desarrollado por otras mujeres cercanas al Jefe de Estado y, normalmente, ligadas a el por lazos de consanguinidad. Cabe señalar aquí, por ejemplo, a Martha Jefferson Randolph que fue Primera Dama durante el mandato de su padre, Thomas Jefferson.  Más recientemente, el que fue Presidente de la República Argentina, Carlos Menem, se hacía acompañar de su hija Zulemita en sus viajes oficiales, por ejemplo.

Primera Dama se denomina, también, a la mujer que ejerce como Jefa de Estado. Como ejemplo de monarquía podríamos citar a Isabel de Inglaterra y para el caso de una república, cabría mencionar a Cristina Fernández de Kirschner. No existe, por supuesto, el papel de Primer Caballero para quien sea el consorte de la Primera Dama.

Distinguiré hoy solo dos roles de Primeras Damas en relación con el Jefe de Estado y su valor frente a la opinión pública.

Rol predominante o arrollador 

En las últimas semanas he leído y oído afirmaciones en favor y en contra de la validez del papel de las Primera Damas. Algunas voces se alzan en contra cuando el papel desarrollado por la Primera Dama se torna más destacado que el del propio Jefe de Estado. Ocurre esto, casi siempre, cuando ella era importante y conocida antes de que su pareja alcanzara el poder. Un ejemplo de ello podría ser el de Carla Bruni de Sarkozy. La imagen de ella fue impulsora de la de su marido en la campaña electoral y, sin embargo, los asesores de Sarkozy tuvieron que disminuir su presencia cuando alcanzó el poder porque eclipsaba a su marido en los actos a los que asistían juntos.

Sarkozy se pone de puntillas para "estar a la altura" de su esposa.

Sarkozy se pone de puntillas para “estar a la altura” de su esposa.

Rol colaborativo

Este es un papel que permite al Jefe del Estado destacar en presencia de la Primera Dama, cuya presencia queda difuminada -no eclipsada- con la de su pareja. Su papel es muy nutritivo para impulsar la imagen pública de sus parejas y siempre es bienvenido en cualquier circunstancia. Están muy adiestradas para permanecer en segundos planos lo que no quiere decir que se sientan y sea observadas como mujeres florero. Más aún, su papel protagonista, desarrollado en otras actividades diferentes a las ejecutivas o propias de un Jefe de Estado, dotan de credibilidad e impulsan la imagen pública de sus parejas. Suelen ser muy inteligentes, preparadas culturalmente y son muy conscientes de que no deben eclipsar al papel de su pareja. Este es el caso de S.M. La Reina Doña Sofía y de Michelle Obama. Su papel secundario lo es por propia convicción y decisión y no porque no dispongan de las capacidades para alcanzar, si así lo quisieran, altas cotas de protagonismo. Recordemos, por ejemplo, que Michelle Obama fue jefa del que hoy es su esposa o que la propia Reina de España era Princesa de una casa reinante mientras que su marido lo era de una casa real en el destierro.

Doña Sofía una GRAN SEÑORA y probablemente la mejor Reina que ha tenido España

Doña Sofía una GRAN SEÑORA y probablemente la mejor Reina que ha tenido España

POTUS y FLOTUS en una fotografía perfecta desde el punto de vista de la imagen pública.

POTUS (President of The United States) y FLOTUS (First Lady of The United States)  en una fotografía perfecta desde el punto de vista de la imagen pública. La fotografía es de Vogue.

© Juan de Dios Orozco López